Viernes, 18 Septiembre 2020 02:28

Vicentin. El lunes renunciará su directorio y presentará el balance de 2019

Con la llegada de la primavera, el próximo lunes, que marcará un cambio de estación, ese día también se conocerán dos definiciones importantes en torno de la cerealera Vicentin, en concurso de acreedores por US$1300 millones. El lunes que viene, según pudo saber LA NACION, el directorio de la empresa renunciará y, además, ese día la compañía presentará su balance cerrado al 31 de octubre de 2019. Se trata de para muchos el documento que puede terminar de explicar cómo el grupo agroindustrial, que tuvo ventas por más de US$4000 millones, cayó en default.

No es la única novedad. Tras la fallida intervención del gobierno nacional sobre la empresa, un grupo de acreedores y los bancos internacionales que tienen acreencias por unos US$530 millones están trabajando sobre una propuesta de fideicomiso en el marco del concurso para operar la compañía.

A todo esto, en el mercado trascendió que, de cara a la renovación del directorio, algunos grupos interesados en la compañía habrían realizado propuestas para que la firma tenga un management más profesional. De hecho, habrían sugerido nombres de exejecutivos de Noble (la cerealera que pasó a manos del grupo chino Cofco) y de la multinacional Cargill.

Por lo pronto, el próximo lunes renunciará el directorio de once miembros. Entre otros, están Máximo y Cristian Padoán, Roberto Gazze, Pedro Vicentin, Alberto Macua y Daniel Buyatti, presidente del directorio.

Una vez que se concrete la renuncia del directorio, se convocará a una asamblea para su aceptación y para la elección del nuevo. El proceso hasta el nombramiento de los nuevos directores podría llevar un mes. En el medio, el directorio actual seguirá funcionado. Aunque falta para conocer a los nuevos directores, podría producirse la llegada de un equipo profesional integrado a la familia dueña.

Vale recordar que el 8 de junio pasado, cuando el presidente Alberto Fernández anunció la intervención de la firma, designando a los interventores Gabriel Delgado y Luciano Zarich, fue corrido así el directorio. Sin embargo, unos días después Fabián Lorenzini, juez del concurso, repuso al directorio.

Respecto del balance, la empresa estará cumpliendo así con una orden de Lorenzini, que en julio pasado le había reclamado su presentación.

"Proceda a la elaboración del Balance y la Memoria, correspondientes al ejercicio económico cerrado el 31/10/2019, en el plazo máximo de cuarenta (40) días hábiles judiciales, bajo apercibimientos de ley", fue la solicitud del magistrado de Reconquista, Santa Fe.

El Banco Nación (BNA), acreedor por créditos otorgados por unos US$300 millones para la prefinanciación de exportaciones, también había reclamado al juez del concurso que la empresa de a conocer sus números. "Resulta inadmisible que no se hayan anejado en la apertura de este proceso colectivo los estados contables trimestrales consolidados del balance anual de marras", dijo el banco en un escrito.

El banco estatal elaboró un informe donde, según precisó, los bienes de cambio de la cerealera (stock de materias primas, bienes terminados y semielaborados) cayeron de US$714.326.000 en julio de 2019 a US$10.015.251 en febrero pasado. Hace unas semanas, además, el BNA pidió investigar la venta del frigorífico Friar que hicieron miembros de la familia Vicentin (no la cerealera en default como tal) al fondo BAF.

"El reclamo del BNA surge ante las versiones periodísticas que señalan que Vicentín vendió el 50% del frigorífico Friar al fondo Buenos Aires Finantial Capital (BAF Capital) y, al mismo tiempo, habría transferido a Uruguay los fondos que se generaron en esa operación, en vez de utilizar esos recursos para achicar la deuda de más de US$300 millones que mantiene con el Banco Nación", precisó el banco en su momento.

La Corporación Financiera Internacional, parte del Grupo del Banco Mundial, FMO (Banco de Desarrollo del Estado holandés) ING, Rabobank Natixis y Crédit Agricole son los bancos internacionales que le dieron préstamos a la cerealera argentina. Ellos también venían pidiendo conocer los números de la empresa y un cambio en el management como condición para negociar una eventual reestructuración del pasivo.

La Nación - Fernando Bertello