Sábado, 15 Agosto 2020 04:00

Protagonistas. Juan Roô, gerente general de CDV: “Tenemos que apuntar a más del 90 por ciento de destete”

Juan Roô tiene 48 años y es oriundo de Necochea. Durante más de 10 años dirigió una empresa española del rubro de alimentación, luego pasó a ser gerente comercial del laboratorio CDV y desde 2013 es el Gerente General de la compañía que el año pasado ganó el prestigioso premio Animal Pharm.

-¿Cómo evalúas la calidad de la investigación en sanidad animal en la Argentina?

-Tenemos un muy buen rol como país y como industria en la investigación y desarrollo. Argentina está a la vanguardia en la región en desarrollo de productos veterinarios, más de lleno en el sector de grandes animales. Los laboratorios hemos avanzado en desarrollar excelentes herramientas preventivas como vacunas recombinantes, las vacunas inactivadas multi antígenos y también en vacunas vivas. En CDV, además, somos el único productor local con standard productivo local de reactivo para detección de Tuberculosis en el ganado, con una inversión de más de 700.000 dólares y la capacidad de producción más grande de Latinoamérica de PPD.

-¿Cuáles son hoy los principales desafíos en este campo? ¿Hay suficiente inversión?

-El desafío permanente es llevarle al veterinario y al productor herramientas eficientes que logren controlar las enfermedades y, por sobre todo, la salud de las personas y la productividad. Seguimos teniendo un destete a nivel país de menos del 64 por ciento de las vacas disponibles, es decir que de 100 vacas que se ponen a servicio solo tenemos 64 terneros. Esto es una combinación de baja adopción de tecnología, en muchos casos, y de falta de comunicación sobre las herramientas disponibles. Tenemos que apuntar a más del 90 por ciento de destete, como muchos países, no solo para disponer de carne para el mercado local sino para poder exportar más de 1,5 millones de toneladas y generar divisas en un mercado que no para de crecer. Tenemos recursos humanos de primer nivel y un Senasa que realiza controles de calidad como no se hacen en ningún país, prácticamente, garantizando la alta calidad de los productos.

-Desde el sector productivo, ¿hay una vocación inversora en materia sanitaria?

-Sí, son muchos los productores y asesores veterinarios que no dudan en implementar sanidad de prevención. En esos campos se ven los destetes más altos del país. Siempre digo que tenemos que ver una vaca como una hectárea de campo, sería impensado en un campo de 100 hectáreas sembrar solo 64. En ganadería es lo mismo. Pero también hay productores que aun no ven eso y solo aplican las vacunas obligatorias, y hasta en algunos casos ni eso (todavía hay brotes de carbunclo que se podrían prevenir con una vacuna de menos de 10 pesos). La inversión en sanidad es menor al 4 o 5 por ciento en el mejor de los casos sobre el costo total, pero en Argentina aplicamos unos 120/130 millones de dosis cuando, por tamaño de rodeo, deberíamos estar en un piso de 250/280 millones de dosis totales (sin considerar aftosa). Falta camino por recorrer.

-¿Cuál es el estado general del rodeo bovino argentino en materia sanitaria? Desde CDV, ¿cuáles son las líneas prioritarias en este sentido?

-Tenemos un rodeo con un muy buen nivel sanitario general en cuanto a las enfermedades de vacunación obligatoria: aftosa, brucelosis, tuberculosis en ganado lechero; el trabajo de Senasa, los veterinarios y los laboratorios se ve en cuanto al nivel sanitario. Aun tenemos enfermedades persistentes como DVB, brotes de carbunclo (obligatorio en provincia de Buenos Aires y Entre Ríos) y enfermedades reproductivas y respiratorias que afectan la producción. Desde CDV ponemos a disposición del productor y del asesor veterinario la línea más completa de herramientas preventivas, desde aftosa hasta reactivo de tuberculosis, un centro de diagnóstico, pasando por vacunas reproductivas, respiratorias, clostridiales, carbunclo y anti brucelica. Creemos que un buen plan no solo colabora y eleva el estatus sanitario, sino que incrementa en mucho la producción y rentabilidad del negocio.

-¿Cuál es el grado de asesoramiento profesional en los establecimientos de producción animal argentinos?

-Nuevamente, tenemos establecimientos altamente asesorados por profesionales veterinarios y otros donde se llama al veterinario una vez al año. Es fundamental el rol del veterinario en el asesoramiento de todos los rodeos, de 5 o de 10.000 animales. El veterinario, junto con el productor y el asesor técnico del laboratorio son el mejor equipo para lograr una eficiencia productiva y una sanidad de alto nivel diseñando un plan sanitario a medida, sin poner en riesgo a las personas en caso de enfermedades zoonóticas. No tenemos que dejar de mencionar la importancia del servicio de diagnóstico, base inicial y fundamental para saber qué pasa en cada campo, en cada rodeo, y poder aplicar un plan sanitario en la medida de las necesidades. CDV cuenta con el servicio de diagnóstico desde el año 1985.

-¿Cómo evaluás el desempeño del sector durante la pandemia? ¿Registraron problemas comunes? ¿Las campañas de vacunación se vieron afectadas?

-Como en la mayoría de los casos, esta pandemia nos tomó a todos de sorpresa. En el caso de nuestra industria pudimos adaptarnos rápidamente en una sincronización perfecta entre productor, veterinario, canal de distribución, laboratorios y Senasa. Hubo algunos corrimientos en los inicios, pero todo ha fluido de una muy buena manera. Se ha mantenido un diálogo permanente entre todos los sectores y, como industria esencial, tuvimos que adaptarnos rápidamente para no afectar la salud, la producción y el estatus sanitario del país.

-¿Qué significa haber ganado el premio Animal Pharm en 2019?

-Haber sido reconocidos como la mejor empresa veterinaria de Latinoamérica fue el broche de oro a un gran año para CDV. Pusimos en marcha, luego de una inversión de más de 45 millones de dólares, la nueva planta de vacunas anti aftosa y produjimos más de 10 millones de dosis, habiendo comenzado la obra en marzo de 2016, todo un récord. Registramos productos en nuevos países, hicimos convenios productivos con otros laboratorios que requirieron de nuestras vacunas y, como cierre, nos llegó la noticia del premio al mejor laboratorio. Reconocimiento otorgado por el crecimiento local y en el mundo y por las inversiones realizadas en ambas plantas de producción, además del método de producción de vacuna anti aftosa que, gracias al medio de cultivo, requiere un 90 por ciento menos de suero bovino. Sin dudas nos puso muy felices, en CDV somos una gran familia de más de 200 personas que, día a día, damos lo mejor por nuestra empresa y nuestros productos.

Rural – Clarín – Lucas Villamil