Exportación
Como consecuencia, el precio del aceite de girasol alcanza niveles de 1450 dólares por tonelada en Rotterdam, tras llegar a picos de 1600 dólares. Este aumento también impactó en el aceite argentino, que llega a los 1320 dólares por tonelada FOB, lo que incrementó la capacidad de pago de la industria en unos 50 dólares por tonelada durante el último mes.
El segundo factor relevante es la fuerte demanda de grano de girasol por la exportación argentina. Durante enero se embarcaron casi 400.000 toneladas, una cifra inédita si se considera que en toda la campaña pasada se exportaron unas 250.000 toneladas. Asimismo, para embarcar en febrero ya se encuentran registradas 135.000 toneladas.
De este modo, surge un nuevo actor demandante —el exportador de grano— que compite directamente con la industria local y aporta mayor sostén a los precios. Hacia adelante, la condición de firmeza del girasol podría mantenerse. “Es posible que se observe algún retroceso puntual durante el pico de cosecha en marzo, pero no se prevé que sea significativo. Y hacia mediados de año los precios del girasol podrían retomar una tendencia alcista, lo que tornaría muy conveniente almacenar la producción y comercializarla en una etapa posterior”, aconseja el experto.
Campo – La Nación – Carlos Marin Moreno