Miércoles, 10 Febrero 2021 02:30

Tras el informe del USDA, la soja prolongó la tendencia alcista para sus precios en Chicago

Sin la estridencia de meses anteriores, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) volvió a recortar ayer su proyección sobre las existencias de soja estadounidense por el acelerado ritmo de las exportaciones en lo que va del ciclo comercial 2020/2021 –comenzó en septiembre–, en el que China se afianzó como principal referencia de demanda, ya no solo para la oleaginosa, sino también para el maíz. En su informe mensual con las estimaciones sobre oferta y demanda mundial de granos, el organismo elevó de 60,29 a 61,24 millones de toneladas su previsión sobre las exportaciones de poroto de soja de los Estados Unidos y, en consecuencia, redujo de 3,80 a 3,25 millones de toneladas el volumen de las existencias finales de la campaña 2020/2021 y las ubicó debajo de los 3,35 millones calculados por los privados en los días previos.

Según lo publicado por el USDA, el stock estadounidense previsto para el cierre del actual ciclo comercial ahora registra una caída del 77,2% frente a los 14,28 millones de toneladas con que concluyó la campaña anterior. Además, resulta el nivel más bajo desde los 2,50 millones de la temporada 2013/2014.

Por estos datos los precios de la soja lograron terminar con saldo positivo una jornada volátil, que expuso subas próximas a los 8 dólares antes de la publicación del informe –se difundió a las 14– y que llegó a mostrar bajas superiores a los 3 dólares luego de conocidas las cifras, por cierta decepción de los operadores por la ausencia de ajustes sobre las estimaciones sudamericanas. Al momento de fijar los ajustes, y con una escalada en los últimos tramos de la rueda, las pizarras de la Bolsa de Chicago reflejaron alzas de US$5,14 y de 4,68 sobre los contratos marzo y mayo, que quedaron con valores de 515,05 y de 513,95 dólares por tonelada.

Para Brasil el USDA volvió a estimar la cosecha de soja en 133 millones de toneladas, mientras que para la Argentina mantuvo su proyección en 48 millones, arriba de los 47 millones de toneladas calculados por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y de los 46 millones previstos por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).

Bajas para el maíz

El maíz, que el lunes cerró la rueda con alzas del 2,8% para sus precios, ayer terminó la jornada con bajas del orden del 1,2% luego de que el USDA cumplió solo parcialmente con las expectativas de los operadores. En efecto, el organismo volvió a elevar su proyección sobre las exportaciones de los Estados Unidos, esta vez de 64,77 a 66,04 millones de toneladas, y redujo su cálculo sobre las existencias finales 2020/2021 de 39,42 a 38,15 millones de toneladas, un volumen que, sin embargo, resultó mayor que los 35,36 millones esperados por los privados.

Esa desavenencia borró de manera inmediata subas de hasta 4 dólares que el maíz exhibía en Chicago antes de la publicación de las cifras oficiales y provocó bajas que rondaron los 7 dólares que, con el correr de las operaciones y con cierto sostén en el repunte de la soja, se fueron morigerando. Al cierre, las posiciones marzo y mayo del cereal resignaron US$2,95 y 3,05, tras quedar con ajustes de 218,99 y de 218,20 dólares por tonelada.

Para comprender la vigencia de valores que en el caso del maíz son los más altos desde mediados de julio de 2013 en Chicago se debe tener en cuenta que los ahora 38,15 millones de toneladas previstos por el USDA como stock final 2020/2021 implican una caída del 21,8% respecto de los 48,76 millones con que cerró la campaña anterior. Además, como ocurre con la soja, las reservas del cereal quedarán en el nivel más bajo desde el ciclo comercial 2013/2014, que dejó 31,29 millones de toneladas.

Como en el caso de la soja, el USDA no modificó sus proyecciones sobre las cosechas de maíz en Brasil y en la Argentina, al sostenerlas en 109 y en 47,50 millones de toneladas, respectivamente. El dato para la producción local quedó por encima de los 46 millones estimados por la BCR y por la BCBA.

Pero el dato más relevante del nuevo informe mensual fue la confirmación de que China se convirtió en el principal importador mundial de maíz, luego de que el USDA elevó de 17,50 a 24 millones de toneladas su proyección sobre sus compras durante el ciclo comercial 2020/2021. Con el salto desde los 7,60 millones adquiridos en la campaña 2019/2020, la demanda china relegó a grandes compradores, como México y Japón.

Cabe señalar que en cuanto al maíz –pasa lo mismo con el trigo–, todas las cifras son exorbitantes en China, razón por la cual los operadores siempre dejan espacio para la duda. Por caso, sus existencias iniciales fueron calculadas por el USDA en 200,53 millones de toneladas y su cosecha, en 260,67 millones. Y ahora, con el incremento previsto en sus compras, el stock final fue elevado de 191,68 a 196,18 millones de toneladas.

Trigo, en retroceso

Sin la volatilidad de los granos gruesos, el trigo comenzó y cerró la rueda en baja ayer en el mercado estadounidense. En efecto, la posición marzo del cereal en Chicago y en Kansas resignó US$2,30 y 2,21 al terminar la jornada con un ajuste de 238,65 y de 232,77 dólares por tonelada, respectivamente.

En su informe mensual el USDA no modificó sus proyecciones sobre las variables comerciales estadounidenses, por lo que el stock final de trigo 2020/2021 se mantuvo en 22,76 millones de toneladas, cerca de los 22,70 millones calculados por los operadores y lejos de los 27,99 millones del cierre de la campaña 2019/2020.

Para la Argentina el USDA redujo de 17,50 a 17,20 millones de toneladas su estimación sobre la cosecha de trigo y de 12 a 11,50 millones la proyección sobre las exportaciones. Ese último dato se mantuvo por encima de los 10 millones previstos por el Ministerio de Agricultura de la Nación.

En el balance mundial de las cifras del trigo, el USDA sorprendió al reducir las existencias finales de 313,19 a 304,22 millones de toneladas. Ese movimiento tuvo como protagonistas a China y a la India, países sobre los que el organismo ajustó los stocks de 158,93 a 154,93 y de 31,32 a 27,50 millones de toneladas, respectivamente.

Dado el posicionamiento de China como principal comprador mundial de poroto de soja y de maíz, no pasó desapercibido el hecho de que el USDA elevó de 9 a 10 millones de toneladas su estimación sobre las importaciones chinas de trigo, un volumen que ya pone a ese país en el podio, sólo detrás de Egipto y de Indonesia, que en la presenta campaña 2020/2021 importarían 13 y 10,50 millones de toneladas, respectivamente. Según las cifras publicadas por el organismo estadounidense, las compras por 10 millones de toneladas implicarían un importante salto desde los 5,38 millones adquiridos por China en el ciclo 2019/2020.

Mercado local

En el mercado doméstico las fábricas volvieron a ofrecer ayer hasta 330 dólares por tonelada de soja disponible para las terminales del Gran Rosario, un valor que fue equivalente a 29.060 pesos y que otra vez quedó lejos de los 31.038 pesos que la BCR calculó como FAS teórico (capacidad de pago) para la industria aceitera exportadora.

Las propuestas por la soja de la próxima cosecha, para las entregas entre abril y mayo, subieron de 320 a 323 dólares por tonelada para el Gran Rosario, mientras que para Bahía Blanca y para Necochea se mantuvieron en 320 dólares.

En el Matba Rofex la posición marzo de la soja cerró sin cambios, con un ajuste de 328,50 dólares por tonelada, mientras que el contrato mayo sumó un dólar y terminó la rueda con un precio de 327,50 dólares.

Por tonelada de maíz los exportadores redujeron sus ofertas de 208 a 205 dólares por tonelada para el Gran Rosario; de 220 a 215 dólares para Necochea, y de 220 a 210 dólares para Bahía Blanca.

El maíz de la nueva cosecha, para las entregas entre marzo y abril, se mantuvo en 210 dólares por tonelada para las terminales del Gran Rosario, pero cayó de 220 a 210 dólares para los puertos de Bahía Blanca y de Necochea.

Lo peor del día para los granos locales lo mostró el maíz en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones marzo y abril perdieron 6 dólares, al cerrar en 204,50 y en 204 dólares por tonelada, valores que, sin embargo, continúan en un nivel históricamente muy elevado para el tiempo en que se inicia la cosecha.

Respecto del trigo, los exportadores mantuvieron sin cambios sus ofertas para Bahía Blanca y para Necochea, en 220 y en 205 dólares por tonelada, respectivamente, pero redujeron su propuesta para el Gran Rosario, de 215 a 210 dólares.

En el Matba Rofex las posiciones marzo y julio del trigo perdieron US$1,30 luego de cerrar con ajustes de 219 y de 221 dólares por tonelada.

La Nación – Dante Rofi