Jueves, 29 Octubre 2020 02:27

Ambiente y nitrógeno: claves para mejorar la eficiencia nutricional del maíz tardío

El momento es clave. El secreto es encontrar cuándo la planta más lo requiere y para qué lo va a usar. Con estos parámetros bajo el brazo, Ignacio Ciampitti, profesor asociado en Sistemas de Cultivos del Departamento de Agronomía de Kansas State University.disertó en la 5° edición del Congreso de Maíz Tardío organizado por Brevant Semillas que es trasmitido por la página web de Clarín. Ciampitti marcó, como puntapié inicial, mapa mundial mediante, los lugares donde se alcanzan productividades muy altas, situaciones donde los nutrientes son limitantes y en otros sitios donde la limitante es una combinación de falta de nutrientes y falta de agua.

“La nutrición en combinación con el agua son dos factores clave en la limitación de la productividad del maíz, y en esos sitios, casi el 75% de la brecha entre el potencial lograble y el alcanzado se podría acortar sólo aplicando nutrientes: nitrógeno, fósforo y potasio”, dijo.

Casi el 60% de la biomasa se produce antes de floración. “La biomasa se relaciona con nitrógeno, azufre, zinc y magnesio, ahora bien, si hacemos un zoom en el nitrógeno hemos visto que a medida que cambia la disponibilidad del nitrógeno cambia la dinámica de nitrógeno y la absorción de nitrógeno del suelo”, apuntó Ciampitti.

Algo a destacar es que hay una gran cantidad de nitrógeno que viene post floración. Un 60% antes de floración y 40% post floración. “De todo este N que viene post floración, un 60% la planta va a necesitarlo extra y el otro 40 es re movilización nitrógeno que estaba dentro de la planta y se mueve hacia el grano, entonces, el tema es que necesitamos más nitrógeno post floración, porque mucho del nitrógeno post floración va hacia el grano”, explicó.

En este sentido, contó que “uno de los principales cambios de los híbridos modernos es el incremento en la absorción de nitrógeno post floración, el segundo es la que la re movilización del N se produce en forma más tardía con un menor desbalance entre re movilización y absorción”.

“La aplicación de nitrógeno tardía, estamos hablando de V-6 en adelante, es algo que se está estudiando no sólo para ambientes de alto potencial de rendimiento, sino también para fechas tardías”, confió el profesor de la Universidad de Kansas. El secreto es “aumentar la sincronía entre la oferta del suelo y la demanda de la planta”.

“La dinámica de nitrógeno está ligada al crecimiento del cultivo. Pero si hay otras limitantes de crecimiento, la respuesta al N va a ser menor”, apuntó como primera conclusión Ciampitti.

Y agregó: “Las mejoras en rendimiento vienen junto con uso de los mejores paquetes tecnológicos incluyendo una nutrición balanceada, y el nitrógeno es clave para aumentar los rendimientos incluso lo es para aumentar la eficiencia de uso del cultivo y expresar procesos como el de prolificidad”.

“La aplicación de nitrógeno tardía es favorable en ambientes donde la demanda es creciente y otros factores no limitan los rendimientos, el nitrógeno tiene un impacto positivo no sólo en el número, también en el peso de los granos”, aseguró Ciampitti.

Por último, Ciampitti marcó que la aplicación de nitrógeno tardía y ese aumento que se busca hacer en eficiencia de nitrógeno, es posible, no sólo en ambientes de alto potencial también en ambientes marginales, el único factor limitante es entender qué ambiente tenemos que es lo más limitante post floración”.

El nitrógeno no sólo tiene un impacto en número de granos, sino un impacto muy positivo en la duración del llenado de los granos y en el peso final.

Clarín – Juan I. Martínez Dodda