Lunes, 08 Febrero 2021 02:29

Campo: Gobierno presiona por acuerdo para desacoplar precios de materias primas

Las declaraciones del presidente Alberto Fernández cayeron como una bomba en el sector agropecuario; el primer mandatario fue categórico al afirmar que está evaluando una suba en las retenciones de los cereales o implementar cupos a las exportaciones en caso de que en los próximos días no se llegue a un acuerdo con el campo para desacoplar el precio internacional de los commodities en el mercado interno. Las denominadas mesas de maíz y trigo no rindieron su cometido ya que el Gobierno no logró avanzar en un entendimiento con el sector privado (cámaras y productores) para conseguir no solo el abastecimiento de los granos para la producción local de alimentos sino también precios “subvencionados” de ambos cereales. El tiempo se agotó y la inflación de alrededor del 3,9% que arrojaría enero aceleraron el plan B. Si el campo no cede, el escenario ya está planteado.

La respuesta que esbozan desde el Gabinete económico es que, desde enero pasado, cuando finalmente se dio marcha atrás con el cierre temporal de las exportaciones de maíz, se intentó llegar a un entendimiento con el sector agropecuario, pero no se logró. Ponen como ejemplo a la industria aceitera que en paralelo estructuró un fideicomiso con un porcentaje de las exportaciones de oleaginosas que sería destinado a compensar los precios locales de los aceites en las góndolas. Con las cadenas del maíz y el trigo no hubo avances y dentro de las posibilidades se evalúa una suba de retenciones para ambos granos del 12% actual, al 15%, lo máximo que se puede ejecutar sin pasar por el Congreso.

Los cupos son otra alternativa, y según indican, también en esta instancia se intentó un acuerdo con el sector exportador de monitorear constantemente el abastecimiento del mercado interno, por caso, preocupa y mucho los registros de exportaciones de trigo que podrían incluso complicar al mercado local.

Lo que seguiría de ahora en más, según pudo saber Ámbito, sería, luego del ultimátum presidencial, la convocatoria a nuevas mesas de diálogo con ambas cadenas de las que también participan representantes del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA). Eso sí, la ventana de tiempo es cada vez más breve y si no se cierra un acuerdo concreto a más tardar la próxima semana, se procederá con lo anunciado.

Mientras tanto, la dirigencia rural ya se mostró totalmente en contra de cualquier suba de retenciones o la implementación de cupos para exportar. Esta semana los representantes de la mesa de Enlace, conformada por la Sociedad Rural, Federación Agraria, Coninagro y CRA, se reunirán para evaluar los pasos a seguir. Amenazan, una vez más, con medidas de fuerza concretas como un paro agropecuario que buscaría tener mucho mayor impacto que el de enero pasado.

Desde el sector primario explican que la incidencia del precio de los commodities en los precios finales de los alimentos es baja y que cualquier medida de tinte intervencionista lo único que lograría es complicar la situación de los productores agropecuarios.

“Si el presidente sube las retenciones, significa que siguen sin escuchar y nos pondrían en una situación muy complicada”, detalló el presidente de Federación Agraria, Carlos Achetoni. En tanto, Jorge Chemes declaró: “el precio de los alimentos no es responsabilidad del productor porque no es formador de precios. El problema son los impuestos que aplican los gobiernos sobre los alimentos, de entre el 40 y el 50%. Saquen impuestos y reconozcan la enorme inflación. Menos impuestos es más alimentos”.

Finalmente, este panorama plantea un escenario paralelo que se discute en el sector agroindustrial. Las declaraciones de Alberto Fernández, en cuanto a una suba de retenciones, mientras se mantiene el registro de exportaciones abierto, podría colaborar a una acelerada declaración de ventas al exterior por parte de las agroexportadoras durante las próximas semanas, que demás debería ser convalidada con mayor venta de granos por parte de los productores y por ende más ingreso de divisas, justamente lo que el Gobierno necesita en esta instancia y hasta que comiencen a ingresar los dólares de la nueva campaña de soja a partir de abril próximo.

En este escenario los productores advierten que una maniobra de este tipo solo favorecería a las exportadoras de granos que acelerarán declaraciones de ventas al exterior y que en la práctica trasladan la suba de retenciones. A su vez, desde el Gobierno reafirman que su compromiso hoy está puesto en contener la suba de los alimentos y la inflación. Este es el objetivo de base y las medidas a implementarse serán dirigidas a ese fin. Los próximos días serán definitorios. El campo y el Gobierno lo saben.

Ámbito Financiero – Yanina Otero