Martes, 05 Enero 2021 02:29

La Mesa de Enlace avanza para lanzar un paro del campo ante el cierre de las exportaciones de maíz

La Mesa de Enlace postergó para el martes el lanzamiento de medidas de fuerza del campo ante el cierre de las exportaciones de maíz hasta marzo. La comisión que integran Coninagro, la Sociedad Rural, Confederaciones Rurales Argentinas y la Federación Agraria evaluó por más de 3 horas en su reunión de este lunes la nueva medida lanzada por el Gobierno que impacta de lleno en el sector. Y más allá que todavía cada entidad debe consultar a sus bases, ya acordaron ir a un cese de comercialización de granos y hacienda. De todas maneras, todavía falta definir la fecha y duración de la medida de fuerza.

“En rigor, hemos decidido un cuarto intermedio de esta Comisión hasta mañana martes a las 17hs, con el propósito de realizar las consultas internas en el seno de cada institución con el objeto de tomar una definición sobre las acciones a seguir”, dijo el comunicado de las entidades gremiales del campo la luego de la reunión de este lunes.

"El cierre del registro de exportación de maíz dispuesto por el Gobierno nacional, se suma a un conjunto de políticas perjudiciales para el campo, implementadas a lo largo del año que acaba de concluir", agregaron.

Este será el segundo paro que realizará el campo en contra del Gobierno de Alberto Fernández. El primero había sido en 6 marzo de 2020 en protesta por la suba de las retenciones a la soja al 33% con un cese de comercialización por una semana.

“Hay casi una opinión unánime de que hay que llevar una medida de fuerza”, dijo el presidente de Cra, Jorge Chemes, a Clarín, luego de la reunión con sus pares de la Mesa de Enlace.

Sobre la consulta de Clarín si estaba de acuerdo con el paro, el presidente de Coninagro, Carlos Iannizzotto, remarcó que “en principio te diría que sí pero con reserva. Desde Coninagro no creemos que el cese pueda solucionar algo pero es tan desafortunada la medida que algo hay que hacer y si están conformes las demás entidades, vamos a adherir”.

En este sentido, insistió que nunca se ha solucionado nada con las medidas de fuerza, sino a través del diálogo. “Bregamos para que el Gobierno nos escuche y así ponernos de acuerdo”, dijo.

Las bases están ejerciendo presión para que se decrete el paro agropecuario. Una de las más combativas es la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), que ni bien se conoció la noticia sobre la suspensión del registro de Declaraciones Juradas de Venta al exterior (DJVE) del maíz el martes pasado, se declaró en estado de alerta y movilización.

También los productores autoconvocados ya decidieron realizar asambleas para el 6 de este mes en Belle Ville, Córdoba y al día siguiente en Pergamino, Buenos Aires.

Precisamente, desde la Asociación Argentinos de Productores Autoconvocados (AAPA) lanzaron un comunicado pidiendo que no vendan el maíz en el mercado interno a menos de 19.000 pesos la tonelada.

“La cotización debería ser el valor FOB Puertos Argentinos menos los gastos de carga. El 29 de diciembre ese precio habría sido de 227 dólares por tonelada que a valor dólar oficial (83 pesos) son $ 19.074 pesos por tonelada. Instamos a todos nuestros colegas a no aceptar precios inferiores”, alarmaron los productores.

También una de las entidades que salió al cruce es la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) planteando que el cierre temporario de las exportaciones de maíz genera incertidumbre de cara a la próxima campaña agrícola generando la pérdida de la sustentabilidad.

“En el mediano plazo hay efectos colaterales negativos como la sojización, la pérdida de mercados externos y una menor disponibilidad de estos granos fundamentales para la alimentación humana, con picos de precios por escasez que impactaron de manera nociva en cada una de esas cadenas cerealeras, se habían vuelto moneda corriente”, recordó la entidad técnica.

Según la entidad entre 2010 y 2015, cuando existieron restricciones a las exportaciones de maíz, el área sembrada con este cultivo se situó entre las 5 y 6 millones de hectáreas con una producción que nunca superó las 34 millones de toneladas por campaña y en el peor ciclo agrícola del período (2011/12), producto de la sequía, apenas logró sobrepasar las 21 millones de toneladas.

Mientras que en el mismo quinquenio el área con soja se situó en torno a las casi 20 millones de hectáreas y la producción total de la oleaginosa osciló entre las 40 millones de toneladas.

Clarín – Esteban Fuentes