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Martes, 01 Septiembre 2020 02:27

Se completa la misión Saocom: por qué son satélites esenciales para el agro

Desde Cabo Cañaveral (Estados Unidos) partió este domingo por la noche el satélite argentino Saocom 1B, que junto al Saocom 1A lanzado en 2018, completan una misión que aportará información muy útil para el sector agropecuario argentino. Al participar del lanzamiento desde la residencia de Olivos, el presidente Alberto Fernández remarcó que “no es un satélite más, es un satélite que nos permite conocer muchas cosas de nuestro suelo y prever lo que tenemos que hacer para optimizar nuestros esfuerzos”.

Precisamente, estos aparatos fabricados por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) y la sociedad del Estado Invap junto a la firma Veng, la Comisión Nacional de Energía Atómica (Cnea) y el Laboratorio Gema de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), serán claves para aportar a la Argentina y al mundo información sobre humedad de suelo e inundaciones y enfermedades de cultivos, entre otras aplicaciones claves para la agricultura, la gestión de emergencias ambientales y el monitoreo de recursos naturales.

“La información brindada por el satélite ayudará, mediante un convenio de colaboración entre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y la CONAE, a que los productores agropecuarios sepan cuál es el mejor momento para la siembra, fertilización y riego, en cultivos como soja, maíz, trigo y girasol”, remarcaron desde la Casa Rosada.

Y agregaron: “También brindará soporte en relación al uso de productos químicos para el control de enfermedades en cultivos y permitirá realizar pronósticos de inundaciones, elaborar mapas de riesgo de incendios y proveerá datos sobre el desplazamiento de glaciares y del terreno”.

Imágenes con microondas

La clave de la constelación Saocom es que no utiliza los sensores ópticos usuales, sino que trabaja con microondas: la ventaja es que, a través de este sistema, puede tomar “imágenes” de los suelos aunque el cielo esté nublado, e independientemente de que lo haga de día o de noche.

Danilo Dadamia es uno de los técnicos de la Conae que trabaja con datos aportados por el Saocom desde el Centro Espacial Teófilo Tabanera, ubicado en camino a Falda del Carmen.

En noviembre del año pasado, en el marco de la Semana del Riego del Inta Manfredi, explicó que medir la humedad de los suelos a una escala mucho más precisa que la que se puede obtener en la actualidad con herramientas satelitales, es uno de los principales beneficios que brindará la misión Saocom.

“La humedad del suelo se comenzó a medir en 1978, a una escala de 25 kilómetros. Ahora, se ha transformado en una de las prioridades para relevar porque las agencias espaciales lo consideran una variable esencial para poder formular pronósticos climáticos. Con el Saocom, vamos a estar dando mapas de humedad con una resolución espacial de entre 150 y 180 metros, algo único en el mundo”, valoró Dadamia.

El trabajo que se está haciendo en la actualidad es instalar sensores en lotes de diversas provincias, la mayoría en la zona núcleo cordobesa, para “calibrar” las imágenes que arrojan los satélites en base a los datos que se relevan a campo, de manera que quienes utilicen los mapas puedan conocer con qué margen de error están trabajando.

Otra de las utilidades para el campo es la posibilidad de prevenir o estimar el impacto de plagas y enfermedades. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), por ejemplo, usa imágenes del Saocom para evaluar la evolución de las plagas de langostas.

Del mismo modo, una de las aplicaciones prácticas que ya está previsto que tenga el Saocom será la de calcular la probabilidad de fusarium en lotes de trigo. “La humedad de suelo es una variable clave para poder estimar con mayor precisión el avance que puede tener esta enfermedad”, mencionó Dadamia.

La Voz del Interior