Jueves, 08 Octubre 2020 02:27

De qué se trata la ley provincial de biocombustibles que impulsa Schiaretti

En Córdoba, el 17 por ciento del consumo total de gasoil es realizado por los productores agropecuarios “a campo”; es decir, para movilizar los tractores, cosechadoras y demás máquinas que utilizan en sus tareas cotidianas. Significa un volumen anual de 230 millones de litros. Ese dato es uno de los que están sobre la mesa de los diferentes técnicos y funcionarios que por estas horas le están dando forma a un proyecto de ley provincial de impulso a los biocombustibles, que el gobernador Juan Schiaretti dio a conocer este martes por la noche, en una videconferencia de la que participaron los ministros de Agricultura y Ganadería, Sergio Busso; de Industria, Eduardo Accastello; y de Servicios Públicos, Fabián López; y autoridades de la Cámara de Industrializadores de Granos y Productores de Biocombustible en Origen (Cigbo) y de la Cámara Empresaria de Bioetanol de Maíz (Biomaíz).

En términos generales, la Provincia explicó que la normativa buscará fortalecer la demanda de los biocombustibles a través del autoconsumo y del fomento de su uso en los transportes de carga, en transporte públicos de pasajeros, flotas oficiales y en los vehículos utilizados en la agroindustria.

“Otro de los aspectos que la normativa atenderá se vincula al fortalecimiento de la oferta propiciando y facilitando la instalación en Córdoba de más plantas que transformen biomasa en bioenergía”, añadió el Gobierno.

Primeros trazos

El ministro de Agricultura y Ganadería, Sergio Busso, explicó a Agrovoz que la decisión política tomada por Schiaretti es que este proyecto se apruebe lo antes posible: en principio, si los tiempos son suficientes, se podría sancionar durante este mes.

Por eso, por estas horas, técnicos de la Provincia trabajan a contrarreloj, con reuniones permanentes, para darle forma a la iniciativa.

En principio, la idea es que figure como una ley de promoción: es decir, que establezca incentivos, que pueden ser fiscales o financieros, para la construcción de pequeñas fábricas de biodiesel o bioetanol que los productores podrían usar para sus propias actividades productivas.

“Si hacemos una ley de promoción que contemple al menos el uso propio, significa disminuir los costos para los productores y además una reducción del impacto ambiental, porque los biocombustibles contaminan menos que los combustibles fósiles”, señaló Busso.

En principio, la idea es que figure como una ley de promoción: es decir, que establezca incentivos, que pueden ser fiscales o financieros, para la construcción de pequeñas fábricas de biodiesel o bioetanol que los productores podrían usar para sus propias actividades productivas.

“Si hacemos una ley de promoción que contemple al menos el uso propio, significa disminuir los costos para los productores y además una reducción del impacto ambiental, porque los biocombustibles contaminan menos que los combustibles fósiles”, señaló Busso.

“Lo que queremos es brindar un acompañamiento. Hay muchos productores que ya tienen una extrusora y les queda el aceite engomado que lo pueden transformar en biodiesel. Y también se pueden asociar productores o cooperativas y llevar adelante un emprendimiento en conjunto”, mencionó Busso.

En cuanto al etanol, valoró la experiencia positiva que han logrado varios emprendimientos cordobeses con la instalación de minidestilerías con las que venían entregándoles combustible elaborado a base del procesamiento del maíz, a las petroleras.

Transporte y flotas

Por otro lado, la ley incluiría también un apartado para fomentar el uso de biocombustibles en el transporte de cargas y de pasajeros, además de en la flota de vehículos del Estado.

Esto podría ser una gran ayuda para las tres fábricas de bioetanol de Córdoba, que son las mayores productoras de este combustible del país, y que hoy atraviesan un escenario crítico por el congelamiento del precio desde fines del año pasado.

Manuel Ron, titular de Bio 4, fue uno de los representantes del sector privado que participó de la reunión con Schiaretti y valoró la intención del Gobierno de avanzar de una iniciativa de este tipo.

“En este momento, con la coyuntura del etanol complicada, con una disputa comercial muy fuerte con las petroleras porque ellos aumentaron los precios al surtidor y no nos suben a nosotros, es importante poder tener políticas que ayuden al sector”, indicó.

Desde su punto de vista, un modelo que se podría copiar es el de los principales estados maiceros de Estados Unidos, como Iowa o Illinois, donde hay surtidores especiales que despachan nafta E85 (85 por ciento de etanol y 15 por ciento de nafta convencional) o E100 (100 por ciento etanol).

El escollo que encuentra esto es que esa variante de combustible debe ser homologada por la secretaría de Energía de la Nación; es decir, la Provincia no tendría la potestad para poder impulsar por su cuenta.

“Es un buen arranque probar con el parque de autos oficiales, porque es muy grande, y si la experiencia es exitosa, es posible que el propio mercado luego lo pida, porque los biocombustibles son más baratos e impactan menos en el ambiente. Es una locura que en provincias con alta producción de etanol como Córdoba, al menos los autos locales no lo puedan utilizar”, resumió Ron.

La Voz del Interior – Favio Ré