Jueves, 27 Agosto 2020 02:28

Trigo en el Congreso Aapresid: herramientas genómicas que incrementan su valor nutritivo

Los avances en materia de mejoramiento genético en trigo tuvieron una voz autorizada en el Congreso Virtual Aapresid, “Siempre vivo, siempre verde”. Se trata de Jorge Dubcobsky,  referente internacional en biotecnología aplicada al trigo que, desde Estados Unidos, brindó su exposición ante los congresales. “Logramos tener un marcador molecular para tamaño de grano en trigo que nos permite alcanzar un aumento de un 10%”, sentenció el especialista. Dijo además que también se logró un marcador para número de granos que “quizás nos permita subir en un 20% ó 30% el número de granos”, destacó el referente global en biotecnología aplicada al mejoramiento de trigo y líder en la Universidad de Davis, en California, Estados Unidos.

En ese sentido, compartió los últimos logros de su laboratorio en el desarrollo de técnicas no transgénicas y de edición génica y su aplicación en la mejora del valor nutricional y calidad del trigo.

“Un ejemplo es el gen GW2: un represor del crecimiento que, al ser ‘apagado’ con estas técnicas, permite aumentar el tamaño del grano en hasta un 20%, pero al mismo tiempo incrementar el contenido de proteína en hasta un 4%, contrario al efecto de dilución que hubiéramos esperado con un mayor tamaño de grano”, comentó.

Trabajando en la dieta humana

“Aumentaron los contenidos de hierro y zinc, ambos nutrientes deficitarios en la dieta humana”, explicó el argentino radicado en EE.UU. Otro ejemplo son las variedades con alta concentración de almidón resistente.

“El grano de trigo tiene dos tipos de almidón: la amilosa, resistente a la degradación en el intestino y que actúa como fibra; y la amilopectina, fácilmente degradable. Con las técnicas de mejora logramos regular la actividad de la enzima asociada a la síntesis de ambos compuestos y aumentar la proporción de amilosa, obteniéndose un grano rico en fibras”, mencionó.

Cabe destacar que este almidón cambia la calidad panadera, permitiendo obtener un pan más pequeño y compacto, por lo que se sugiere mezclarlo con harina libre de este evento genético. También se observa que estas variedades tienen un rinde algo menor (5%) aunque esto se compensa por un mejor precio.

Otro de los puntos que mencionó Dubcovsky y valoró positivamente, fue el hecho de que sean los mismos productores los que financian directamente los programas públicos de mejoramiento.

Trabajando sobre el gluten

El especialista contó que desarrollaron variedades que reducen la alergenicidad del gluten. “Silenciando ciertos grupos de proteínas logramos reducir la alergenicidad de trigo a la mitad. Si bien esto no lo hace apto para celiacos, es muy beneficioso para personas que generaron cierta tolerancia al gluten”, indicó a modo de ejemplo.

Esta mejora no afecta el rinde ni el contenido de proteína, e incluso mejora la calidad panadera. Por otra parte, Dubkobsky habló del uso de técnicas para recuperar “genes rotos” (genes que perdieron funcionalidad a lo largo de la historia de mejoramiento).

Un ejemplo es el gen que regula el transportador de cadmio (Cd) en trigos pasta comerciales. Al estar dañado, resulta en niveles altos de este elemento que provoca enfermedades crónicas en hígado y riñón.

“Logramos incorporar un gen que reduce a la mitad el contenido de Cd en grano” explicó. Esto no es menor si recordamos que Europa redujo los niveles de tolerancia de Cd para trigo de importación a 200 ppm.

Otro caso de ruptura de genes ocurrió con aquellos que otorgan el color amarillo a la harina, los que se ‘rompieron’ intencionalmente en trigo pan por no ser una característica deseada, según explicó el experto en el Congreso Aapresid.

ABC Rural (Pergamino)