Jueves, 10 Diciembre 2020 02:27

Índice FADA. Leve caída en lo que se lleva el Estado de una hectárea agrícola

El incremento de los precios internacionales de los granos en los últimos meses marcó una leve mejora en la renta de los productores agrícolas. Según un informe, eso se tradujo, después, en una caída en lo que se lleva el Estado vía impuestos de una hectárea en producción. Así, de cada 100 pesos generados por una hectárea, el Estado en todos sus niveles este mes se está llevando 59,2 pesos, por debajo de los 62 pesos de septiembre último y a los 68,3 pesos de junio pasado, cuando se registró el nivel más alto. Los datos fueron reflejados por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), que además detalló que la participación del Estado por cultivos en soja es del 64,6%, en maíz el 49,7%, en trigo un 55,2% y en girasol el 49%.

En el informe se precisa que ese promedio de participación estatal está compuesto por impuestos nacionales, provinciales y municipales, donde los impuestos nacionales no coparticipables representan el 60,9% del total de impuestos que afronta una hectárea agrícola en la Argentina.

"La composición central de estos impuestos son los derechos de exportación, a los que se le suma el impuesto a los créditos y débitos bancarios", señala el estudio.

Por otra parte, mientras el índice nacional es de 59,2% (o 59,2 pesos de $100 generados por una hectárea como se mencionó), en la provincia de Córdoba es un 58,7%, en Buenos Aires representa un 60,7%, en Santa Fe alcanza un 58,4%, La Pampa tiene el 58,7%, Entre Ríos el 62,3% y San Luis suma un 57,1%.

"En el caso de San Luis, por ejemplo, la menor participación del Estado en la renta agrícola proviene de la mayor participación del maíz en la superficie cultivada, en lugar de una menor presión fiscal. En los casos de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa se consideran los cultivos de soja, maíz, trigo y girasol, utilizando sus participaciones en la superficie sembrada, para luego calcular los números de una hectárea promedio de cada provincia", detalla.

Asimismo, para el caso de San Luis solo se consideran soja y maíz, ya que representan el 95% del área. En Entre Ríos se consideran soja, maíz y trigo: "Para cada caso se utilizaron los rindes estimados para la presente campaña. Los costos de producción de labores e insumos necesarios para esos rindes promedio en cada región".

En cuanto a los impuestos nacionales, el documento revela que van en línea con el valor de la producción y con la rentabilidad en cada provincia, por lo que "son más altos en términos absolutos en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, y más bajos en San Luis, La Pampa y Entre Ríos".

En tanto, los impuestos provinciales presentan divergencias. "En el caso de Buenos Aires, significan unos $2277 por hectárea, la mayor parte es Inmobiliario Rural y el resto Ingresos Brutos e impuesto a los sellos. La alícuota de ingresos brutos es del 1%", dice.

"En Córdoba solo se paga impuesto Inmobiliario Rural e Impuesto a los Sellos, la producción primaria está exenta de Ingresos Brutos, no existen las tasas municipales y representa 1,2% del valor de la producción", agrega.

En el caso de Santa Fe, al igual que Córdoba, no se pagan Ingresos Brutos, "pero sí existen las tasas municipales como en el caso de Buenos Aires. El valor promedio del impuesto inmobiliario rural es de $816".

Respecto de los precios, el documento muestra que versus diciembre de 2019 el precio FOB de la soja ha mejorado un 35%, el del maíz 31%, el trigo 28% y el girasol 73%.

Por último, en cuanto al impuesto a la riqueza, el informe de FADA alerta que, de acuerdo a la valuación fiscal vigente en la provincia de Córdoba, por ejemplo campos de 800 hectáreas en Río Cuarto y de 550 hectáreas en Marcos Juárez alcanzan el umbral mínimo para estar incluidos. "Claro que al valor fiscal de los campos hay que incorporarle maquinaria y vehículos", añade.

La Nación