Horas antes del cierre del plazo de presentaciones, Molinos y Dreyfus informaron 1.186 avales de acreedores, por más de dos tercios del capital (72,2%; 78,7% y 72,46% en las distintas categorías). Y Grassi computó que sobre un capital verificado de $100.412.176,56 alcanzaron el 84,90% de avales, con 1.128 adhesiones entre 1722 (65,5%)
En ese marco, en ambos casos piden que, previo control y recuento de las conformidades por parte de la sindicatura plural, el magistrado ratifique su propuesta.
Grassi solicitó también la homologación a su propuesta y la adjudicación de las acciones correspondientes y ya se da por ganadora. Agradeció “formalmente el apoyo y la confianza recibida por una enorme mayoría de acreedores que acompañaron con su voto y su conformidad la propuesta que presentamos a los fines de recuperar una compañía de la enorme envergadura y trascendencia que tiene Vicentin para todo el sector agroindustrial”.
Enfatizaron que “desde hace más de cinco años cuando se produjo el default de la empresa que desembocó en su largo y controvertido proceso concursal, hemos sido activos protagonistas en la búsqueda de una solución que fuera capaz de honrar y responder a las deudas contraídas, reparar el perjuicio ocasionado a tantos productores y acreedores en general que sufrieron un grave impacto por esta situación y recuperar y sostener la capacidad operativa de la empresa.
Y están “orgullosos de haber podido representar a todo ese gran universo de actores fundamentales de la industria con una propuesta acorde a sus expectativas, que fue diseñada para poner en pie a Vicentín, devolverle el brillo y el protagonismo que supo tener y llevarla a un siguiente nivel de competitividad y excelencia".
Concluyeron que “son conscientes del enorme compromiso que asumimos y estamos muy confiados del camino que iniciamos y de las empresas que nos van a acompañar en esta etapa que iniciamos”.
Con todo, MOA y LDC no dan por terminado el partido. Incluso denunciaron un "acuerdo de impunidad" entre Grassi y los directivos de Vicentin, que "luego de años de confrontaciones penales, habrían llegado a un acuerdo por el cual se desistía de ese foco a cambio de los votos en el salvataje".
Estas empresas agradecen "muy especialmente el apoyo recibido de los acreedores locales (incluyendo Asociación de Cooperativas Argentinas-ACA), los bancos del exterior (incluyendo IFC, BOFA y CACIB) y de toda la comunidad de Avellaneda y Reconquista.
A su vez, ratificaron su "total compromiso con el futuro de la Nueva Vicentín y sus empleados, bajo la dirección de Molinos Agro y Louis Dreyfus Company y el apoyo de la Unión Agrícola de Avellaneda".
Afirmaron que "los acreedores legítimos de Vicentín se han expedido de manera contundente en apoyo de nuestra propuesta, alcanzando casi el 70% de conformidades y sin que exista riesgo alguno de quiebra".
Respecto del compromiso con la transparencia y la continuidad de Vicentín, puntualizaron que "Molinos Agro y Louis Dreyfus Company ratifican su pleno compromiso con los acreedores y empleados de Vicentin, y reiteran su confianza en la transparencia del proceso".
Una vez más, la decisión quedó en manos de Lorenzini, que ya ha demostrado aplomo y ecuanimidad para administrar justicia en aguas turbulentas. En los próximos días se esperan novedades.
Rural – Clarín – Mauricio Bártoli