Viernes, 11 Diciembre 2020 03:00

La desilusión tras el informe del USDA fue el principal fundamento bajista para la soja en Chicago

En cuestión de minutos, el valor de la soja en la Bolsa de Chicago pasó de ganar casi 6 dólares a caer poco más de 2 dólares. En el medio, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) publicó su informe mensual de estimaciones agrícolas y decepcionó a un mercado que esperaba un nuevo ajuste sobre las existencias finales estadounidenses y un recorte sobre el volumen previsto para la cosecha de la oleaginosa en Brasil. Lo primero ocurrió a medias y lo segundo, no pasó. Al cierre de los negocios, las pizarras reflejaron quitas de US$2,12 y de 1,74 sobre los contratos enero y marzo de la soja, cuyos ajustes resultaron de 423,56 y de 425,77 dólares por tonelada.

En su informe mensual, el USDA redujo de 5,17 a 4,76 millones de toneladas su proyección sobre el stock final de soja estadounidense en el ciclo 2020/2021, tras elevar el volumen de la molienda. El ajuste, sin embargo, fue menor al calculado por los operadores que, según el relevamiento hecho por la agencia Reuters, esperaban 4,57 millones. Si bien la diferencia entre el dato oficial y la expectativa de los privados resultó mínima, en un mercado donde las expectativas forman precios, la desilusión fue ayer un factor con peso específico.

Ese sentimiento se completó con el dato sobre la cosecha de soja en Brasil, dado que mientras el promedio de las estimaciones privadas auguraba un volumen de 132,29 millones de toneladas, el USDA mantuvo su proyección sin cambios, en 133 millones, con exportaciones de poroto de soja estables en 85 millones de toneladas.

Lo que los operadores parecieron no tener en cuenta fue el hecho de que, quizás, la previsión del USDA para Brasil, que se repite desde agosto, es resultado de una visión conservadora de la situación vigente antes del inicio de la campaña brasileña. Al menos eso parece al ver que, también ayer, la Compañía Nacional de Abastecimiento (Cobab), dependiente del Ministerio de Agricultura de Brasil, ajustó de 134,95 a 134,45 millones de toneladas su proyección sobre el volumen de la producción 2020/2021 de soja brasileña. Ese recorte, desde un techo muy superior al fijado por el organismo estadounidense, se sustentó en una mínima revisión mensual del área sembrada, de 38,25 a 38,18 millones de hectáreas, y del rinde promedio, de 35,28 a 35,22 quintales por hectárea.

Entre el miércoles y ayer se registraron lluvias en buena parte de las zonas agrícolas de Brasil, que mejoraron el estado de los suelos y la condición de los cultivos, esto último, particularmente en zonas del medio oeste brasileño, como Mato Grosso, donde las plantas comienzan a desarrollarse con un nivel de humedad inferior al que resultaría ideal.

El ajuste en sus cálculos el USDA sí lo hizo sobre la Argentina. En efecto, el organismo recortó de 51 a 50 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la cosecha de soja.

Más allá de la reacción bajista que causó ayer el informe del USDA sobre los precios, el escenario que dio lugar a las fuertes subas de las cotizaciones de la oleaginosa en Chicago desde la segunda semana de agosto no se modificó. El stock final de soja previsto para los Estados Unidos es el más bajo desde el ciclo 2013/2014 y China sigue requiriendo materia prima para recomponer sus existencias porcinas tras las pérdidas generadas por la fiebre porcina africana.

Lo que ocurra en las próximas semanas con el clima en Brasil y en la Argentina podrá acentuar o morigerar la firmeza de los precios, que pese a las bajas de la semana pasada y a las pérdidas registradas en tres de las cuatro ruedas de la presente, aún están un 32,5% arriba del nivel de cierre del 7 de agosto último (319,76 dólares), momento en que comenzó la tendencia alcista de la soja en Chicago.

En el mercado local las ofertas por la soja disponible para las terminales del Gran Rosario se mantuvieron estables en 325 dólares por tonelada, equivalentes ayer a 26.630 pesos. En tanto que por mercadería de la próxima cosecha, para las descargas entre abril y mayo, las propuestas oscilaron de 295 a 300 dólares por tonelada.

La rueda en el Matba Rofex dejó altibajos para los precios de la soja, dado que mientras el contrato enero bajó US$0,50 y cerró con un ajuste de 326 dólares por tonelada, la posición mayo subió US$2,10 al terminar la jornada con un valor de 302 dólares.

La Nación – Dante Rofi