Miércoles, 13 Enero 2021 02:27

Ciencia y agro. Coronavirus: el suero equino demostró ser efectivo para el tratamiento de pacientes

La producción del suero surge de una articulación público-privada encabezada por el laboratorio Inmunova, el Instituto Biológico Argentino (BIOL) y la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos G. Malbrán (ANLIS), en colaboración con la Fundación Instituto Leloir (FIL), mAbxience, Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet) y la Universidad Nacional de San Martín (Unsam).

Así lo confirmó Fernando Goldbaum, director del Centro de Rediseño e Ingeniería de Proteínas de la Universidad Nacional de San Martín (CRIP-Unsam) y socio fundador de la empresa biotecnológica Inmunova -dos de las instituciones desarrolladoras del proyecto- a Télam quien precisó que el medicamento estará disponible "con alcance nacional" en cuestión de "horas o días".

El suero equino ya se utiliza para la producción de antídotos contra picaduras de serpientes, alacranes, arañas y otros seres venenosos, y para producir medicamentos contra intoxicaciones por toxina tetánica, botulismo, exposición al virus de la rabia y enfermedades infecciosas como la influenza aviar.

El procedimiento para su desarrollo, en pocas palabras, es el siguiente: se inocula al caballo con una proteína recombinante aislada del virus que es inocua para el animal pero que lo hace generar una gran cantidad de anticuerpos neutralizantes.

A los 35 días de esa inyección de antígenos, cuando el caballo llega al pico de respuesta inmune, se le extrae sangre, y a esa sangre se le extrae el plasma, que es la parte líquida de la sangre, la que contiene los anticuerpos. El resto -los glóbulos rojos y blancos-, es devuelto al caballo para no forzar la médula, que es la fábrica de glóbulos. Finalmente con el plasma, a través de un proceso biotecnológico, se produce el suero hiperinmune.

Ahora, según comunicaron desde el Gobierno la inmunoterapia “CoviFab” arrojó "resultados positivos en la baja de la mortalidad (45%), el descenso en los días requeridos de terapia intensiva (24%), y la menor necesidad en el uso de respiradores (36%)", según precisaron fuentes oficiales.

El estudio clínico sobre 242 pacientes adultos (18 a 79 años) permitió comprobar "de manera contundente" que el medicamento es "muy seguro y sus efectos adversos, muy leves", remarcaron desde Inmunova.

La producción del suero surge de una articulación público-privada encabezada por el laboratorio Inmunova, el Instituto Biológico Argentino (BIOL) y la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos G. Malbrán (ANLIS), en colaboración con la Fundación Instituto Leloir (FIL), mAbxience, Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet) y la Universidad Nacional de San Martín (Unsam).

Clarín – Lucas Villamil