Martes, 06 Octubre 2020 02:27

Las siete claves para la siembra de maíz en ambientes con escasa humedad en el suelo

La siembra de maíz con destino grano comercial siguió en el centro y sur del área agrícola durante esta semana y se alcanzó el 15,4 % de las 6,3 millones de hectáreas proyectadas. Pero con la sembradora en el lote y cuando las lluvias no resultaron suficientes para hacer una buena reserva de agua en el perfil, es útil recordar algunas claves que mejoran la implantación del cultivo.

1) Distancia entre semillas. Un ajuste en la densidad de siembra puede ayudar a asegurar un piso de rinde, y mantener acotado el costo de semilla. Es decir, no es cuestión de poner semilla de menos pero tampoco de más, cuando la cantidad de agua reservada en el perfil no ayuda demasiado. En esos casos resulta oportuno redefinir la distancia entre semillas de la hilera que mejor se ajusta a cada lote.

2) Cuchilla. En lo que hace la cuchilla de la sembradora, es bueno recordar que su profundad ideal de trabajo, esta entre la profundidad de siembra y un centímetro más abajo. Recordar que, si la profundidad es mayor al centímetro por debajo de la semilla, la humedad que está en el suelo pero más abajo, no podrá subir hasta el surco. Ello demorará la humectación de algunas semillas más que otras, y entonces la germinación y la emergencia resultarán desparejas. Habrá plantas más grandes y más chicas lo cual ocasionará reducciones del rinde a cosecha.

3) Doble disco. En el surcador, si está trabajando con el fondo del surco en “V”, quiere decir que se hizo un buen mantenimiento y las necesarias reparaciones antes de empezar la siembra. Si el fondo del surco tiene forma de “W”, es un problema porque esa forma demorará la humectación de la semilla, y entonces habrá plántulas que germinarán antes y otras más tarde. Ello generará plantas grandes y chicas lo cual hará bajar los rindes a cosecha. Y como ya no hay tiempo de resolver el problema, habrá que esperar a la próxima siembra para tener revancha.

4) Carga en el cuerpo. Otro detalle de importancia son las ruedas limitadoras de profundidad que van al costado del doble disco. Ellas van informando “en tiempo real” si la carga en el surcador es excesiva o muy poca. Si la máquina es de las más corrientes y no tiene un medidor de carga en el cuerpo, mirando como van estas ruedas y como dejan el suelo, se puede tener una idea de los resultados que se tendrán en unos días, cuando nazca el cultivo.

Si las ruedas dejan marcado el lote, es decir huellado, la carga es mucha y la emergencia puede ser uniforme, pero se está compactando el suelo inútilmente. Y se están sobrecargando las ruedas y sus rodamientos, que así acortan su vida útil. Es bueno sacar carga de los cuerpos hasta que desaparezca el huellado.

Si se sacan demasiados kg de los cuerpos, entonces se podrán girar las ruedas limitadoras con el pie, aunque se encuentren “apoyadas” en el suelo. Entonces la semilla quedará en superficie y no se sembrará a la profundidad buscada, con lo cual no se humectará la semilla o tardará en hacerlo. Y por ende la emergencia será variable. Y de nuevo, habrá plantas grandes y chicas. En tal caso, olvídese de que los suyos se acerquen a los rindes máximos. Y cuanto menos uniforme sea el tamaño de las plantas, más lejos del rinde alcanzable se encontrará.

5) Contacto semilla – fondo de surco. Otro elemento útil en la siembra de granos gruesos en años que no hay buena humedad en el suelo es la colita de castor o rueda contactadora de semilla contra el fondo del surco. Ambas tienden a uniformar la velocidad de humectación de la semilla. Por lo tanto, con ambas se tiende a igualar los tamaños de plantas. Solo es bueno recordar que la colita tiene un menor costo. Por otro lado, con poca ambas son buenas, pero si el nivel de humedad es bueno, la ruedita es mejor porque la colita arrastra la semilla y la cambia de lugar. Y si hay mucha humedad, lo cual no será corriente este año, es mejor no tener contactador porque arrastrará a la semilla la mayoría de las veces.

6) Tapado de surco. Otro detalle es el trabajo de las ruedas tapadoras, que trabajan con el suelo suelto que dejó la cuchilla que va delante del surcador. Si la cuchilla trabaja bien, las tapadoras también y por el contrario si la cuchilla no hace un buen trabajo, las tapadoras tampoco lo harán. O sea, no taparán el surco o lo taparán de manera incompleta.

Asimismo, las tapadoras afirman los bordes del surco y dejan suelo suelto en su parte central, es decir en la línea angosta por donde emergerá la plántula en su momento. Ese diferencial se logra regulado los ángulos de las ruedas tapadoras y la carga de las mismas.

Si las ruedas están más verticales, afirman el suelo más en la orilla del surco que en el centro y por de bajo de la semilla. Si las ruedas están más acostadas, afirman más hacia el centro del surco y por debajo de la semilla. Si las ruedas están más en la dirección de avance, arriman menos cantidad de tierra para tapar el surco que si están más “atravesadas” respecto de la dirección de avance. Si se arrima tierra demás sobre el surco, puede demorarse la germinación. Y ojo con el rastrojo, que si se arrima mucho rastrojo al tapado del surco, el suelo sobre la semilla tardará en calentarse y ello puede atentar contra el tiempo y la uniformidad de germinación.

Otro punto a tener en cuenta respecto del tapado del surco, es la tensión del resorte de carga de las tapadoras, y a mayor carga, suelo más firme en los bordes. En ese sentido por lo general se prefiere más carga en suelos más sueltos, y menos carga en suelos arcillosos.

7) La logística bien organizada antes y durante la siembra mejora los resultados a cosecha. Un avezado productor explica que en este momento el campo parce una empresa de suministros y transporte de cargas. Si no se organiza las demoras pueden ser fatales en el logro de una buena siembra.

Más allá de que el lote venga de la cosecha fina, o de un cultivo de servicio, o de un barbecho limpio si la humedad no es generosa más vale darse maña que esperar un milagro, y tal vez los detalles que se vieron estos párrafos puedan resultar una ayuda a la hora de mantener los rindes. Y por último, se puede decir que en siembras tardías estas ideas pueden ser de alto impacto. Lo seguro es que son de bajo costo.

Clarín – Juan B. Raggio