Martes, 29 Septiembre 2020 02:28

Las lluvias fueron muy desparejas y la mitad de la zona núcleo apenas recibió 10 milímetros

Las lluvias del fin de semana aliviaron la situación del trigo y sumaron milímetros claves para el maíz en los campos del norte de Buenos Aires, en donde hubo acumulados de más de 100 milímetros. Pero en el sur de Santa Fe y Córdoba las precipitaciones oscilaron entre los 10 y los 30 milímetros y no son suficientes para aliviar el estrés hídrico en los cultivos.

“Lo bueno fue que llovió; lo malo, que las tormentas dejaron mucho menos agua de lo que se esperaba: sólo el 3% del territorio santafesino recibió más de 30 milímetros”, destaca un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

En este mapa, que elaboraron los técnicos de la Bolsa rosarina, se pueden observar cómo la lluvia se concentró en el norte de Buenos Aires. 

En este mapa, que elaboraron los técnicos de la Bolsa rosarina, se pueden observar cómo la lluvia se concentró en el norte de Buenos Aires.

Al mirar toda la zona núcleo, el trabajo también precisa que la mitad recibió precipitaciones por debajo de los 10 milímetros. Los picos estuvieron en Junín (112 milímetros) y Chacabuco (101 milímetros).

“En Córdoba, la situación de los cultivos sigue siendo crítica. Canals recibió 5 milímetros y hacia el norte los registros fueron ínfimos. En Guatimozín fueron más afortunados, recibieron 9,2 milímetros”, señala la BCR.

En Santa Fe sólo en el extremo sur las lluvias fueron significativas (por ejemplo en Rufino con más de 60 milímetros), pero en Rosario se acumularon 15 milímetros y en el centro norte los milimetrajes fueron muy bajos.

Cómo siguen los cultivos

La situación es muy delicada para el trigo en las zonas de Santa Fe y Córdoba en las que las lluvias fueron escasas.

“A días de comenzar las etapas más críticas, se estima que el rinde ya cayó entre un 10% y un 25%. Los técnicos estiman que la falta de agua, de no remediarse en poco tiempo, puede comprometer un 50% más del rinde”, señala la Bolsa rosarina. Hasta la semana pasada había 700.000 hectáreas en condición mala y regular en la zona núcleo.

En maíz se alcanzó a implantar un millón de hectáreas hasta la semana pasada. La zona donde falló el agua es el área en la que más avanzada está la siembra y los milímetros que faltaron eran necesarios para asegurar una buena emergencia del cultivo.

En el corto plazo no se pronostican lluvias importantes. Hay cierta inestabilidad prevista para el miércoles, pero con bajos registros pluviales.

Clarín