Lunes, 04 Enero 2021 02:27

Según un informe privado, casi la mitad de la región núcleo cerró el 2020 con una falta de precipitaciones superior a los 250 milímetros

Durante el 2020 la falta de precipitaciones golpeó a la producción agropecuaria, especialmente en el desarrollo de la campaña de los cultivos de invierno, como trigo y cebada. Pero también el panorama es complicado en algunas zonas para la siembra de maíz y soja, especialmente en la Región Núcleo, que es el corazón productivo de la Argentina. Un informe publicado recientemente por la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario (Red Gea), reflejó que casi la mitad de la región núcleo despidió el 2020 con un faltante de agua superior a los 250 milímetros, en relación a la media pluvial de los últimos 30 años. Además, del relevamiento se desprende que en 30 de las 35 estaciones meteorológicas de la Red Gea, los volúmenes anuales respecto de la media anual de los últimos 30 años, en promedio, son un 27% menor.

“El año de la pandemia cerró con gran parte de la región núcleo con los números de lluvias anuales en rojo. En términos productivos, la falta de agua del 2020 le costó a la región 2,25 millones de toneladas de soja del ciclo previo y 2,5 millones de toneladas de trigo de la campaña 2020/21 respecto de la producción que se esperaba”, comentaron desde la Red Gea.

Además, el informe determinó que existen 9 localidades donde la deuda de lluvias supera los 400 milímetros, de las cuales 8 se encuentran en la provincia de Santa Fe, y la restante en Buenos Aires, con el distrito de Ramallo que terminó el 2020 con un faltante de 515 milímetros.

Zonas perjudicadas y beneficiadas

En lo que respecta a la problemática en la provincia de Santa Fe, los especialistas de la Red Gea señalaron que Rosario terminó el año con 540 milímetros menos, y Bigand y Pujato con un faltante de 470 milímetros. “En términos porcentuales, allí faltó entre el 40 y 45% de lluvias anuales. El anillo que le sigue a esta zona lo conforman 12 estaciones de Córdoba, Santa Fe y del extremo este de Buenos Aires donde faltan entre 200 y 400 milímetros para alcanzar las medias históricas anuales. Allí el 2020 dejó una deuda hídrica del 20 al 35%”, destacó el relevamiento.

Por otro lado, desde la Bolsa de Rosario comentaron que la distribución de las lluvias provocó un beneficio al centro y norte de Buenos Aires y al extremo sur de Santa Fe, donde el distrito de Rufino quedó con 260 milímetros por encima de las estadísticas y un acumulado anual de 1.170 milímetros, y Lincoln, Junín y Chacabuco también le ganaron a sus medias históricas anuales.

En el penúltimo día del 2020 hubo registros de precipitaciones. Si bien se proyectó que las mismas serían generalizadas y con volúmenes importantes, en el norte de la provincia de Buenos Aires se registraron 10 milímetros, en el sur de Córdoba y Santa Fe entre 7 a 14 milímetros, y en La Pampa tan solamente cayeron 7 milímetros. “En el corazón productivo de Argentina, la falta de agua se agravó notablemente en toda la región”, manifestaron desde la Bolsa de Comercio de Rosario.

Por último, las elevadas temperaturas y las lluvias erráticas “han hecho desaparecer los sectores que presentaban humedad regular. La característica de sequía leve (o humedad escasa) domina en el 80% de área y la en el 20% del territorio. Para alcanzar niveles óptimos de humedad de suelo en toda la región son necesarios acumulados de 120 a 140 milímetros durante los próximos 15 días, justo en pleno período crítico del maíz”, concluyó el informe de la Red Gea.

Infobae