Viernes, 04 Diciembre 2020 02:28

Por sospechas de irregularidades suspenden exportaciones de la empresa que opera Vicentin y se complica la situación

ROSARIO.- El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ordenó a la Dirección General de Aduanas "no dar curso" a los pedido de despacho y embarques de granos de la empresa Díaz y Forti, que forma parte del Grupo Olio, la compañía rosarina que opera a fasón -una especie de alquiler- las dos plantas de Vicentin en San Lorenzo y Ricardone, Santa Fe. La medida es un golpe muy fuerte contra Vicentin, que en medio del concurso de acreedores, utiliza los fondos que aporta el Grupo Olio -de los contratos de fasón- para pagar los salarios a 1900 trabajadores, como dispuso el juez de a convocatoria de acreedores.

La decisión de suspender las exportaciones del Grupo Olio se tomó un día después de que el BCRA diera de baja las operaciones en el mercado de cambios a la empresa, por sospechas de que demoraba la liquidación de divisas de exportaciones realizadas por más de 300 millones de dólares.

Fuentes del sector advirtieron que la investigación del Banco Central apunta a que la demora en la liquidación de divisas por parte este grupo que opera las plantas de Vicentin respondía a buscar una diferencia con el contado con liqui y el dólar blue con los fondos que debía rendir.

Fernando Jurado, CEO del grupo Olio, afirmó a LA NACION que "buscan sacar a esta empresa del mercado para cortar el flujo de dinero a Vicentin". El directivo admitió que "puede haber habido demoras en la liquidación de divisas, por lo que hay expedientes administrativos abiertos, pero eso es parte del giro comercial del negocio agroexportador".

A través de la resolución NºC88678, el Banco Central dispuso ayer suspender a Díaz y Forti de operaciones de cambio para "egresos" del país de divisas. Un día después se conoce la otra resolución que es consecuencia de la primera, que blanquea la sospecha del BCRA de que había maniobras oscuras con la liquidación de dólares.

Hace dos semanas, el Ministerio de Agricultura suspendió del Registro Único de la Cadena Agroalimentaria (RUCA) a Díaz y Forti. Esa medida fue luego levantada, pero fue una señal contra la empresa. Ninguna firma puede operar en el mercado sin estar en ese registro. Ahora la medida parece ser más de fondo.

Desde hace tiempo en el sector agroexportador miran de reojo el vertiginoso crecimiento del grupo Olio, que usa para métodos poco ortodoxos en el mercado para financiar las exportaciones como la Mutual 18 de Julio en Rosario, que es propiedad de la familia Olio.

Tras una reunión de los nuevos directivos de Vicentin este miércoles en la Cámara de Diputados de Santa Fe, con miembros de una comisión investigadora, el diputado Carlos Del Frade afirmó que "está claro que Olio y Vicentin son lo mismo".

El director del Banco Nación, Claudio Lozano, señaló ayer -según publicó el diario La Capital- que "es importante intervenir para que no se consume una estafa" y precisó que Díaz & Forti es una empresa que opera alquilando las instalaciones de Vicentín y que "extrañamente se transformó en un gran exportador".

Al respecto detalló que Díaz & Forti, compañía del grupo Olio, "en el año 2019 exportó no más de 4 millones de dólares, y de buenas a primeras -casualmente alquilando las instalaciones de Vicentín, empresa en concurso que debe alrededor de 1.300 millones de dólares, en gran medida a productores, cooperativas agropecuarias y banca pública- se transformó en un gran exportador con más de 600 millones de dólares en 2020", dijo Lozano.

"Hay un interrogante sumamente extraño y es que no aparece razón alguna para explicar cómo financiaron el capital de trabajo necesario para expandirse de ese modo", aseguró el directivo del Banco Nación.

Desde Vicentin señalan que no hay ninguna relación con esta empresa por fuera del contrato a fasón que se renovó en agosto pasado, con el aval del juez del concurso de acreedores Fabián Lorenzini.

Este jueves crecía la preocupación entre los accionistas de Vicentin -según consultó LA NACION- sobre el impacto que provocará la suspensión contra el grupo Olio, que indirectamente "paga los sueldos de los empleados".

La decisión de bajar el pulgar para exportar al grupo Olio coincidió con un estado de conflicto en la zona de los puertos del Gran Rosario. El sindicato de Aceiteros de San Lorenzo lanzó un paro por 24 horas, con asambleas que se realizarán durante la tarde de este jueves en todas las plantas. Las empresas comenzaron a suspender los cupos de ingreso de los camiones con soja desde la 6 de la mañana de mañana para evitar que se aglomeraran en las diferentes playas. La protesta es por un bono por la pandemia y otro de fin de año.

La Nación - Germán de los Santos