Viernes, 25 Septiembre 2020 02:26

Láctea Ilolay acudió a un rescate para poder sostener su negocio

El confinamiento golpeó de lleno a la economía argentina con una caída récord de la actividad en el semestre comprendido entre marzo y agosto. El contexto no es ajeno a la industria láctea, que arrastra un derrumbe ininterrumpido de diez años. Según cifras oficiales, sólo las ventas por “Gastronomía y Hotelería” cayeron un 34% entre marzo y junio.

Un informe de la consultora Claves indica que la producción de leche en 2020 será la más baja de la última década, con una pérdida de 33% en relación con 2010, mientras que la producción de yogur llegará a las 357.025 toneladas, lo que implicará un derrumbe del 27% en comparación con 2010. En otras palabras, la elaboración de leche se reducirá en 593.000 litros en una década, en tanto que la retracción en materia de yogur alcanzará a 134.000 toneladas en el mismo período, de acuerdo al estudio.

Otro informe elaborado por técnicos del área de Economías Regionales de Coninagro advirtió que la lechería presenta “signos de crisis”, principalmente, por el congelamiento de precios que vienen registrando los tamberos desde principios de 2020.

Una de las empresas golpeadas por la crisis es la rafaelina Ilolay, dueña de tres plantas fabriles ubicadas en el corazón de la cuenca lechera argentina. La compañía ya arrastraba problemas de facturación pre pandemia, pero el confinamiento le dio un golpe extra. No pudiendo trasladar la inflación de sus costos a los precios de venta de sus productos (situación que empeoró a partir de la fijación de precios máximos sobre la canasta básica) y con pérdida de rentabilidad operativa, la compañía se vio obligada a buscar apoyo externo en el grupo Finanzas & Gestión para encarar una reestructuración financiera.

El confinamiento provocó también una disrupción importante en la cadena de pago, una merma en la actividad y una retracción del consumidor. La mayor participación del canal mayorista, la disminución de las ventas industriales y el cese de exportaciones como consecuencia del cierre del comercio internacional fueron otros factores decisivos que llevaron a la compañía a tener que explorar alternativas con el fin de priorizar la continuidad del negocio, preservar su estructura de capital y las relaciones comerciales con proveedores y clientes.

Ámbito Financiero