A las lluvias se le agrega la ineficiencia. El Consejo Asesor de la Cuenca del Salado advirtió que están demoradas las obras del Plan Maestro y que están inmovilizados fondos por $175.000 millones del Fondo Hídrico conformado por la carga impositiva a la nafta y al GNC. “No vamos a aceptar que la Nación se desentienda de la misma. Esto es inexplicable e inaceptable. La gente está desesperada en medio de las inundaciones y no podemos callar ni mirar para otro lado”, dijo Alberto Larrañaga, dirigente ruralista y presidente del Consejo Asesor.
Hace dos campañas, la preocupación era la escasez de lluvias y el impacto de la sequía, ahora es el exceso de precipitaciones. La variabilidad climática se está volviendo cada vez más extrema, según advierten los especialistas.
Política
Otro clima que ensombrece el escenario es el político y económico. Las elecciones legislativas bonaerenses, con una sobrevaloración sobre su real impacto, también lograron amplificar los problemas de la economía. “No hay dudas que la macro se llenó de ruidos. Por mala praxis del Gobierno, por problemas de arrastre no resueltos, por fracasos acumulados por décadas, por ser un año electoral, por tener una oposición que se mueve con mezquindad o por resistencia de sectores económicos o sociales que se sienten perjudicados. Estos ruidos muestran los logros, pero también las inconsistencias del plan económico. Por lo que sea, la foto actual es muy lejana a la que el Presidente hubiera elegido para llegar a las elecciones”, expresó un informe de la consultora Zorraquín+Meneses.
Frente al aumento de las tasas de interés en pesos, que las autoridades económicas dispusieron para frenar el alza del dólar, las empresas tienen más dificultades para financiarse. El campo venía incrementando el financiamiento en dólares. Según un informe reciente de la BCR, los préstamos en dólares al sector agrícola se incrementaron un 133 por ciento.
Pese a este panorama, el agro demuestra que está dispuesto a dar certidumbres. Según proyectó Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, que agrupa a las empresas del complejo oleaginoso y cerealero, de aquí a fin de año el agro podría aportar unos US$10.500 millones por lo que queda de vender de la cosecha. Mientras no maduren las exportaciones de energía y minerales, el agro seguirá siendo el principal sector en el que se originan los dólares por exportaciones de bienes. El dato debería ser considerado a la hora de tomar cualquier tipo de decisión que afecte su competitividad. No solo los DEX, sino la infraestructura o los organismos estatales de ciencia y técnica, como el INTA, con el que el Gobierno tuvo que dar marcha atrás por el rechazo legislativo y las trabas en la Justicia. El trabajo en común es el que ayuda a despejar las incertidumbres y mitigar los riesgos.
Campo – La Nación – Cristian Mira