Miércoles, 22 Julio 2020 07:10

Alerta roya: confirmada en trigos de Entre Ríos, descuentan inminente aparición en Santa Fe

La aparición temprana de royas en los trigos se consolida cada año y esta campaña no es la excepción. Desde INTA Paraná alertaron por la detección de un foco de roya anaranjada (Puccinia triticina) en el departamentos La Paz y otro de roya amarilla (Puccinia striiformis) más al sur en Diamante. Las confirmaciones llegan más temprano que el año pasado, cuando se verificaron el 2 de agosto, mientras en la línea de tiempo puede observarse claramente una tendencia a anticipar la detección ya que apenas cuatro años atrás las primeras observaciones fueron el 20 de septiembre.

En suelo santafesino aunque todavía no hay novedades sería inminente la confirmación de algún foco, según indicó el ingeniero agrónomo Claudio Bosco desde Gálvez. “En los próximos días van a aparecer”, sostuvo, y estimó que hoy quizás estén demorados por algún factor ambiental. Al respecto advirtió que los casos entrerrianos se sitúan a la altura de los departamentos santafesinos de San Justo (La Paz) y San Jerónimo (Diamante).

“Seguramente esporas de roya hay, solamente tienen que germinar y verse en la hoja”, explicó. Y si bien son enfermedades de invierno, el “veranito” de los últimos días podría acelerar ese desarrollo. De todo modos el dato central es que “todos los años nos venimos anticipando”. Tal como se verifica en Entre Ríos, Bosco mencionó que en su zona no hace mucho tiempo atrás recién aparecían a fines de agosto y principios de septiembre. “Y todos los años como que nos viene corriendo el arco y apareciendo más temprano”, alertó.

Según su opinión, habría un comportamiento humano que ayudaría a que esto ocurra. Porque los productores a pesar de haber tenido el problema el año pasado han modificado poco su conducta en lo referido al único factor sobre el que podrían incidir: la variedad elegida en función del nivel de susceptibilidad. Las demás variables están fuera de su alcance: ambiente y presencia del patógeno. “La única opción que se puede modificar es la variedad y hay tres o cuatro muy susceptibles que tientan a los productores por muy buen potencial de rinde, pero si las sembramos estamos pre alertados que vamos a tener este problema”.

Bosco relató que el año pasado algunos chacareros que tuvieron este problema antes de la trilla juraron no volver a usar esos materiales. Pero luego los rindes fueron muy buenos y guardaron semilla igual. “Entonces es como que volvemos a tropezar con la misma piedra” a pesar de que existen variedades menos vulnerables que ofrecen “más margen de maniobra”.

El profesional puso énfasis en el riesgo que implica “jugarse” a los controles químicos de la enfermedad tan tempranos. “El tema es que a veces empezamos a invertirle plata en controlar enfermedades ante un escenario indefinido”, porque -dijo- no es lo mismo hacer los controles ahora con el cultivo en la fase inicial que en septiembre con la campaña más definida. “El cultivo todavía es un pastito, no tiene ni 10 centímetros de altura y falta pasar agosto y septiembre, falta mucho y entonces le estás invirtiendo plata a algo que todavía tiene un futuro bastante incierto”.

Por otra parte mencionó que en algunas zonas está faltando humedad pero eso no implica que la enfermedad no avance, con el consecuente riesgo de tener que gastar en tratamientos en un lote que quizás no obtenga el mejor rinde. Si bien hay zonas en la provincia con buena humedad como San Justo o Gálvez, advirtió que “80 kilómetros al oeste, como Pellegrini, San Jorge, Piamonte están complicados; ni hablar entrando a Córdoba”. Y agregó “la enfermedad no perdona, no ataca menos porque esté más seco; tienen algo menos de virulencia pero atacan igual y no podés dejar de defenderlo al cultivo”.

Campolitoral – Juan Manuel Fernández