Viernes, 06 Noviembre 2020 03:00

Tras subir un 2,1%, la soja superó la barrera de los US$400 en Chicago por primera vez desde julio de 2016

os precios de la soja subieron ayer por tercera rueda consecutiva en la Bolsa de Chicago y quebraron la barrera de los 400 dólares por tonelada por primera vez desde el 14 de julio de 2016, cuando por entonces el cierre de la jornada mostró un ajuste de 408,41 dólares por tonelada. En esta ocasión, el contrato noviembre de la oleaginosa aumentó un 2,1% tras pasar de 396,46 a 404,82 dólares por tonelada. En lo que va de la semana dicha posición acumula una ganancia del 4,3% frente a los 388,20 dólares vigentes el viernes pasado.

El combo de fundamentos alcistas se fue agrandando en las últimas jornadas, al sumar a las aceleradas compras chinas la preocupación por la suerte de los cultivos sudamericanos ante lluvias que resultan inferiores a las necesarias en Brasil y en la Argentina; la demora en el último tramo de la cosecha de soja en algunas regiones de los Estados Unidos, que podría restar algo de volumen a la producción prevista, y la devaluación del dólar frente a una canasta de monedas entre las que se destacan el euro y el yen, que torna más competitivas las exportaciones estadounidenses.

El último factor citado fue el que tuvo más fuerza ayer -el dólar retrocedió 1% respecto del euro y acumula una caída semanal del 1,7%-, mientras todavía se cuentan votos en Estados Unidos para definir si el candidato demócrata, Joe Biden, será nuevo presidente o si Donald Trump prolonga su estadía en la Casa Blanca.

Como sea, los operadores tienen en claro que quien resulte ganador no contará con mayorías en el Congreso. Para la parte de los mercados que se sentía más a gusto con el candidato republicano, esa falta de mayorías es vista como positiva frente a eventuales regulaciones que un gobierno demócrata podría querer imponer al sector privado. Fue por esto que ayer hubo subas generales para los indicadores bursátiles de Wall Street (el Dow Jones ganó un 2% y el Nasdaq, un 2,6 por ciento).

Y es sabido que cuando hay euforia en estos mercados nadie se queda afuera, ni las materias primas agrícolas, que ahora mantendrán la gracia de los grandes fondos de inversión con carteras más holgadas. Sin embargo, el mundo bursátil es dinámico y lo que hoy es euforia mañana puede ser quebranto, sobre todo en momentos en que el Covid-19 rebrota con fuerza en Estados Unidos y en Europa o frente a proyecciones que pese a la falta actual de humedad siguen ubicando el volumen de la cosecha 2020/2021 de soja brasileña arriba de los 130 millones de toneladas.

Por estos riesgos latentes, "capturar" precios a través de las herramientas de los mercados de futuros, que habilitan la opción de usufructuar subas adicionales de los mercados, es la recomendación más escuchada de los especialistas en momentos como el actual, que las subas externas tienen su correlato en el mercado de granos argentino.

En efecto, en el Matba Rofex la soja tuvo ayer su tercera rueda alcista consecutiva. Los contratos noviembre y mayo ganaron US$5 y 4,60 al terminar la jornada con ajustes de 341 y de 285,10 dólares por tonelada. En lo que va de la semana estas posiciones acumulan mejoras del 2,9 y del 5,6% frente a los 331,36 y a los 270 dólares vigentes el viernes pasado.

En el mercado físico las fábricas elevaron ayer de 26.000 a 26.450 pesos (330 a 335 dólares) por tonelada sus propuestas por la tonelada de soja con entrega inmediata sobre las terminales del Gran Rosario. La mejora fue de 275 a 280 dólares para la oleaginosa de la próxima cosecha, para las entregas entre abril y mayo.

Acerca de la siembra de soja 2020/2021, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó ayer que progresó sobre el 4,1% de los 17,2 millones de hectáreas previstos, con un atraso interanual de 4,6 puntos. La entidad indicó que buena parte de lo implantado corresponde al norte de La Pampa-oeste de Buenos Aires y al centro-este de Entre Ríos.

"La provincia de Córdoba y el centro-norte de Santa Fe registraron avances aislados producto de una heterogénea oferta hídrica. Ambas regiones se ven afectadas por el déficit hídrico desde marzo y dependen de futuras precipitaciones para ayudar a destrabar la incorporación de soja de primera y para garantizar que los planes de siembra de soja de segunda se puedan concretar", dijo la Bolsa.

La Nación - Dante Rofi