Miércoles, 19 Agosto 2020 02:28

Vicentin: acreedores buscan saber si hubo fraude mientras Justicia levanta secreto bancario

Tal como adelantó Ámbito en su edición del lunes pasado, esta semana llegaron novedades de peso para los dueños de Vicentin en el plano judicial. Finalmente, en el primer día hábil de la semana, el juez federal Julián Ercolini dictó la inhibición de bienes de Algodonera Avellaneda, firma que forma parte del grupo empresario, y en paralelo ordenó levantar el secreto fiscal y bancario de los directivos de la agroexportadora. En base a cálculos del mercado, la oferta en términos de valor presente de los nuevos bonos que se entregarán en el canje, equivalen a 54,8 dólares promedio por cada 100 dólares de deuda nominal.

Pero esto no es todo porque también, y quizás bastante en concordancia con las averiguaciones que está haciendo la Justicia federal, un grupo de acreedores de la firma conformado por el Banco Nación, los organismos internacional IFC y FMO y la cooperativa de productores ACA, solicitaron formalmente al juez que lleva adelante el concurso, Fabián Lorenzini, que autorice como “medida de carácter urgente” una auditoría forense sobre las cuentas, maniobras financieras, estados contables e información comercial del grupo. En definitiva, buscan “entender cómo y por qué se produjo el colapso de Vicentin” y van detrás de la figura de presunto fraude y desviación de fondos.

Lo cierto es que en materia judicial las medidas más contundentes llegaron de la mano del juez Ercolini y el fiscal Gerardo Pollicita en la causa que se investiga además a exfuncionarios del gobierno de Mauricio Macri por otorgamiento de créditos irregulares a la firma agroexportadora que llegó a acumular una deuda con el Banco Nación superior a los $18.300 millones. Mientras tanto, en el juzgado de Reconquista el concurso de acreedores continúa recién en la etapa de verificación de deudas y el juez Lorenzini continúa haciendo caso omiso de que la empresa logró la apertura del proceso concursal sin siquiera haber presentado formalmente su último balance.

Quizás por este último punto un grupo de acreedores, probablemente los mayores damnificados por el desfalco de la empresa por más de u$s1.350 millones, conformó un comité para concretar presentaciones de impacto para conocer en profundidad cómo una empresa que se mostraba entre las más prósperas de la Argentina pasó repentinamente al colapso financiero dejando como damnificados a más de 2.000 productores, acopios y cooperativas, y diversas entidades bancarias y crediticias locales y del exterior.

“Las vaguedades con que, al presentarse en concurso, la concursada intentó justificar semejante colapso financiero son inverosímiles -aparte de que omitió toda explicación particularizada-, y tratándose del proceso de insolvencia más grande que se tramita actualmente en el país, es de toda razonabilidad y justicia que los acreedores cuenten con una explicación seria, técnica y profesional acerca de lo que sucedió con Vicentin”, detalla el escrito firmado por Elenora Sartor, apoderada judicial del Banco Nación y los apoderados de las cooperativas ACA, el IFC y el FMO.

Concretamente este grupo de acreedores sigue la misma línea de pensamiento que el comité de bancos internacionales acreedores de Vicentin, que también está conformado por el IFC y el FMO, quienes están llevando adelante un proceso de “Discovery” sobre las cuentas de la firma con el aval de la Justicia Estados Unidos. Buscan determinar dónde fueron dirigidos al menos u$s400 millones que le fueron otorgados a la empresa en préstamos y que hoy no aparecerían a simple vista en las cuentas de la agroexportadora.

En tanto, con la resolución de ayer del juez Ercolini, se abre un nuevo panorama para los acreedores de la empresa porque el levantamiento del secreto fiscal y bancario sobre los directivos del grupo y sus firmas relacionadas es justamente uno de los puntos clave para dilucidar las maniobras que habrían llevado a Vicentin al default.

En paralelo, la inhibición de bienes que ahora pesa sobre Algodonera Avellaneda se volvió además en una especie de tranquilidad para los empleados de la empresa textil que desde hace semanas están llevando adelante un reclamo gremial, ya que en los últimos días los dueños de Vicentin amenazaron con cerrar el establecimiento y despedir a la totalidad de la plantilla laboral.

Finalmente, y en lo que se refiere a futuras presentaciones de los acreedores de Vicentin, continúa sobrevolando en el mundo de los agronegocios que los bancos locales y con mayor fuerza los internacionales quieren llegar al fondo de la cuestión de los contratos de prefinanciación de exportaciones. La pregunta es si la compañía incurrió en contratos gemelos para conseguir créditos y luego desvió fondos hacia otras firmas del Grupo, lo que se convertiría en un escándalo mayúsculo para el complejo agroexportador local.

Ámbito Financiero – Yanina Otero