Miércoles, 29 Julio 2020 02:45

Cultivos invernales en jaque: en Córdoba las lluvias ya llevan tres meses de cuarentena

Las luces de alarma que se encendieron en mayo, cuando comenzó a observarse una fuerte escasez de agua en Córdoba, ya tomaron un color amarillo intenso y están al borde de pasar a la alerta roja. “El déficit hídrico continúa en Córdoba. Hace 89 días que no se genera una precipitación generalizada en la provincia”, dijo la Bolsa de Cereales local el último sábado. Es decir, que al día de hoy ya se superaron los tres meses sin lluvias.

Bajo este panorama, 24 por ciento de los lotes está entre regular (19 por ciento) y malo (5 por ciento), y del resto, 43 por ciento está apenas bueno. En resumen, “67 por ciento de la superficie implantada se encuentra en un estado general que varía entre bueno y malo. De acuerdo con el reporte de los colaboradores del Departamento de Información Agronómica, esta situación es a causa del estrés hídrico y la falta de humedad en el suelo, que complicaría el desarrollo futuro del cereal”, dijo la Bolsa en un informe.

“Hay síntomas de estrés hídrico. Si bien la situación es leve, podría llegar a empeorar en las próximas semanas”, continuó.

Lo mismo sucede con el garbanzo, donde el 16 por ciento de la superficie se encuentra en estado regular y presenta un déficit hídrico leve, que por el momento no genera efectos sobre el cultivo, pero podría agravarse en un futuro.

En este contexto, el informe semanal de la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) muestra que Córdoba es la provincia que está con el peor panorama del país en relación a las reservas hídricas en el suelo.

“En Córdoba los niveles de almacenaje hídrico siguen siendo regulares a escasos, tanto en superficie como en profundidad, e incluso deficitarios (sequía) en sectores del centro de la provincia”, señala la ORA.

 

Un mapa elaborado por la Bolsa de Cereales muestra que sólo algunos manchones del extremo sudeste y sur de la provincia muestran condiciones hídricas que no son limitantes para el desarrollo de los cultivos.

 

Por su parte, la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), subrayó que gran parte de la zona núcleo está comprometida, pero Córdoba es la que más sufre la seca.

“Lamentablemente, hay áreas donde la sequía ya es muy importante, en grandes zonas de Córdoba faltan 80 milímetros y hasta más de 100 milímetros”, expresó la entidad rosarina.

Las lluvias que no llegaron, de acuerdo con este reporte, eran fundamentales para levantar la situación de lotes sembrados con la humedad muy justa y que están muy desparejos y perdiendo plantas, como así también para lotes que están buenos a muy buenos, pero necesitan agua para evitar pérdidas de macollos y seguir el desarrollo sin resignar rinde.

Según la GEA, ya se habla de pérdidas de rindes del cinco por ciento, pero podría haber hasta un 30 por ciento si además de esta situación se suma la posible baja respuesta a la fertilización, que necesita agua para ganar en eficiencia.

A nivel nacional, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires señala en su último Panorama Agrícola Semanal (PAS) que sobre el centro y norte del área agrícola nacional, la falta de precipitaciones continúa acentuando la situación de déficit, afectando los nacimientos de los últimos lotes sembrados y el crecimiento y desarrollo de los cuadros más avanzados.

En su relevamiento adicional de estado y condición de cultivos, la entidad estima que un 20 por ciento de la superficie de trigo muestra una condición de cultivo de regular a mala, el doble del 10 por ciento que estaba en esa situación el año pasado.

Del mismo modo, la cantidad de lotes que sufren estrés hídrico pasó de 22 por ciento un año atrás a 60 por ciento en la actualidad.

 

La Voz del Interior – Favio Ré