Martes, 06 Octubre 2020 02:28

Trigo transgénico: la segregación condicionará su comercialización

Hace varios meses se instaló en debate la posibilidad de buscar la manera de exportar el trigo transgénico argentino, cuya utilización aún no fue aprobada por varios países del mundo, en especial por el comprador principal de trigo: Brasil. “En nuestro país hay una cantidad importante de lotes de trigo transgénicos que serán utilizados como multiplicación por la empresa que los está promocionando, pero están aislados de los demás lotes de trigo”, comentó Pablo Abbate, investigador del INTA Balcarce, especialista de cultivos invernales. Según el entrevistado, las maquinarias que se utilizan en esos cuadros, una vez que termina el trabajo de siembra o cosecha, son sometidas a una estricta limpieza.

“Una vez que los trigos transgénicos sean aprobados, ya no habrá obligación de efectuar estas tareas”, sostiene convencido y expectante, al igual que muchos argentinos para que el trigo HB4 sea autorizado en el mundo.

Estas cuestiones hacen presumir, según Abbate, que será difícil mantener separado al trigo transgénico y no transgénico una vez aprobada su adopción en nuestro país y el mundo. “En la Argentina el trigo no está separado por calidades, con lo cual es muy difícil pensar que los trigos transgénicos vayan a estar separados del resto”, mencionó.

“Hay consumidores que lo aceptan, otros no”

Uno de los problemas por los cuales todavía estos trigos no fueron inscriptos en muchos países del mundo, es -precisamente- que el sistema no puede mantenerlos separados.

“Hay condicionamientos que se ponen para aprobar el trigo transgénico. Brasil es el principal importador de trigo argentino y será quien determine si compra o no esta variedad, inclusive será quien determine su precio”, explicó Abbate.

Además, dijo que -en términos generales- no se está discutiendo la comercialización del trigo transgénico. “El principal problema es conocer si se comercializará junto al trigo tradicional o separado; entiendo que ese es uno de los motivos que está endureciendo su aprobación en el mundo”, opinó.

También, según el ingeniero agrónomo, esta situación tendrá un efecto en el ámbito nacional. “Si no podemos separar trigos, lo más probable es que la industria molinera tenga que utilizar el trigo transgénico o la mezcla de los dos”, expresó.

En ese sentido, dijo que no existe ninguna evidencia que el trigo transgénico HB4, por ejemplo, “tenga efectos nocivos para los seres humanos y animales, con lo cual no entendemos por qué aún no fue aprobado por el mundo”, dijo.

Además, aseguró que tampoco tiene efecto adverso para el medio ambiente. “Hay mucha gente que no quiere consumir trigo transgénico y hay que respetarla, sin embargo es una variedad que no produce ningún mal al sistema, más allá que la percepción social sea crítica”, aseguró.

Técnicamente superior

Consultado sobre la aparición del trigo transgénico, Abbate manifestó que desde el punto de vista técnico, con este transgénico “tuve la oportunidad de experimentar entre otros varios que lo han probado y cumplen lo que prometen”.

Por otro lado, comentó que lo transgénico en la mayoría de los cultivos se está expandiendo, incluso en los productos cotidianos. “Al transgénico no hay que tenerle ni tanto miedo, ni tanta confianza, hay que analizar caso por caso”, indicó.

-¿Se puede esperar tener tolerancia por parte de Brasil?

-Hay que ver si aceptan la tolerancia en lo transgénico. En otros países del mundo no se acepta. Yo creo que se puede separar, pero la pregunta es cuál es el costo que le genera a la Argentina. Si el costo de segregar no tiene un costo más grande que el beneficio de liberar transgénico, esa es una decisión que escapa a mis posibilidades. Pero me parece que eso es central y hay que estudiarlo.

ABC Rural – Lucas Mich