Miércoles, 25 Noviembre 2020 02:27

Ganadería. Una mirada joven para construir un nuevo horizonte para la cadena de la carne argentina

El futuro de la cadena de la carne argentina está estrechamente vinculado con la trazabilidad, las certificaciones de sustentabilidad y de reducción de huella de carbono, la eficiencia productiva y una estrategia superadora para comunicar a los consumidores y a toda la sociedad que se produce con responsabilidad social y ambiental. En estos ejes coincidieron Lucrecia Eichman (Coninagro), Benjamín Sponton (Confederaciones Rurales Argentinas), Matías Ratto (Federación Agraria) y Pedro Doval (Sociedad Rural Argentina); los cuatro representantes de una nueva generación ganadera que disertaron en un Seminario del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) denominado: “La hora de los jóvenes en la carne argentina”.

En el panel, que coordinó María Herminia Rabasedas, Eichman advirtió que se están generando sustitutos de la carne que no se pueden subestimar. “Nosotros sabemos que no es lo mismo, pero hay que considerar que en las nuevas generaciones hay una tendencia al cambio y también quieren saber sobre el bienestar animal y cómo se crían los animales. Me parece que el desafío es entender qué quiere el mercado y qué ven de bueno en nuestra carne”, destacó.

En este nuevo escenario, la trazabilidad, la gestión de una marca para darle identidad al producto y las certificaciones son fundamentales para darle seguridad a los consumidores.

Para Ratto hay dos grandes tendencias en el mercado externo. “Por un lado, el mercado asiático que demanda más volumen porque son sociedades que empiezan a crecer en su consumo de carne. Y por otro lado están mercados como Europa y Estados Unidos, en los que es esencial una mejor comunicación, mayor trazabilidad y estándares ambientales”, explicó.

Doval sumó varios imperativos para la cadena de la carne. “Necesitamos desarrollar habilidades blandas, como una mejor comunicación interpersonal y también al momento de comunicar en la ciudad lo que se hace en el campo. También profundizar la gimnasia exportadora y todo lo que es análisis económico, planificación del negocio y aspectos impositivos”, resumió.

Doval también reconoció que es necesario “homogeneizar” los conocimientos en los productores para levantar los estándares productivos y la calidad.

Algo parecido dijo Sponton cuando advirtió que todavía falta levantar indicadores básicos como el índice de destete, en el que hay una enorme brecha entre la media y los productores ganaderos de punta. También en la metodología de pastoreo y en la capacitación de los colaboradores en entornos rurales que a veces están aislados y sin buena conectividad.

Al eje de la sustentabilidad le dedicaron el tramo final del debate. Eichman destacó que más del 80% de la carne es criada a pasto y en lugares en los que no es posible otra producción, como montes y bañados.

“Se captura mucho carbono con las pasturas en esos ambientes. Con producciones más eficientes y una mejor conversión de pasto a carne es viable reducir la huella de carbono”, aseguró.

Doval se alineó con este concepto y señaló que es estratégico producir “sin comprometer las generaciones futuras”, sumar certificaciones orgánicas y de carbono neutro y acompañar políticas ambientales -que tienen incentivos- como la Ley de Bosques Nativos.

Sponton planteó que es un cambio que debe hacerse en forma progresiva pero “a paso firme” para fortalecer la evolución de la cadena ganadera.

Clarín – Gastón Neffen