Lunes, 11 Enero 2021 02:26

Destete en sequía: opción hiperprecoz y con autoconsumo

La escasez de precipitaciones durante la primavera limita la capacidad del campo natural para producir pasto. La situación ideal para no afectar la preñez de los rodeos de cría, es reducir al mínimo los requerimientos nutricionales de las vacas. El destete hiperprecoz es la herramienta más eficaz para suprimir la fuga de nutrientes que se produce a través la lactancia. “Debe realizarse al inicio del servicio para lograr alto porcentaje de preñez. Puede implementarse a todo el rodeo o de forma selectiva”, explica Sebastián Vittone, especialista del INTA Concepción del Uruguay.

La estrategia de destetar los terneros de forma precoz e hiperprecoz y recriarlos con autoconsumo se realizó para sostener el porcentaje de preñez del rodeo de cría y aprovechar el potencial de crecimiento de los terneros durante los primeros meses de vida.

“Dicha estrategia resultó sumamente útil en un contexto de escasez forrajera y limitaciones en las tareas operativas dadas por la pandemia y cuarentena”, agregó el investigador.

Destete hiperprecoz y precoz 2020

En el INTA Concepción del Uruguay, se destetaron 225 terneros y se lotearon según su peso y edad en grupos de 30 – 40 animales. Al momento del destete, se realizó un tratamiento preventivo contra el Complejo Respiratorio Bovino y se aplicó un complejo polivitamínico.

“Desde el primer día se suministró un balanceado con 26% de proteína bruta (PB). Se ofrecieron 200 g/ternero y se incrementó la cantidad cada vez que se observó consumo total del alimento”, aseguró Vittone.

Cuando alcanzaron los 800 g/ternero/día, se inició la adaptación a una ración formulada con 75% de grano de maíz entero y 25% concentrado proteico (CP, 40% PB).

“Luego de realizar la adaptación y observar remanente diario durante más de dos días, se los pasó a un piquete con comedero de autoconsumo y asignación de 30 m2/ternero”, indicó.

La ración de autoconsumo se formuló con 50% grano de maíz entero, 25% grano de maíz molido y 25% CP a base de expeller de soja (40% PB). Desde el destete hasta el acceso al autoconsumo se ofrecieron 100 g/ternero/día de heno de alfalfa.

Bienestar en los terneros destetados

El efecto del destete sobre el bienestar animal es una preocupación frecuente por parte de los productores y asesores técnicos. En experiencias previas realizadas en la experimental, se demostró que independientemente de la edad (30, 60 o 200 días), el estrés se manifiesta durante la primera semana post destete mediante el comportamiento y bioindicadores de estrés.

“La diferencia está en las condiciones que pueden recibir los terneros de destete precoz e hiperprecoz”, manifestó. La calidad nutricional y la cantidad ofrecida de las raciones se dan acorde a la categoría animal.

“La alimentación contribuye a que los terneros ganen hasta 40 kg más a los 7 meses de edad respecto de los terneros que permanecen al pie de la vaca“, continuó.

Los terneros se recrían con espacio suficiente y acceso a sombra. Se reducen notablemente las pérdidas productivas por endoparásitos y el seguimiento del estatus sanitario puede llevarse con más facilidad.

Costo de alimentación con destete hiperprecoz

El alimento necesario para el protocolo de destete es mínimo. En el 2020, el costo de alimentación durante los primeros 15 días fue de $700/ternero, equivalente al consumo de 13,7 kg de alimento de excelente valor nutricional.

A partir de la etapa de recría en autoconsumo (resultados previstos para 2021), el costo de alimentación se justifica por los kg extras que se logran a los 7 meses de edad.

“En los análisis productivos de los últimos seis años, más de 900 terneros se recriaron con esta modalidad. Consumieron en promedio 3,2 kg/ternero/día, ganaron 0,8 kg/ternero/día y tuvieron una conversión de alimento en peso vivo de 3,9 a 1”, ejemplificó Vittone.

El costo de alimentación se pagó con los 40 kg de más respecto de los terneros recriados al pie de la vaca. Con estos resultados productivos y a costos actualizados, el costo en alimentación es de $90 por kg producido para una invernada que posee un valor de $160/kg.

“Con la implementación de esta práctica, el 20 – 30% de terneros extra que se producen al año siguiente se logra sin costo alguno”, concluyó.

El ABC Rural – Lucas Mich