Lunes, 02 Diciembre 2019 02:27

Los acopiadores pidieron evitar impuestos distorsivos y plantean desafíos para la etapa que viene

En medio de las expectativas por el comienzo del próximo gobierno nacional, la Federación de Acopiadores de Cereales realizó esta semana su brindis de fin de año y, al repasar la agenda del sector, el presidente de la entidad, Raúl Rivara, se hizo eco del “esfuerzo del campo” que sugirió días atrás el presidente electo, Alberto Fernández. Con respeto y firmeza, Rivara afirmó que “sería bueno que la política se sume a ese esfuerzo porque, por ejemplo, se nos fueron 37.000 millones de pesos en un Congreso que sesionó sólo seis veces en un año mientras tenemos un 38% de pobreza”.

El comentario fue lo más picante de un discurso integral, expresado ante un amplio arco de dirigentes agroindustriales, en el Salón de las Carretas de la Bolsa de Cereales. Desde el punto de vista impositivo, Rivara reiteró “la necesidad de reducir, tal cual estaba previsto, la incidencia de impuestos muy distorsivos que afectan las transacciones y, por lo tanto, la actividad de nuestras empresas acopiadoras (débitos y créditos, sellos, ingresos brutos). Siempre estaremos dispuestos a competir por eficiencia, pero no podemos aceptar perder competitividad por imperio de impuestos distorsivos”, puntualizó.

“Desde el sector privado nos debemos una actualización de las reglas y usos del comercio de granos que genere mayor eficiencia administrativa y equidad en las prestaciones recíprocas, previendo situaciones de alta inflación y volatilidad cambiaria”, admitió Rivara, en tono autocrítico.

Con respecto al transporte automotor dijo que seguirán “bregando por consolidar la libertad y un esquema de tarifas referenciales cuya aplicación no discrimine fuertemente a las plantas de acopio”, expresó Rivara, no sin antes recordar que el acopio comercializa el 50% de los granos, distribuye el 40% de los fitosanitarios y el 25% de los agroquímicos.

La relación con el sector público fue otro de los temas abordados. “Es necesario que las instituciones generen fundamentos para el diseño de las políticas comerciales de la agroindustria. Debemos asumir la responsabilidad, tener una voz y aportar los elementos técnicos que permitan evaluar los resultados económicos de la adopción de diferentes escenarios de políticas comerciales”, detalló. Además, consideró "conveniente continuar con los lineamientos y las acciones referidas al contralor comercial agropecuario a cargo de su actual organismo, que por razones técnicas debería mantener cierta autonomía, al margen de los cambios políticos”, sostuvo Rivara.

El presidente de la Federación de Acopiadores también expresó la aspiración de lograr avances sustantivos en todo lo referido a la optimización de la infraestructura de galpones ferroviarios y a las escrituraciones de terrenos cedidos hace casi 50 años en los cuales se han construido - y aún se construyen- plantas de silos. “Estas cosas suceden en la Argentina y es necesario que se normalicen”, dijo el titular de la entidad.

Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA’s), que forman parte de todas las agendas institucionales, también fueron mencionadas por Rivara: “Como miembros de la cadena agrícola tenemos la responsabilidad de colaborar con su elaboración, aplicación y apoyar a los organismos encargados de su control, poniendo especial énfasis en la protección del medio ambiente. Para ello trabajamos en un proyecto de ley nacional coordinado por la Fundación Barbechando que intenta ordenar la anarquía que hay sobre las aplicaciones de fitosanitarios existe en distintas localidades del país”.

Clarín