Miércoles, 03 Febrero 2021 02:45

Pese a su lento avance, la cosecha en Brasil le resta sostén al valor de la soja

Por segunda rueda consecutiva, el valor de la soja se negoció en baja ayer en la Bolsa de Chicago, donde los fondos de inversión volvieron a retirar ganancias frente al inicio de la cosecha de la oleaginosa en Brasil y al interés que los compradores chinos están poniendo sobre los embarques desde la principal potencia productora y exportadora mundial de la oleaginosa. Al cierre de los negocios las pizarras del mercado estadounidense reflejaron quitas de US$3,85 y de 4,31 sobre los contratos marzo y mayo de la soja, cuyos ajustes resultaron de 497,79 y de 496,32 dólares por tonelada.

Anteayer la consultora AgRural relevó el avance de la cosecha de soja brasileña sobre el 1,9% del área apta y calificó el ritmo de la recolección como "el más lento en diez años", al compararlo con el 8,9% de igual fecha de 2020. La firma, que proyecta un volumen de producción 2020/2021 de 131,70 millones de toneladas, añadió que hasta el momento se levantaron 2,50 millones de toneladas, buena parte en el Estado de Mato Grosso, contra los 11,70 millones recolectados un año atrás.

También anteayer, la filial brasileña de la estadounidense StoneX elevó de 132,60 a 132,80 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la cosecha de soja y la acercó a los 133 millones estimados por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), pero la mantuvo a distancia de los 133,69 millones proyectados por la Compañía Nacional de Abastecimiento, dependiente del Ministerio de Agricultura de Brasil.

Aportaron a la caída de los precios y al retiro de ganancias de los fondos especuladores las mejores condiciones climáticas en zonas de Brasil y de la Argentina donde los cultivos siguen desarrollando el potencial de rinde, con lluvias oportunas, que mejoraron el estado de los suelos y de las plantas.

Cabe tener en cuenta que la firmeza estructural del mercado de la soja reside en el acelerado -y anticipado- ritmo de las exportaciones de los Estados Unidos, que cuando recién inicia el sexto mes del ciclo comercial 2020/2021 ya comprometió el 95,3% del saldo exportable previsto por el USDA en 60,69 millones de toneladas para toda la campaña. Y que, además, las existencias finales proyectadas en 3,80 millones de toneladas son las más bajas desde el ciclo 2013/2014. Claro que ese volumen todavía podría achicarse más si el martes próximo el organismo, en su informe mensual de estimaciones agrícolas, vuelve a elevar su cálculo sobre las ventas externas.

Atado a lo anterior, la demanda china continúa gozando de buena salud y si bien el hecho de que ahora comience a focalizar su interés sobre Sudamérica puede habilitar a los fondos de inversión a retirar ganancias en Chicago, con el consecuente efecto bajista sobre los precios, no revertirá una coyuntura que marca que la oferta de soja continuará siendo ajustada para las actuales necesidades de los compradores. Esta situación recién podría comenzar a modificarse con la oferta estadounidense 2021/2022, para lo cual primero la oleaginosa deberá disputar con el maíz la superficie por cubrir en Estados Unidos y, luego, atravesar su desarrollo sin contingencias climáticas, para llegar a septiembre con un volumen que debería ubicarse arriba de los 125/130 millones de toneladas.

Los cierres de la jornada también fueron negativos en Chicago para el maíz y para el trigo, con descensos de 216,23 a 213,77 y de 239,20 a 236,91 dólares por tonelada sobre la posición marzo, respectivamente.

Mercado local

En el mercado local las ofertas de las fábricas por la soja disponible se mantuvieron estables, en 328 dólares por tonelada para las terminales del Gran Rosario y fueron equivalentes a 28.700 pesos por tonelada. Ese valor quedó muy por debajo de la capacidad de pago (FAS teórico) de la industria aceitera exportadora, calculada en 30.975 pesos por tonelada por la Bolsa de Comercio de Rosario.

Por la soja de la próxima cosecha, para las entregas entre abril y mayo, las ofertas de los compradores también se mantuvieron estables para el Gran Rosario, entre 320 y 322 dólares por tonelada. En cambio, para Bahía Blanca y para Necochea las propuestas descendieron de 320 a 318 dólares por tonelada.

Las pizarras del Matba Rofex no reflejaron variantes para la soja, dado que los ajustes de los contratos marzo y mayo se mantuvieron estables, en 325 y en 322,80 dólares por tonelada.

Respecto del maíz, los exportadores ofrecieron ayer 202 dólares por tonelada disponible en el Gran Rosario y 210 dólares en Bahía Blanca, 2 y 5 dólares más que el lunes.

En cuanto al grano de la próxima cosecha, las propuestas se mantuvieron estables en 205 dólares por tonelada para el Gran Rosario, pero subieron de 210 a 215 dólares para Bahía Blanca y de 205 a 210 dólares para Necochea.

En el Matba Rofex los ajustes de las posiciones marzo y abril del maíz sumaron US$0,50 y 1,40, tras cerrar con valores de 205 y de 204,50 dólares por tonelada.

Acerca del trigo, los precios propuestos por los exportadores se mantuvieron en 220 dólares por tonelada para las entregas en el Gran Rosario y en Bahía Blanca, mientras retrocedieron de 215 a 210 dólares para Necochea.

El cierre fue negativo en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones marzo y julio del trigo resignaron US$0,60 y 1, luego de quedar en 225 y en 226,50 dólares por tonelada.

Crecen las compras y el registro de ventas externas de maíz

En medio del ruido político generado por la intervención del Gobierno en el mercado de maíz a fines de diciembre pasado, con el cierre del registro de exportación, luego reabierto, el reporte sobre compras y declaraciones juradas publicado ayer por la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios de la Nación evidenció el crecimiento que tuvieron en el último mes las compras del cereal de la campaña 2020/2021 por parte de los exportadores pero, sobre todo, el fuerte incremento que registró el volumen de las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE).

Al 27 de enero la exportación acumuló compras de maíz por 14.498.800 toneladas, un 29,8% por encima del volumen adquirido al 30 de diciembre, de 11.173.500 toneladas. La cifra actual, sin embargo, resulta un 22,4% menor que la alcanzada un año atrás, con 18.673.700 toneladas.

En cuanto a las DJVE, al 27 de enero sumaron 15.784.000 toneladas de maíz y se ubicaron un 76,1% arriba de las 8.961.000 toneladas registradas al 30 de diciembre. La cifra actual muestra que hay más pedidos de exportación habilitados que compras concretadas. El volumen registrado es menor, en un 14,6%, al vigente un año atrás, de 18.479.000 toneladas.

Para entender las diferencias respecto de enero de 2020 hay que tener en cuenta que la producción de maíz para grano comercial del ciclo 2019/2020 resultó de 51,50 millones de toneladas, mientras que para la nueva cosecha, que debe comenzar entre fines del presente mes e inicios del próximo, la proyección de la Bolsa de Comercio de Rosario es de 46 millones de toneladas.

En el espacio del trigo en el trabajo oficial se relevan compras de la exportación al 27 de enero por 8.341.100 toneladas, un 22,8% arriba de las 6.791.200 toneladas negociadas al 30 de diciembre último. El salto es mayor en la columna de las DJVE, dado que las actuales 8.913.000 toneladas implican un incremento del 54,3% frente al volumen publicado a fines del año pasado, de 5.777.000 toneladas.

De este modo, cuando recién se comienza a transitar el cuarto mes del ciclo comercial 2020/2021 ya se registró el equivalente al 89,1% del objetivo de ventas externas planteado en 10 millones de toneladas por el Ministerio de Agricultura de la Nación en su último informe mensual de estimaciones agrícolas, donde también calculó en 17,20 millones la producción; en 1,89 millones el stock inicial; en 6,50 millones la molienda; en 800.000 toneladas el destino a semillas y otros usos, y en 1,79 millones de toneladas las existencias finales.

La Nación – Dante Rofi