Viernes, 11 Diciembre 2020 02:27

Aplicaciones periurbanas: el INTA trabaja en nuevas tecnologías

Teniendo en cuenta la problemática instalada con las aplicaciones periurbanas de agroquímicos y sus implicancias técnicas, el INTA Manfredi, Córdoba, viene trabajando desde hace un tiempo en la aplicación de nuevas tecnologías para estos equipos especiales. En ese sentido, el ingeniero agrónomo Andrés Méndez, consultor privado y referente del INTA Manfredi, en agricultura de precisión, en diálogo con El ABC Rural se refirió a estas nuevas tecnologías aplicadas a las pulverizadoras para adaptarse a las aplicaciones periurbanas.

En ese sentido, el trabajo del INTA hace hincapié en la aplicación de diferentes herramientas que permitan que los equipos de pulverización trabajen sin deriva.

“Buscamos un equipo que realmente trabaje sin deriva”

“En las aplicaciones periurbanas nos pusimos a trabajar para tratar de darle una solución a este problema, más allá de las medidas o reglamentaciones que impone cada municipio o provincia, que por el momento son solo restricciones, ya que te obligan a no trabajar”, indicó Méndez.

“Por eso estamos buscando un equipo que realmente trabaje sin deriva, ya que una vez que se logra eso, la condición de aplicación cambia y es más viable aplicar en el periurbano, por lo que en pulverización se vendrán muchos cambios con los nuevos equipos para aplicaciones periurbanas”, apuntó.

Pero como a esos cambios -dijo el entrevistado- hay que demostrarlos, informó que “realizamos pruebas en Castelar, Buenos Aires; Venado Tuerto, Santa Fe; y en General Deheza, Córdoba, modificando el equipo de pulverización convencional con distintas pastillas, un ángulo de apertura de 40º y una gota de 600 micrones, y así creemos que se evitará cualquier tipo de deriva”.

Estación meteorológica y cobertor de botalón

En esta línea de trabajo, Méndez destacó que “los nuevos equipos para aplicaciones periurbanas estarán comandados por una estación meteorológica, la cual determinará si uno puede trabajar o no, según las condiciones climáticas que se presenten al momento de una aplicación, descartando la consideración humana”.

Indicó el técnico que una vez que la estación meteorológica acepta el trabajo, “hay sensores que van a estar monitoreando en tiempo real donde hay malezas para aplicar, y donde no hay para no hacerlo”.

También, el especialista informó que los equipos tienen un cobertor de botalón para que no haya deriva. “Si hay algún viento momentáneo que la estación metereológica detecta, como no lo puede controlar, ese cobertor estará cubriendo esa deriva momentánea”, explicó.

“Pero si ese viento se hace más prolongado, la estación metereológica realiza un aviso de corte, y los equipos de pulverización no pueden trabajar más en el periurbano”, apuntó.

Gotas grandes de 600 micrones para 2-4D y Dicamba

Méndez destacó que para evitar deriva, se suman una serie de componentes que hasta ahora no se tuvieron en cuenta, como los tamaños de gotas.

“Como hoy en la Argentina con las pastillas y sistemas de aplicación que tenemos se complica muchísimo no tener una deriva con productos como 2-4D y Dicamba, accedimos a un protocolo de Australia”, señaló.

En esa línea de trabajo, el entrevistado, afirmó que “en Australia se aplican ambos productos con gotas grandes de 600 micrones, por lo que no hay posibilidades que haya problemas de volatilización”.

ABC Rural – Luciano Venini