Martes, 14 Julio 2020 02:28

Bueno para Córdoba: un cambio normativo beneficia a las exportaciones de garbanzo

La Cámara de Legumbres de la República Argentina (Clera) destacó este lunes la apertura de nuevas partidas arancelarias para arvejas y garbanzos. “Contribuirán a una mejor y más correcta identificación de las exportaciones de legumbres de nuestro país”, afirmó Clera en un comunicado firmado por su presidente, Sergio Raffaeli. Según la entidad, el año pasado el complejo de legumbres facturó 460 millones de dólares por exportaciones a 90 destinos del mundo, y este cambio normativo “redundará en una mayor eficiencia comercial sectorial, con el consecuente incremento de ingresos de divisas al país”.

"La importancia de poder distinguir a partir de ahora, las categorías de arvejas y garbanzos, es contribuir a reflejar y transparentar la realidad de nuestras exportaciones, correctamente segmentadas según variedad, calidad y precios, lo que permitirá mejorar la eficiencia comercial y su correspondiente aporte al ingreso de divisas de la Nación”, valoró Clera.

Productos

Arvejas. Hasta hoy existía una única posición arancelaria que no permitía diferenciar a las dos variedades, la verde y la amarilla, cuando en el mundo tienen mercados completamente diferentes.

La verde es demanda por la industria del enlatado, mientras que a la amarilla se destina al mercado de ingredientes alimenticios, consumo forrajero y otros rubros de menor poder adquisitivo.

El problema es que hasta hoy el precio índice FOB que se usaba para todas las operaciones de exportación era el de la arveja verde, lo que significa una suerte de “arancel adicional” para la amarilla que hacía poco atractivo exportar.

Garbanzos. “El segundo gran resultado es que a partir de hoy se podrá diferenciar los diferentes calibres de garbanzos que Argentina exporta. En definitiva, significa distinguir sus tamaños y sus calidades permitiendo el correcto análisis segmentado”, remarcó Clera.

En 2019, se exportaron más de 100 mil toneladas de garbanzos, por más de 50 millones de dólares, a 55 países. La mayoría de la producción e industrialización se hace en Córdoba.

“También en este caso, la segmentación por tamaño nos permitirá conocer las coincidencias de usos y destinos, ya que los garbanzos partidos o menores a siete milímetros son usualmente destinados a molienda; es decir, a la producción de harinas. Los de siete milímetros se usan para la producción de hummus, los de ocho, para los paquetes; y los de nueve, para “roasting” o paquetes”, describió Clera.

Al ser tan diferenciados estos usos, se justifica su exportación a distintos mercados y a diferentes precios, argumentó la entidad.

En cambio, cuando se hacía todo a un mismo precio “significaba muchas veces la imposibilidad de exportarlos, y su comercialización en el mercado interno es compleja por falta de demanda y valores muy inferiores a los obtenibles en el mercado mundial”, advirtió Clera.

La Voz del Interior