Martes, 29 Diciembre 2020 02:28

La doble cara de la campaña agrícola: se agudiza la sequía pero la suba de precios da un respiro

La sequía que atraviesa gran parte de la región agrícola del país, más allá de las últimas lluvias que se están dando, le puede hacer dar más de doler la cabeza al Gobierno ya que están afectando a los principales cultivos que se producen en Argentina, lo que podría afectar el ingreso de divisas. La falta de agua en primer lugar puso un freno a la producción de trigo y ahora está complicando el desarrollo de soja y maíz sembrados en fechas tempranas y paralizó la siembra de ambos cultivos destinados a fechas más tardías. La buena noticia es que los valores de los granos han subido fuertemente en los últimos meses.

El trigo fue la primera víctima de la falta de agua. De las 22 millones de toneladas que se estimaban al inicio de la siembra, en mayo/junio, ahora, ya con el 80% de avance de la cosecha, se esperan 16,8 millones de toneladas. Son 5,2 millones de toneladas menos del cereal.

Y ahora los ojos están puestos en lo que pasa en la soja y maíz, los dos principales cultivos del país generadores de divisas, tan necesitadas por estos días por el Banco Central.

Variaciones en el mercado de chicago 

La siembra de ambos cultivos vienen retrasados. En el caso de la oleaginosa, aún resta por incorporarse más de 3,9 millones de hectáreas, principalmente en la zona del oeste y centro de Buenos Aires y la región del noroeste del país. En el caso del maíz, a la fecha se logró sembrar el 61,2 % de las 6,3 millones de hectáreas proyectadas.

De todas maneras, desde este domingo comenzó a llover en varias zonas necesitadas y durante toda la semana se esperaba que continúen las tormentas que traerá algo de alivio.

En este sentido, según el pronóstico de lluvias para lo que viene en enero y febrero (momento en que se deciden los rindes de la soja y maíz) elaborado por el Servicio Meteorológico Nacional, se prevé que las precipitaciones serán Inferior a la normal sobre la región del Litoral, Santa Fe, Córdoba, este de La Pampa y Buenos Aires.

La buena noticia de la campaña agrícola viene en relación al fuerte aumento de los precios de los commodities en el último tiempo. sin embargo, el paro en todos los puertos granarios del país, que ya lleva 20 días, complica que los productores pueden aprovechar por el momento estas cotizaciones.

Tomando los niveles más bajos del año con los del cierre de este lunes en Chicago, tanto la soja como el maíz crecieron exponencialmente. La oleaginosa pasó de 301 dólares el 16 de marzo a 461 dólares, un 53% de aumento, y continuando por esta senda, el maíz pasó de de 124 dólares el 28 de abril a 178 dólares este lunes, un 43% de incremento. Mientras que el trigo pasó de 174 dólares el 26 de junio a 223 dólares que fue el cierre de este lunes, un auge del 30%.

Según el consultor de Agritrend, Gustavo López, hay varios puntos que explican la suba de los granos, principalmente, el de soja. En primer lugar, remarcó el recorte que hizo el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) de los stocks a nivel mundial, principalmente en Estados Unidos. Además, la demanda está muy firme, con China a la cabeza, con 100 millones de toneladas de soja y 20 millones de toneladas de maíz.

Y por último, hizo mención al clima en Sudamérica, con focos de sequía en el sur de Brasil, parte de Paraguay y en varias zonas de Argentina. “Se van a mantener los precios estables más allá de altibajos”, vaticinó.

Para Ariel Tejera, analista de Granos de la corredora Grassi, se está cerrando un 2020 en condiciones muy distintas a las que dominaban a fines de 2019.

“En materia de precios, la soja, se ubica cerca de un 35% por encima de diciembre pasado en Chicago. Los fundamentos aportan respaldo y delinean un escenario de relativa firmeza hacia el nuevo año, frente al que primaba en aquel entonces. China ha estado mostrando particular dinamismo en sus compras y mantiene perspectivas de importaciones récord. EE.UU. cuenta con muy bajos niveles de stocks proyectados, y una relación stock/consumo en mínimos desde 2013/2014”, agregó.

En este sentido, tejera remarcó que la principal moneda que aún gira en el aire, la constituye el saldo productivo que finalmente aportará Sudamérica. “Si bien no hay que descartar posible presión sobre las cotizaciones con el ingreso de las cosechas, aun manteniendo una perspectiva optimista en cuanto a los volúmenes, el mundo continuará transitando, en términos generales, en un escenario más ajustado de cara al 2021, que el que preveía al cierre del 2019, para el 2020”, dijo el analista.

Clarín – Esteban Fuentes