Jueves, 28 Enero 2021 02:27

Agricultura: la inversión en fertilizantes creció un 14% durante la campaña 2019/20

Los datos de la campaña 2019/20 confirman que volvió a subir un indicador estratégico para la sustentabilidad: la inversión en fertilizantes creció un 14% en comparación con el ciclo 2018/19. "En Argentina, el consumo de fertilizantes para los seis principales cultivos alcanzó las 3,86 millones de toneladas”, destaca un relevamiento sobre tecnología agrícola aplicada que realizó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. El crecimiento en los planes de nutrición de los cultivos estuvo traccionado principalmente por la expansión del área sembrada con trigo y por el aumento en las dosis de fertilización aplicadas.

El consumo de fertilizante creció en las últimas cinco campañas. Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires. 

En la última campaña, los mayores volúmenes aplicados de fertilizante se invirtieron en la zona núcleo y en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, la principal región triguera del país. Las gramíneas, principalmente trigo y maíz, concentraron más del 70% de la fertilización.

La nutrición nitrogenada aumentó nuevamente y mantiene la tendencia positiva de las últimas campañas. Maíz, trigo y cebada presentaron las mayores dosis promedio. “La respuesta a la fertilización nitrogenada de maíz está fuertemente condicionada por la disponibilidad de agua, y la campaña 2019/20 fue un buen ciclo en términos climáticos”, destacaron desde la Bolsa porteña.

En la soja, el aporte de nitrógeno en el cultivo proviene principalmente de la fijación biológica, y en menor medida de las fuentes fosfatadas o sulfatadas que se aplican. La fertilización fosfatada, en general, arrojó valores similares en relación a las campañas anteriores. A diferencia de lo que ocurre con nitrógeno, la respuesta al fósforo es comúnmente independiente de la disponibilidad de agua para el cultivo.

La inversión en fertilización, cultivo por cultivo. Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires. 

“En el caso de soja, la dosis promedio fue de 6,4 kilos de fósforo por hectárea. El cultivo es sensible a la escasez del nutriente debido a que una deficiencia puede afectar la formación de área foliar, y por lo tanto, disminuir la cantidad de radiación capturada”, explicaron desde la Bolsa porteña.

También se registró un mayor porcentaje de productores que realizaron análisis de suelos previo a la fertilización. El incremento de esta práctica sugiere una mejora dentro de los procesos productivos, ya que el diagnóstico de la disponibilidad de nutrientes en el suelo es un elemento clave al momento de planificar la fertilización.

El relevamiento de la Bolsa porteña precisa que el 23% de los productores fertilizó en función de los resultados obtenidos de un muestreo de suelo. En la campaña 2014/15, este valor ascendió era del 10%.

La evolución del análisis de suelo en las últimas campañas. Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires. 

"El uso de esta práctica no es uniforme y está relacionada principalmente al cultivo. Los porcentajes de adopción más elevados se encuentran en cereales como maíz, trigo y cebada, con valores de 27%, 25% y 38%, respectivamente. Los valores más bajos se observan en sorgo y soja", indica el estudio.

"La adopción de esta práctica ha ido aumentando a lo largo de las campañas, pero el porcentaje de productores que realizó análisis de suelo sigue siendo bajo. Se recomienda promover esta práctica debido a que la misma es fundamental para determinar la cantidad disponible de nutrientes", advierten desde la Bolsa porteña.

La mayor inversión de los productores argentinos en fertilizantes es importante porque provee los nutrientes que los cultivos necesitan y los nutrientes mejoran la fertilidad de los suelos y reponen los que extraen los cultivos al cosecharlos.

Clarín