Martes, 29 Septiembre 2020 02:28

Vicentin. Según su balance, perdió más de $52.000 millones: las causas

La cerealera Vicentin tuvo en su último ejercicio contable, cerrado al 31 de octubre pasado, una pérdida neta de $52.536.217.954. En tanto, su patrimonio neto negativo quedó en $17.502.583.098. Estos datos, entre tantos otros, se desprenden del balance 2019 que la empresa presentó ante el juzgado de Fabián Lorenzini en Reconquista, donde se lleva adelante el concurso de acreedores de la empresa, que en febrero pasado se presentó a esta instancia con una deuda declarada por casi $100.000 millones.

La referencia al balance era algo que los acreedores comerciales y los bancos que le prestaron a la cerealera (el Banco Nación lo hizo con US$300 millones y seis entidades internacionales aportaron US$530 millones) consideraban clave para tratar de saber por qué una firma que había tenido ventas por más de US$4000 millones había entrado en default en diciembre pasado primero dejando de pagar US$300 millones a productores.

Ante los diversos reclamos por el balance, el juez Lorenzini había ordenado a la compañía a presentar el balance en un plazo de no más de 40 días judiciales. Además del balance, se presentó la renuncia de todo el directorio y la convocatoria a una asamblea para el 15 del mes próximo para elegir nuevos directores.

Los números de la cerealera se tornaron rápidamente en negativos entre un ejercicio y otro, ya que los ahora $52.536.217.954 de pérdida neta eran al 31 de octubre de 2018 $2.829.439.698 positivos. En tanto, el ahora patrimonio negativo por $17.502.583.098 estaban en positivo con $30.542.700.082 al 31 de octubre de 2018.

El rojo de la compañía se agravó, según el detalle del balance, tras acumular pérdidas por $35.743.611.398.

La empresa registró un brusco movimiento en varias variables clave. Por ejemplo, en los bienes de cambio, de insumos y granos, bajaron de $35.315.405.342 al 31 de octubre de 2018 a $7.262.322.256 a octubre de 2019. "Se deja expresa constancia que el valor de los bienes de cambio en su conjunto no excede el valor recuperable de los mismos", detalla el informe.

La empresa realiza una síntesis de los motivos que fueron impactando en el negocio. Menciona desde la guerra comercial entre China y los Estados Unidos hasta el contexto local. Sobre este último caso señala el impacto de las sucesivas devaluaciones, las PASO y hasta la decisión del gobierno anterior de quitar un diferencial de 3 puntos en las retenciones a la soja -en agosto de 2018- que para la industria favorecía la industrialización.

"La volatilidad del tipo de cambio y la incertidumbre política generada por el año electoral, agudizaron la presión sobre el sistema financiero, con un fuerte retiro de los depósitos en dólares por parte de los ahorristas, que restringieron fuertemente la disponibilidad de financiamiento interno para el sector exportador, que para mantener su capital de trabajo o nivel de actividad debió acceder a financiamiento en pesos a tasas exorbitantes dado el alto nivel de inflación interna", precisó la firma.

"El impacto de la devaluación de agosto de 2019 impacta de lleno en los resultados del ejercicio, dada su contrapartida en activos fijos e inventarios en su mínima expresión histórica, dado que el flujo de exportación y molienda superó ampliamente a la capacidad de reposición gravemente afectada por la disponibilidad de fuentes de financiamiento", agregó.

En cuanto a la medida del gobierno de Macri de quitar el diferencial en soja, la empresa señaló que "provocó una caída general de los márgenes de molienda, especialmente devastadora en una Sociedad como Vicentin con una importante deuda estructural, una gran capacidad de molienda y costos fijos asociados (.)"

Pese a los malos números, en el balance la firma señala que pudo seguir "funcionando en prácticamente en todas sus plantas" y sin hacer despidos.

La presentación del balance es la última noticia en una causa que ya tuvo a fin del mes pasado la verificación de créditos. Como informó LA NACION, en el concurso hubo 1742 presentaciones con reclamos por $34.000 millones, 1340 millones de dólares y 39.000 euros. La deuda es más de un 20% mayor a la que preveía la firma.

Por otra parte, tras la fallida intervención del gobierno nacional en la empresa, ahora resta que el magistrado defina si hace lugar o no a una intervención de Santa Fe tras varias audiencias entre la firma y las autoridades provinciales.

La Nación - Fernando Bertello