Jueves, 17 Diciembre 2020 02:27

Una de cal y una de arena: FAA valora el reintegro de retenciones pero denuncia asfixia impositiva

“Es un logro concretado, tras tanto tiempo de lucha, que finalmente el Estado Nacional distinga a los productores por su escala”, dice un comunicado emitido ayer por Federación Agraria Argentina (FAA) acerca de las transferencias del pago de compensaciones por retenciones o derechos de exportación cobrados a pequeños y medianos productores de soja. La entidad agrega que “se trata de un inicio, porque solo beneficia a quienes producen soja” y propone incentivar la rotación de cultivos con reintegros a otras producciones, así como un esquema de mínimo no imponible “más progresivo”.

Efectivización del reintegro

Cabe recordar que en la Resolución 237/2020 publicada a fines de noviembre en el Boletín Oficial por parte del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, se determinó el listado de pequeños productores y cooperativas que recibirán la devolución de una parte de las alícuotas por derechos de exportación a la producción de soja (DEX).

De acuerdo a esa disposición, se destinarán casi $12.000 millones entre aquellos productores inscriptos en el SISA que hayan facturado por todo concepto en el año calendario 2019 hasta la suma de $20 millones.

El Gobierno calcula que beneficiará a 41.293 productores de soja, un número muy importante teniendo en cuenta un total estimado de unos 70 mil productores en todo el país.

De ayuda para el productor pyme

Según FAA, el reintegro de retenciones “para un pequeño o mediano productor, esta medida significa mucho. Porque le permite afrontar los enormes costos de producción, en este año tan complejo, en el que a las muchas dificultades que ya teníamos se le sumó el impacto de la pandemia de la economía”.

“Desde siempre –sigue diciendo el comunicado- hemos dicho que las retenciones no son una buena herramienta para la producción, está claro. Pero también reiteramos siempre que, mientras existieran, debían segmentarse, o establecer algún mecanismo de diferenciación (…) y por eso hoy valoramos que lo que prometieron hace un año, se cumpla”, afirma el documento de la entidad agraria.

“Asfixia impositiva que nos condena a la desaparición”

Mientras tanto durante la jornada de hoy, le entidad pública en sus cuentas de redes sociales un comentario donde expresa que “los pequeños productores estamos asfixiados con impuestos distorsivos que nos condenan a la desaparición”.

Los dichos federados, surgen de la reunión mantenida en la fecha por su comisión interna de Política Tributaria, coincidiendo en señalar que “existe necesidad de un cambio en la política tributaria para el sector”, porque los pequeños y medianos productores soportan en la actualidad impuestos distorsivos, que no solo perjudican la producción y desalientan la inversión, sino que dejan, en muchos casos, en la marginalidad a productores y en condición de desaparecer de la actividad.

Dicha comisión analizó distintos puntos de la política tributaria “que hoy asfixia con una enorme presión impositiva al sector que produce”, y por ende reiteraron la necesidad de avanzar en una reforma que pueda morigerar gastos, sobre todo en economías regionales.

Baja de aportes patronales

En el marco del encuentro se apuntó, entre otros temas analizados, a plantear la necesidad de discutir una baja de los aportes patronales con una escala de mínimo no imponible diferenciado, elevar el MNI de salarios que no deben hacer aportes patronales para incentivar el empleo.

En esta misma línea, expresaron que las economías regionales son grandes generadoras de mano de obra, con las reglas actuales, no pueden crear el empleo que demanda la actividad por las cargas patronales actuales que lo único que hacen es desalentar y hundir cada vez más estas producciones.

Impuesto a las ganancias

Con respecto a ganancias, los dirigentes reunidos piden que se eleve mucho más el piso del mínimo no imponible que asegure una progresividad que sirva a los pequeños y medianos productores sobre todo a aquellos que están lejos de los puertos. En la actualidad un ingreso que apenas supera la línea de la pobreza, pasa a pagar ganancias, y como ejemplo expusieron que en ganadería un productor de 10 terneros paga ese impuesto.

Si bien remarcaron que los pequeños y medianos productores pagan “una montaña de impuestos distorsivos”, coincidieron en apuntar que el otro gran perdedor es el consumidor, que termina pagando sus alimentos más caros en las góndolas, por la carga impositiva existente.

ABC Rural – Miguel Vencius