Viernes, 18 Septiembre 2020 02:27

Denuncian cuantiosas pérdidas en el sector apícola por los incendios en las islas del Paraná

Investigadores santafesinos que trabajan en un proyecto destinado a cuidar y mejorar la salud de las abejas para incrementar su producción de miel advirtieron sobre las “pérdidas irreparables” que generaron al sector apícola los incendios intencionales registrados en los últimos meses en diferentes islas del Río Paraná. Mientras avanzan con el trabajo de monitorear colmenas y capacitar a apicultores de distintos departamentos del sur provincial alzaron su voz para repudiar “este ecocidio que nos afecta a todos”.

Así lo manifestaron a través de un documento contra “la destrucción del ecosistema de los humedales del Delta del Paraná” que tiene una superficie de 20 mil kilómetros cuadrados y se destaca por su biodiversidad de especies vegetales y animales, al punto que “su gran caudal de aves representa el 31 por ciento de la avifauna de Argentina”, apuntaron.

El comunicado fue elaborado por docentes de la Escuela Agrotécnica General San Martín y de la Facultad de Ciencias Veterinarias que la Universidad Nacional de Rosario (UNR) tiene establecidas en Casilda.

En su rol de educadores e integrantes del denominado Proyecto Salud Apícola Latinoamérica tomaron la decisión de visibilizar la grave situación al recoger reclamos de apicultores que se ven seriamente perjudicados por este “desastre ambiental”, tal como lo calificaron.

En tal sentido indicaron que “el fuego no solo destruyó capital de trabajo de apicultores involucrados con nuestro proyecto sino también poblaciones de abejas que son las generadoras del producto que se cosecha”. Lo sucedido fue un mazazo duro para un grupo de productores apícolas que tienen colmenas en la zona azotada por los focos ígneos y vienen dando muestra de “la importancia y compromiso de su labor con el ambiente, por lo que acompañamos su reclamo y nos expresamos contra este ecocidio que nos afecta a todos”, resaltaron.

En ese marco expresaron que “si bien la naturaleza dio un respiro a esta situación, no debemos descuidar la atención y acción sobre este problema. La sociedad, los gobiernos locales, provinciales y nacionales, deben tener un único objetivo: la restitución y protección de este ambiente natural como tal”.

Y consideraron que “cuando priman los intereses individuales sobre los colectivos se generan estos desastres ecológicos”, además de señalar que “como representantes del sector educativo, académico e investigativo, tenemos la responsabilidad de la divulgación y concientización de estas problemáticas”. En esa dirección se comprometieron a “colaborar con las herramientas que contamos para revertir esta situación que es un problema de todos”.

Cualidades únicas

Los especialistas también pusieron de relieve las cualidades de “la producción apícola de isla” ya que “posee, desde el manejo productivo hasta la obtención de los productos y subproductos de las colmenas, una distinción notable y propia de este ambiente”.

En esa dirección puntualizaron que “las características de la ecoregión ofrecen la posibilidad al apicultor de poder producir, en muchos casos, de manera orgánica, obteniendo mieles con calidad y propiedades únicas siendo muy buscadas en el mercado”, especialmente la Caa-tay que es la más conocida y representativa del lugar.

También ponderaron como fortaleza que esa zona “presenta mayores alternativas productivas por su gran riqueza y diversidad de flora, permitiendo obtener pólenes y propóleos con grandes beneficios para la salud de las personas y, principalmente, de las abejas, confiriéndole aportes nutricionales diversos para el organismo”.

“Estos insectos -añadieron- son garantes de la conservación de la biodiversidad por medio del servicio ecosistémico irreemplazable de la polinización. La relación mutualista planta-polinizador influye directamente en la sostenibilidad biológica de las bases del ecosistema aportándole la variabilidad genética a las especies intervinientes, influyendo así en la perpetuidad de la biodiversidad”.

En ese contexto precisaron que “las abejas tienen una función vital, ya que participan de la producción de alimentos a nivel mundial a partir del servicio de polinización”. Tal es así que “75 de cada 100 alimentos que consumimos diariamente dependen exclusivamente de ellas”, detallaron para finalmente subrayar que “en los últimos años fueron declaradas por el instituto de investigación Earthwatch Institute como los seres vivos más importantes del planeta”.

La Capital (Rosario) – Gustavo Orellano