Miércoles, 23 Diciembre 2020 02:26

Emprendedoras. “Reinas de Corazones”, el proyecto apícola que impulsa el desarrollo de las mujeres rurales a partir de una cadena de favores

“Reinas de Corazones” nació hace 4 años en la localidad bonaerense de Pehuajó de la mano de Marina Muscolo y tiene como objetivo llevar una oportunidad de desarrollo a las mujeres rurales que viven en el campo a través de la apicultura. “Comenzamos con tres apicultoras de manera exploratoria para ver si era viable y de a poco nos fuimos expandiendo a otras zonas”, dijo Marina a Clarín Rural informando que actualmente también se encuentran en San Miguel del Monte, Castelli, Azul, General Madariaga, General Lavalle, Trenque Lauquen y Cañuelas. “Son todas localidades de Buenos Aires. Por costos logísticos y comerciales no podemos llegar por ahora a otras provincias”, se lamentó.

El emprendimiento está conformado por 90 mujeres que están en producción y funciona como una especie de cadena de favores. La persona que quiere arrancar en el proyecto, tiene un año de capacitación para que aprenda el oficio y vea si le gusta la actividad. Luego, si se interesa, al segundo año recibe un kit de apicultura que consta de un traje, la careta, el ahumador y algunas colmenas.

“Al principio, lo más difícil era motivar a alguien que se enganchara en el proyecto porque no nos conocían y no sabían de qué se trataba el proyecto Pero ahora tenemos más demanda de lo que podemos entregar”, reconoció.

Según explicó, cuando la persona termina la primera producción de miel, que generalmente es febrero y marzo, tiene la posibilidad de donar esa producción para que con la venta de esa miel se puedan comprar otro kit a otra mujer. “Lo lindo no es sólo que tenés la posibilidad de recibir sino también de dar”, se enorgulleció.

Marina relató los motivos de esta idea. “Estaba en permanente contacto con la familias rurales. Y conocí la necesidad de estas mujeres de tener un trabajo y poder generar su propio ingreso”, comenzó relatando. “Entonces, empecé a pensar en actividades que puedan llegar a hacer estas mujeres, que sea en el mismo lugar donde viven. Pensé en varias actividades hasta que se me picó el bichito de la abeja. Es un ganar-ganar para todos”, sostuvo.

Según manifestó, tenía la necesidad de emprender, no solamente por una renta económica, sino por generar algo más que una renta. “Por eso me puse a buscar actividades de triple impacto: económico, ambiental y social”, dijo.

La impulsora de esta iniciativa aseguró que los recursos de la naturaleza están disponibles y lo único que falta es poner las colmenas y alguien que sepa del oficio. “No ocupa lugar y brinda un servicio al establecimiento porque a través de la polinización los cultivos rinden más y las pasturas son plantas más saludables”, remarcó.

Actualmente, hay 90 mujeres integradas al proyecto solidario y producen anualmente 10.000 kilos que comercializan bajo la marca “Reinas de Corazones” principalmente en locales de Capital Federal y Gran Buenos Aires y de forma online.

Pero el objetivo ahora es comenzar a exportar la producción de miel. Según contó Marina, de la mano de la Agencia Argentina de Inversión y Comercio Internacional, están participando de foros y capacitaciones para aprender sobre este nuevo negocio.

En primer lugar, comentó, buscarán mercados cercanos, como Uruguay, Paraguay y Colombia, en los cuales los costos logísticos son más accesibles, y a su vez, poder hacer experiencia con estos mercados de referencia.

“La miel argentina es muy buena, es una de las mejores del mundo y poder envasar y agregar valor en origen es algo que nos motiva. Además, comercializar la miel con mayor valor podría generar que se integren más mujeres a este proyecto”, consideró.

Por otro lado, hizo mención al coronavirus que tuvo aspectos positivos para la actividad más allá de lo que significa la pandemia a nivel mundial. Resaltó que las capacitaciones las hacían comúnmente en los apiarios, de forma presencial. Pero por la llegada del Covid-19, tuvieron que suspenderlas y gracias al INTA Proapi, empezaron a capacitar de forma online.

“Esto generó una gran oportunidad porque de ser 90 personas, ahora somos más de 300 y no solamente de Buenos Aires, sino también de otras provincias y de 9 países más. Hubo un crecimiento explosivo en lo que relación a las capacitaciones”, se alegró.

Asimismo, también el coronavirus favoreció el consumo de miel en todo el mundo por lo que el valor del producto aumentó. “Hoy el kilo de miel se valoriza entre 220 y $230 por kilo a granel”, dijo.

Una emprendedora solidaria

Marina se recibió de ingeniera agrónoma en Capital Federal y se fue a vivir al interior del país. Hizo una experiencia breve en forestación y después se dedicó a la agricultura. Trabajó en un pool de siembra y luego en una multinacional enfocado en las buenas prácticas agrícolas Y toda su experiencia ayudó a encarar este proyecto solidario.

“Los polinizadores son una herramienta fuerte ambiental porque de ellos depende la supervivencia del 70% de las plantas del planeta y un tercio de los alimentos. Y las abejas son los polinizadores por excelencia porque son los únicos que visitan la misma especie vegetal durante un mismo tiempo”, indicó.

En la actualidad, Marina le dedica el 50% de su tiempo al proyecto de reinas Y el otro 50% hace asesoramiento privado.

Pero mirando al futuro, hay un tema que la preocupa que es la adulteración de la miel. “Nos repercute en el negocio porque a nivel internacional como nacional hay productos que no son miel Y las comercializan de todas maneras como miel lo que provoca una disminución en el precio del producto generando que la actividad no sea tan rentable”, precisó.

“La producción de los países que históricamente han producido miel está cayendo año a año por diversas causas, entre ellas, el cambio climático, los parásitos en las abejas y el uso de pesticidas no es una actividad tan rentable. La producción va cayendo pero el consumo sube y esto se está compensando con miel es que no son 100% mieles”, advirtió.

Clarín – Esteban Fuentes