Martes, 29 Diciembre 2020 02:30

Por el paro en los puertos hay pérdidas millonarias en el complejo exportador de Bahía Blanca

El paro de actividades en los puertos agroexportadores por un reclamo salarial está pronto a cumplir tres semanas, en las cuales ni los sindicatos ni la parte empresaria pudieron llegar a un acuerdo para ponerle fin al conflicto. Con retrasos en las exportaciones de granos y derivados cada vez más abultados a medida que pasan los días, también se complica la logística de la cosecha de trigo al no poder movilizarla a los puertos. Hoy se realizará en el Ministerio de Trabajo una reunión entre los gremios aceiteros y la Cámara de la Industria Aceitera, con el objetivo de acercar posiciones que permita superar la problemática y que la actividad en los puertos retome la normalidad.

Si bien el centro de atención de cómo se desarrolla el conflicto está puesto en los puertos del Gran Rosario, por ser el mayor polo exportador argentino, las terminales en Bahía Blanca también se vieron afectadas. Según un informe de la Bolsa de Cereales y Productos de la ciudad portuaria bonaerense (BCP) entre el 9 y el 24 de diciembre, la carga de buques cayó un 75% en los puertos bahienses respecto a las realizadas en el mismo período del año anterior, al embarcarse solo 125.401 toneladas.

Además, en estos días, el número de buques en fondeadero en el puerto de Bahía Blanca asciende a 4, mientras que otros 3 se encuentran amarrados, a la espera de ser cargados. En total, las naves mencionadas deberían embarcar unas 191.900 toneladas, las cuales son equivalentes a un valor aproximado de US$ 54 millones.

En otro aspecto donde se puede apreciar el impacto del paro llevado a cabo por la Unión de Recibidores de Granos (Urgara), la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso y el Sindicatos de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (SOEA), es en la carga de camiones.

Al comparar interanualmente el ingreso de camiones entre el 9 y el 24 de diciembre al puerto, el número se redujo en un 80% aproximadamente, pasando de 8.722 a 1.710. En este sentido, la entidad bursátil calculó que si el movimiento de camiones en diciembre de 2020 fuese igual al registrado en el mismo periodo de 2019, la caída antes mencionada estaría en el orden de las 210.000 toneladas, las cuales están compuestas principalmente por trigo, cebada y maíz. Esta misma situación se replica en el caso de la descarga de vagones en el puerto local, que en los días analizados alcanzó las 135 unidades, número muy por debajo de las 4.079 de 2019.

Para la Bolsa bahiense, el paro no solo interrumpió el ingreso de divisas al país, sino que también “posee repercusiones negativas en toda la cadena agroindustrial, siendo el eslabón de los productores uno de los más perjudicados; sobre todo si se tiene en cuenta que nos encontramos en plena cosecha de los cultivos de fina: trigo y cebada. Además, no solo deben tenerse presentes las consecuencias financieras (y vinculadas a la cadena de pagos), sino principalmente, los problemas logísticos que esta situación genera y que podrían agravarse en los próximos días de no resolverse el conflicto”.

Por último, remarcó que “estas medidas de fuerza se dan en un contexto climático desfavorable que afectó a muchas regiones del país durante la campaña fina 2020/21”, aunque en el sur bonaerense su impacto fue menor y hasta se contemplan aumentos en las productividades, por lo que “de continuar este conflicto gremial, el mayor volumen productivo regional podría agravar aún más los problemas logísticos”.

Situación nacional y las negociaciones

Si bien las terminales de Bahía Blanca se vieron afectadas por la medida de fuerza, el mayor impacto se está dando en los puertos del Gran Rosario, por donde se exporta el grueso de los granos y subproductos a nivel nacional. Según fuentes cercanas de la industria aceiteras, hasta el momento hay 173 barcos que aguardan cargar cerca de 4,7 millones de toneladas de granos, aceite y harina de soja, por más de 2.000 millones de dólares.

En lo que se refiere a las negociaciones entre la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y los sindicatos antes mencionados, los gremios rechazaron la nueva oferta realizada por la parte empresaria, la cual consistía en un 35% de aumento para el presente año y una actualización basada en el índice de costo de vida del Indec para 2021. Además, un sueldo adicional y este año un bono excepcional de $70.000 para los trabajadores que contribuyeron con su esfuerzo diario durante la pandemia del coronavirus.

Por último, los gremios ratificaron que se otorgue el bono por la pandemia de 130 mil pesos; aumento al salario del 10% en el cierre de paritarias del presente año; aumento del 35% al bono anual para todos los trabajadores; ningún descuento de los días de huelga y para la paritaria del año próximo, un aumento salarial del 25% a partir del 1° de enero, con una cláusula de revisión en el mes de agosto.

Infobae