Lunes, 08 Febrero 2021 02:28

Crushing: la caída en la actividad industrial no permite capturar los precios

Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, «es necesario remontarse a febrero del 2002 para encontrar valores de crushing mensual tan bajos como los registrados en diciembre, cuando la industria procesó apenas 808.000 toneladas. El volumen industrializado el pasado diciembre representa un tercio del promedio procesado en diciembre en las últimas tres campañas (2,4 Mt). El bajo nivel de crushing de poroto de soja durante el último mes del 2020 fue consecuencia, principalmente, del cese de la actividad industrial ante las medidas de fuerza gremiales que se extendieron durante gran parte de diciembre».

Por cierto, «Independientemente de la contundente caída de la actividad en el último mes del 2020, el procesamiento de soja para la campaña 2019/20 se estima en 36,6 Mt, es decir, 4,6 Mt por debajo del crushing en 2018/19. El volumen de procesamiento de la oleaginosa que se anticipa actualmente se asemeja a los valores alcanzados en las campañas 2017/18 (36,4 Mt) y 2012/13 (35 Mt), cuando la cosecha de soja argentina había sufrido fuertes recortes producto de severas sequías», señala el reporte.

«El margen bruto de procesamiento de la soja (es decir, la diferencia entre los ingresos por la venta externa de harina, pellets y aceite, y los costos de adquisición del poroto más costos industriales y de exportación) sube acompañando los aumentos de precios de los subproductos industriales, por encima de las alzas en el poroto. Sin embargo, pese a esta recuperación de los márgenes, la caída en la actividad industrial no ha permitido capturarlos en su totalidad», aclaran los analistas.

 

En tanto, las compras totales del sector industrial y exportador van a un ritmo mucho menor que el año pasado. Para el último día hábil de enero, las compras totales se ubicaban 3 puntos porcentuales por debajo de las registradas a misma fecha la campaña pasada. Con un bajo nivel de actividad comercial, se consolida un fuerte atraso en las exportaciones de harina y pellets de soja.

En este sentido, en la campaña 2019/20 se lleva exportado cerca de 21,4 Mt de harina, pellets y expellers de soja. El volumen despachado representa así el menor nivel exportado en el período abril-enero desde el año comercial 2007/08 (20,8 Mt).

Además, frente a un panorama incierto que contempla posibles subas de precios, se incrementó la proporción de la cosecha que al momento aún no tiene precio puesto. A fines de enero, el volumen de soja 2019/20 aún no negociado (11,5 Mt) y aquel ya comercializada pero sin precio firme (4,3 Mt) sumaron 15,8 Mt, es decir, el 31% de la cosecha. La proporción de soja a la que aún falta ponerle precio creció un 6,75% esta campaña en relación al ciclo anterior y cerca de un 40% en relación al promedio de las últimas cinco campañas.

 

La mayor humedad de los suelos mejora las perspectivas de rindes

«La siembra de maíz ya se encuentra prácticamente finalizada en Argentina, con más del 98% de la superficie objetivo implantado. Mientras que en el caso de la soja, las actividades de siembra concluyeron a finales de enero. En el plano climático, las recientes lluvias han mejorado considerablemente la humedad de los suelos, y con ello, el desarrollo de ambos cultivos coincidentemente con el período más crítico para la definición de rindes en gran parte del territorio nacional. La imagen que sigue muestra la evolución de las reservas de humedad durante el último mes, evidenciando la mejora descripta», comentan desde la Bolsa de Comercio de Rosario.

 

Con los efectos de un fenómeno La Niña aminorados por un buen ritmo de lluvias, las perspectivas productivas mejoran en una campaña con amplia apuesta productiva por los granos gruesos. El área sembrada con maíz se estima totaliza 7,1 millones de hectáreas en 2020/21, sólo superado por la superficie cubierta en 2019/20 (7,2 Mt). Las últimas dos campañas se consolidan así como las de máxima cobertura de siembra maicera en la historia del país.

Por otra parte, se estima una superficie sembrada con soja de 17,3 millones de hectáreas en la campaña 2020/21, en línea con lo implantado la campaña anterior, pero muy por debajo del promedio de los últimos cinco años, de casi 19 millones de hectáreas.

 

«La recomposición de la humedad del suelo, en una campaña que parte de amplia superficie sembrada tanto de maíz (segunda mayor de la historia) como de soja, puede colaborar a enriquecer rindes y mejorar perspectivas productivas», concluyeron.

BCR News