Martes, 13 Octubre 2020 02:27

Restricción para circular. Los contratistas forrajeros alertan que los permisos de tránsito para acoplados agrícolas “son a discreción”

El sistema de producción agropecuaria de nuestro país debido a diversas razones como por ejemplo económicas, técnicas, operativas y hasta topográficas, ha desarrollado la figura del contratista con un protagonismo relevante. Esa figura ha hecho posible, entre otras cosas, la especialización de la actividad mecanizada, con el desarrollo del negocio a buena escala, e incluso la posibilidad de adoptar las tecnologías más eficientes del mundo, abaratando costos y aumentado la eficiencia en las operaciones. Nadie que conozca, aunque sea someramente la producción del campo pone todo esto en duda.

Pero cuando se enfrenta la realidad aparecen los inconvenientes, como la letra chica de algunos contratos, que nadie puede explicar, al menos de manera clara y contundente.

"En estos días el picado que se lleva adelante es el de pasto que implica un traslado local, de distancias cortas, y más allá de lo que se escucha de La Pampa y San Luis, no vemos reclamos generados en la imposibilidad de trasladar equipos", nos cuenta el Ing. en producción agropecuaria Fernando Opacak.

El mismo ingeniero desgrana un poco más el tema y sostiene que el ritmo que impone el picado de pasturas no es el más demandante en transporte de equipos, ni  acelerado como sí lo es el picado de la gruesa. Y allí es donde aparece la preocupación más seria. Es decir que, por ejemplo, en Entre Ríos el picado de la gruesa comienza en enero y para ello no falta mucho y ello configura una preocupación.

Entrando un poco más en detalle, detalla Opacak, en este momento preocupa que los permisos de tránsito para la categoría de acoplados agrícolas se estan otorgando desde Vialidad Nacional, a discreción. Es decir, que algunas solicitudes son respondidas positivamente y otras son rechazados sin motivo, o al menos sin que medie explicación alguna.

En verdad, hasta fines del año pasado la tramitación de los permisos para viajes con carretón se efectuaba en las reparticiones locales de Vialidad Nacional, sin mayores inconvenientes.

"Fue entre diciembre y enero pasados que la tramitación comenzó a gestionarse on line, lo cual fue buena idea ya que, desde ese momento todo interesado puede hacer el trámite a la distancia sin necesidad de trasladarse hasta una oficina. Y desde entonces, ocurre que la misma configuración de equipos y de carretón cuando se cargan on line, en algunos casos recibe una respuesta positiva con el otorgamiento del permiso de circulación y en otros lisa y llanamente, no recibe el permiso solicitado", dijo Opacak.

Y el acoplado o carretón agrícola al que hacemos referencia, es uno de los implementos que más se usa para mover las máquinas en mediana distancia ya que a las mismas no se les permite el tránsito sobre ruta en movimiento autónomo, sino que deben viajar sobre un implemento. Demás esta decir que, en toda esta problemática, estamos haciendo averiguaciones ante Vialidad Nacional y aún no logramos una respuesta aclaratoria, sostiene Opacak.

Estos acoplados se han visto por años en las rutas, y lejos de tratarse de elementos fabricados por los contratistas en sus talleres de manera artesanal, previenen de diferentes firmas industriales desde donde se comercializan sin inconvenientes luego de ser construidos en series y modelos definidos e identificados.

Otro punto que preocupa a los contratistas, se relaciona con el contexto de aislamiento generado por la pandemia del coronavirus, que agrega problemas a otros inconvenientes preexistentes. Hablamos del problema que se genera al tratar de pasar de una provincia a otra como por ejemplo San Luis, Santiago del Estero, y La Pampa. Y ello es así, incluso teniendo el permiso de circulación, el hisopado con resultado negativo, más otros requisitos que se piden en algunas provincias.

Así se genera un maltrato manifiesto hacia el contratista cuando debe concurrir a un lugar específico a realizar su trabajo. Es sabido que el equipo entra al campo donde desarrollará su actividad y no irá al pueblo ni a dormir a un hotel. En realidad, los operadores duermen en la casilla de campo, y pasan sus jornadas sin concurrir al pueblo.

Debido a esas condiciones, detalla Opacak, hemos tomado el término burbuja para los contratistas, debido a que viven aislados en el campo y en la casilla. Y parece que algún gobierno provincial esta tomando ese término, tratando de aplicar alguna solución al problema. Por ejemplo, que con una declaración jurada subida en una página web, permita el paso a los campos para poder trabajar guardando todos los recaudos y normativas del caso sin generar riesgo alguno por parte del contratista a su entorno, en el contexto de la pandemia. Pero de todas formas hasta el momento, pasar de una provincia a otra es un duro problema y esperamos que se vaya resolviendo, sostiene para finalizar Opacak.

Clarín – Juan B. Raggio