Viernes, 23 Octubre 2020 02:26

Arándanos: con mayor tecnología, productores buscan fomentar el consumo interno

Llega el calor y los consumidores buscan comidas más ligeras, frutas y verduras frescas que permitan atravesar las altas temperaturas sin agobio, bien hidratados y nutridos. Bajo estos patrones, los arándanos juegan en primera. Sin embargo, en Argentina, a pesar de haber crecido el consumo interno, aún falta para seguir escalando. De hecho, esta semana, se realiza la cuarta campaña “Mejor con Arándanos” motorizada por el Comité Argentino de Arándanos (ABC) en la que el objetivo es el desarrollo de acciones que permitan hacer crecer el consumo doméstico.

“Desde 2014, cuando por primera vez superó la barrera de las 400.000 toneladas, se consolidó un aumento en la cantidad producción que van al Mercado Central con un techo en las 495.000 de la campaña pasada”, expuso el productor y asesor técnico, Jorge Pazos.

Y agregó: “Por eso, desde la producción, pero a lo largo de toda la cadena, tenemos que concientizar y prestarle cada vez más atención a este mercado, el interno, que es interesante porque nos ofrece una fuente de consumo a pocos kilómetros (relativamente, comparado con tener que subirlo a un barco o un avión) de las zonas de producción”.

El objetivo de la campaña este año es posicionar al arándano argentino como alternativa de consumo masivo impulsando el consumo de fruta fresca. “Buscamos darlo a conocer principalmente como alternativa fresca, natural y saludable a la ingesta de snacks, golosinas, colaciones, viandas escolares/laborales, postres, etc”, expusieron desde el ABC.

Pazos, que es de las primeras camadas de “arandaneros”, hace dos décadas, se instaló originariamente en provincia de Buenos Aires, luego se corrió a Entre Ríos, actualmente tiene una producción pequeña y dedica gran parte de su tiempo, junto con otros productores, a asesoramiento técnico y comercial. “Desde lo climático, al no haber tanta agua, la sanidad ha sido buena, lo que redunda en frutos de mejor calidad”, explicó Pazos.

En cuanto a la logística Covid-19 mediante, tuvieron que hacer varias presentaciones para que los trabajadores pudieran movilizarse desde otras provincias (en época de cosecha hay muchos trabajadores golondrina, se estima que unas 15 personas por hectárea mas 5 en la planta de empaque).

“Además, al principio chocamos con la competencia que resultaba el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), enviamos cartas al Ministerio de Trabajo para destrabar la situación y que los trabajadores que lo perciben también puedan trabajar en la cosecha”, relató Pazos, que es referente de la Comisión de Mercado Interno del ABC.

A una semana del día de la mujer rural, vale destacar que la cosecha, “por una mejor ductilidad y motricidad fina, las mujeres cumplen un rol importante, porque no es un trabajo que requiera fuerza”.

Producción en Argentina

En total, Argentina tiene una superficie 2.700 hectáreas (supo tener 4000-4500 en la época del boom del arándano hace 15-20 años).

Las regiones productivas son tres: el NOA, (Tucumán, Salta y Catamarca) representa el 50% de la producción nacional con 1300 hectáreas; el NEA (Corrientes y Entre Ríos) con 1000 ha. es el 38%; y Buenos Aires, que representa la región central, tiene alrededor de 400 ha. o sea, el 15% del área nacional.

Para conocer quien es quien entre los productores sudamericanos hay que saber que Chile exporta unas 100.000 toneladas, Perú 75.000 y Argentina 20.000. Son arándanos que van en un 65% a EE.UU, el 30% a Europa (Inglaterra representa la mitad) y el 5% a Asia.

Claves productivas

Hay temas que son claves en la producción de arándanos. La genética es una, la otra los sistemas de riego. También hay que tener una buena defensa contra el granizo, con mallas, y riegos por aspersión para reducir el impacto de las heladas. Este paquete permite reducir las fluctuaciones de rendimiento y asegurar un piso de rindes.

En segundo lugar, está la mano de obra. Contar con personal calificado permite que lo que el fruto logró en la planta no se vaya perdiendo en las manos del cosechero.

Otro punto importante, una vez cosechado el fruto es la refrigeración. Se cosecha en el campo con una temperatura de 25 a 32 grados en primavera-verano pero inmediatamente hay que bajarle la temperatura para evitar que pierda calidad. Por eso también la logística es cara.

Finalmente, la comercialización, los clientes exigen certificaciones, no sólo las de buenas prácticas agrícolas en sí, sino también las ambientales y sociales. Los arandaneros argentinos tienen dos canales de venta: el 80% de la producción se exporta.

El resto va al mercado interno, dividido en industria y fresco (encaminado pero poco desarrollado).

“No voy en avión…”

Por sus características y requerimientos de consumo en fresco, el arándano tiene pocos días para llegar a mercados que están a miles de kilómetros. Por eso, cualquier retraso desde que se corta de la planta es menor tiempo de consumo en condiciones ideales en una góndola del mundo.

“El envío en avión, pensando en los tiempos es el ideal, pero es el mas caro, de modo que hubo que aggiornarse para cambiar variedades con mejor post cosecha, es decir, que puedan ir en barco y llegar en buenas condiciones”, contó Pazos.

Y agregó: “Incluso, pensando en el transporte marítimo, es preferible enviar un conteiner en camión vía Chile y el Pacífico que vía Buenos Aires y el Atlántico, porque ganás una semana”. Los barcos que salen de Buenos Aires tienen escalas cargando otros productos en Uruguay y Brasil y eso hace que se pierdan días “preciosos”.

La irrupción de Perú, hace unos años (que mediante una Ley de desarrollo agrario tecnificó un desierto con grandes inversiones), también cambió el mapa de producción de arándanos del hemisferio sur. Argentina estaba muy bien, ahí con Chile, y de pronto Perú rompió el molde, con un fruto que no tiene el sabor del argentino, que -dicen- es más dulce, pero justamente esos “grados brix” son los que hacen que el arándano argentino dure menos que el peruano, que inundó los mercados.

“Todo esto, más las condiciones propias de Argentina, como que hace unos años teníamos un reintegro de 12% y ahora pagamos retenciones del 5%, hacen que cada campaña busquemos alternativas para conseguir algo de rentabilidad, que no es la que muchos piensan”, dijo Pazos.

Desafíos

Entre los temas por mejorar, Pazos indicó que, en lo productivo, haría falta un mayor recambio varietal con plantaciones más aptas a lo que el mercado requiere en sabor, color y perdurabilidad, “pero si no están las condiciones macro para hacerlo, no hay incentivo”.

En cuanto a las regiones que, si se dan las condiciones podrían hacer crecer la superficie Pazos marcó dos: por un lado, la margen del río Uruguay, “que tiene muy buena calidad de agua y suelos franco-arenosos importantes para la exploración radicular que necesita el arándano”, y por otro, Tucumán, “que es una especie de invernadero a cielo abierto, una franja de 100 kilómetros desde Lules hasta Alberdi”.

Desde el Comité Argentino de Arándanos ABC cuentan que 1 pote de este fruto aporta 80 calorías y sin grasas. Mejora la salud ocular, mejora la circulación, por lo que es mejor para el corazón, retrasa el envejecimiento, evita infecciones urinarias y combate los efectos del Alzheimer.

Para consumo en fresco, “a discreción”, como si fueran uvas, pero también en licuados, muffins, budines o galletas. Llegó el calor. Salen los arándanos. Si no lo probó, vale la pena darse el gusto.

Clarín - Juan I. Martínez Dodda