Miércoles, 19 Agosto 2020 02:26

Chaco: una productora todoterreno que dejó la oficina y se dedicó a manejar la empresa familiar

Alicia Rodich tiene 35 años y se la podría definir como una productora todoterreno. Situada en la localidad chaqueña de Las Garcitas, heredó los campos de su padre que estaban casi abandonados y con dedicación, conocimiento y coraje, quiere salir adelante. Es asesora, hace agricultura y ganadería en su propio campo y realiza las labores agrícolas a terceros. Una vez que se recibió de ingeniera agrónoma en Corrientes, su primer trabajo fue en el Ministerio de Producción de Chaco. Allí estuvo 7 años pero sentía que no era su lugar. Al principio no quiso trabajar con su padre porque los dos eran de carácter fuerte. “No podíamos trabajar juntos. Pero se me daba cuenta que la oficina no era para mí”, indicó.

Luego del fallecimiento de su abuelo en 2016, su padre le pide que se haga cargo del campo y en 2017 decidió renunciar y meterse de lleno en los lotes.

En la actualidad, trabaja en 600 hectáreas donde produce los principales cultivos (cuando el clima lo permite) y 60 hectáreas dedicadas a la cría y recría de animales. En un momento alcanzaron a trabajar 2.800 hectáreas pero hoy solo tiene 600 hectáreas que para Alicia “es suficiente”.

Cuando su padre le dejó el campo, quien se había dedicado puntualmente a la ganadería, dejando de lado la agricultura, los lotes agrícolas estaban muy infestados de malezas. “Fue como comenzar de nuevo porque los lotes había que recuperarlos”, recordó.

Pero el clima le viene jugando una mala pasada a Alicia en esa zona chaqueña durante los últimos años. Ahora la zona está atravesando una sequía extrema que no le ha permitido sembrar ni trigo y girasol.

“Lo entiendo más que nunca a mi papá. Para la agricultura los costos son elevadísimos y las producciones no son importantes. La ganadería me está salvando siempre, pero como ingeniera no quiero dejar de producir porque es mi profesión”, sostuvo.

Otra de las actividades que realiza Alicia es la ganadería. Tiene 600 cabezas de ganado y su producción se basa en 100 potreros rotativos de 70 metros por 110 metros.

“No hace falta tener extensiones grandes para hacer ganadería. Esto representa 70 hectáreas donde se mueve toda la hacienda”, explicó.

En este sentido, este año por la sequía no tuvo producción de raigrás y melilotus que había sembrado por lo que se quedó sin pasto para los animales.

Así, ante la falta de lluvias en la zona, le está buscando la vuelta y la encontró con los cultivos hidropónicos para darle como alimento para el ganado. Son a baja escala como prueba y buscan poder llevarlos a campo.

En esta primera prueba está produciendo trigo avena y raigrás y en primavera-verano hará maíz.

Ahora bien, Alicia no sólo se dedica a las producciones agrícolas-ganaderas, sino que desde el 2018 comenzó a hacerse cargo de las cosechas del campo y presta servicio a terceros. De su padre heredó dos cosechadoras de algodón, una cosechadora de granos, tres tractores y recientemente compró una plataforma de maíz

“Con las inundaciones que sufrimos en Semana Santa, perdimos la cosecha. Teníamos una soja espectacular y no me querían cosechar los muchachos porque era Jueves y Viernes Santo. Nos largamos a cosechar el sábado y el domingo llovió un mes entero y nunca más pude entrar a ese lote. Y ahí como mujer pensé cómo puedo depender de otros. Si la máquina es mía. Ahí aprendí a cosechar y ahora no dependo de nadie”, describió con mucha satisfacción.

“Muchos me critican porque tengo las uñas pintadas y por las zapatillas que uso. ¡Oigan, soy mujer. Puedo hacer todo!”, exclamó.

Clarín – Esteban Fuentes