Sábado, 10 Octubre 2020 03:00

Trigo HB4: la valoración de un logro argentino de proyección mundial

La aprobación del trigo HB4 resistente a sequía es un acontecimiento de relieve mundial, que posiciona a la ciencia y a la biotecnología argentina en la vanguardia de los desarrollos ligados a la agricultura global, un escenario en que tallan muy pocos. El aval del Gobierno argentino, publicado este viernes en la Resolución 41/2020 del Boletín Oficial, completó una serie de tres autorizaciones –las otras dos las habían otorgado el Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (SENASA) y la Comisión Nacional de Biotecnología Argentina (Conabia)- aunque en la resolución también se tomó el recaudo de contemplar un visto bueno de Brasil, el principal comprador del cereal argentino.

La feliz noticia no impidió que surgieran opiniones disonantes, basadas en temores sobre la condición de organismo genéticamente modificado (OGM), que más allá de la respetable libertad de opinión no aprecian el prestigio internacional del sistema biotecnológico argentino.

En ese marco, tres ex funcionarios de alto rango, muy conocedores de la biotecnología y sus protocolos regulatorios, ofrecieron argumentos para disipar dudas: Lino Barañao, ex ministro de Ciencia y Tecnología de la Nación 2007-2015, Gabriel Delgado, secretario de Agricultura de la Nación 2013-2015 y Leonardo Sarquis, ministro de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires 2015-2019.

Barañao consideró que "es una decisión muy acertada por varios motivos. Primero porque el descubrimiento del gen HB4 por parte de la doctora Raquel Chan hizo aplicación a través de Bioceres en distintas variedades vegetales que ya cuentan con este gen resistente a sequía, que es uno de los desarrollos más importantes que se han hecho en la Argentina, en una contribución significativa a la agricultura mundial".

Por otra parte, “el ministro que traspasó la grieta entre kirchnerismo y macrismo” ponderó que “el apoyo a la biotecnología por parte del Gobierno es fundamental a la hora de tomar decisiones basadas en la evidencia. Porque el rechazo a los organismos genéticamente modificados por parte de un sector de la población tiene que ver con una posición rayana más en la superstición que en la racionalidad que debería imperar en los tiempos que nos tocan”.

El científico subrayó que “la modificación genética, en sus distintas variantes, es la herramienta que tenemos para acelerar la evolución de las especies vegetales, y poder atender los desafíos que derivan no sólo de la creciente población mundial sino también de los cambios derivados del calentamiento global que van a incidir negativamente en la producción agrícola. Por lo tanto, no nos dan los tiempos naturales para que las especies puedan adaptarse a condiciones muy diferentes a las que se dan hoy en día, y de eso va a depender en gran medida la posibilidad de abastecer de alimentos a la población mundial".

Delgado firmó la resolución sobre HB4 en soja, y conoce a fondo el tema. Destaca que "es un evento que puede aumentar la superficie de trigo en el mundo, con lo cual el valor tecnológico de esto no tiene comparación con el supuesto riesgo de un mercado derivado de trigo, que no es el futuro de la Argentina. ¿Nos abroquelamos en  granos por 200 US$/tn cuando podemos exportar tecnología por mucho mayor valor?

El ex viceministro de Carlos Casamiquela argumentó que "no se trata de un versus entre un evento biotecnológico y el comercio de granos, sino de aprovechar la ventaja tecnológica de ser un país que ayuda a aumentar la superficie mundial de trigo, reconvertir tierras improductivas, y por supuesto preservar la exportación a Brasil.

Además, remarcó que "el 100% del trigo en Argentina se segrega y va dispuesto en las bodegas de los barcos según las calidades. El HB4 se distinguirá en ese contexto. Quizás, en el momento de la aprobación comercial, corresponda disponer un mecanismo de trazabilidad, que no es otro que el camino por el que transita el futuro de los alimentos. No tiene que asustarnos. Este debe ser ganar-ganar para todos con una mirada integradora. Si no es inventar otra grieta".

En el afán de no quedar atrapado en la discusión, Delgado sugirió que "quienes hablan del riesgo de comercialización deberían proponer alternativas para que eso no ocurra en vez de negar a esta tecnología revolucionaria. Tenemos una enorme oportunidad de hacer punta en esto, porque aunque el grano de trigo tiene valor agregado y hay que seguir exportándolo como tal, también podemos desarrollar el potencial de las semillas de mucho mayor valor".

Y pidió "no menoscabar este hallazgo tecnológico, con participación público-privada, a partir de una empresa nacional que incursiona en el negocio de los transgénicos. Es algo muy trascendente para el país. Las naciones se desarrollan por estas cosas, como ha hecho Estados Unidos, Israel, entre muchos otros.

Sarquis también cree que "es un avance tecnológico muy importante sobre este cultivo para la Argentina y el mundo, porque puede ayudar en muchas zonas y áreas trigueras complicadas en términos agro climatológicos".

El ex funcionario de María Eugenia Vidal destacó que “a nivel técnico proviene de un gen que ya existe en el girasol”, aunque aceptó que “los riesgos comerciales existen si no se hacen las cosas bien. Es un tema que los responsables de cada parte de este proceso deberán tener muy en cuenta en la medida que esto avance. Porque no solo es importante lo que diga Brasil como principal comprador sino también otros países que constituyen mercados objetivos.

Barañao también consideró "atendible la nota de cautela sobre el posible impacto sobre los mercados", pero está convencido de que "es un hecho transitorio, porque tarde o temprano se aceptará globalmente a la biotecnología como una herramienta para asegurar la alimentación de la humanidad".

En el mismo sentido Sarquis concluyó que "nadie -ni los privados ni el Estado- quiere ni tiene intención de perder mercados, ni arriesgar los actualmente ganados, que tanto costaron conseguir en nuestros años anteriores. Por eso confío en el profesionalismo y el trabajo conjunto de todas las partes para que los beneficios sean mayores a cualquier riesgo”.

Rural – Clarín – Mauricio Bártoli