Lunes, 13 Julio 2020 02:26

Barbechos para ahorrar

Se sabe que el buen barbecho es aquel que permite sembrar en fecha porque el perfil ofrece buen nivel de humedad y la fertilidad está disponible para la semilla. Y para lograr buenos barbechos la primera condición siguiendo un orden cronológico, es trabajar con cosechadoras limpias. Este tema fue muy bien tratado por los especialistas de Inta Ings. Agrs Carlos De Dios y José Peiretti, cada uno en su momento. Ellos explicaron claramente de qué manera conviene limpiar el interior del equipo, ya que de lo contrario se trasforma en "eficiente y preciso" diseminador de malezas.

Siguiendo en el tiempo post cosecha, un recurso para el logro de los mejores barbechos, pueden ser los cultivos de servicios, que inhiben a las malezas por la competencia que le generan.

Mucho se sabe de ellos, desde cuales especies convienen de acuerdo a la zona y cual condición se procura mejorar en cada caso en cada, lote. Fecha de siembra, densidades y la forma de distribución de la semilla figuran entre otras son las variables a considerar para su aplicación exitosa.

Su combinación con las otras herramientas en la conducción de los barbechos brinda resultados que se mejoran con los años y la experiencia.

El uso de herbicidas es otro de los recursos a considerar en la búsqueda de los mejores barbechos.

Y en este punto, la fecha de cada aplicación y su dosis tienen incidencia importante en el resultado logrado. Otro aspecto relevante es el tiempo que trascurre entre el momento en el que se decide aplicar y el momento en el que se ejecuta la aplicación. Si bien las demoras pueden ser debidas a factores climáticos como los vientos, es importante evitarlas y aprovechar al máximo cada oportunidad de trabajo.

La aparición de las resistencias le ha agregado varios grados más de dificultad al control de las malezas. Y la cosa no parece detenerse sino más bien agudizarse en el tiempo.

Y en este punto, ganan importancia las aplicaciones dirigidas. Es sabido que se llevan a la práctica con equipos de alta inversión inicial, pero también de alto retorno. En nuestro país se utilizan dos sistemas el Weed It y Weed Seeker aplicados en aproximadamente el 4% del parque de pulverizadores.

Ello sumado a los resultados logrados hasta este momento por esta tecnología, hace que se mantenga una alta expectativa en cuanto su crecimiento y adopción por parte de los productores.

Los equipos para las aplicaciones dirigidas, se pueden implementar en diferentes pulverizadoras, nuevas o usadas, con diferentes anchos de trabajo, de arrastre o autopropulsadas.

De acuerdo especialistas en su uso como el Ing. Agr. Agustín Bilbao, es posible ahorrar algo así como un 68% de herbicida. Obvio, a mayor superficie por campaña más corto será el tiempo de repago del equipo. Se habla de que por ejemplo en 6000 ha, un barral de 20 metros de ancho de trabajo se repaga en 2 años de trabajo.

Como ese sabe esta tecnología es una combinación de “lectores de verde” combinados con “electroválvulas de ancho de pulso modulado” que realizan “40 mil lecturas por segundo” haciendo un escaneo de cada centímetro del lote. Entonces sólo se pulveriza ante la presencia de verde. Ello implica, entre otras cosas, que la eventual deriva se reduce a su mínima expresión, o bien desaparece.

Las velocidades de aplicación son las mismas que con equipos corrientes, pero los l/ha aplicados son un 70% menores. Y en la misma proporción aumenta la autonomía del equipo con incidencia en su capacidad de trabajo.

De la misma manera, se reducen las posibilidades de contaminación. Es decir que se puede reducir el EIQ en un 70% o valores por el estilo, según el caso. El EIQ (Envaironmental Impact Quotient) es un índice que considera la toxicidad de los pesticidas introducido desde la Universidad de Cornell, que considera la toxicidad del fitosanitario, y el volumen usado en cuanto al riesgo para el operario, para el ambiente y para la sociedad en cuanto a que haya residuos en los alimentos.

Cuenta el Ing. Bilbao, el aumento de valor ocurrido en los herbicidas en las últimas campañas, es compensado por el uso de esta tecnología. Entre el 2010 y el 2017, el gasto en herbicidas era de unos 55 a 60 dólares por hectárea y por año en la zona de Necochea. Otros trabajos hablan de iguales valores en otras zonas de la Pampa Húmeda.

Ahora esos valores pueden llegar a los 90 dólares por hectárea e incluso a 110 dólares en campos sin manejo adecuado. Pero ese aumento es morigerado por el uso de las aplicaciones dirigidas.

Pero no solo ahorro de fitosanitarios, sino de también de agua, tiempo y energía se obtienen con las aplicaciones dirigidas.

En realidad solo es necesario tener el conocimiento del tema, lo cual implica esfuerzo y compromiso por parte del aplicador, del contratista y del productor, sostiene el Ing. Bilbao. No hacerlo responde a una posición cómoda, de menor esfuerzo, explica el especialista.

Otro recurso para lograr los barbechos limpios es el control mecánico como el que se logra con las rastras de discos encadenados.

Es un laboreo superficial que llega a los 3 o 5 cm de profundidad, dejando en superficie las raíces de las malezas que pierden humedad por la acción del sol y del viento. Su costo operativo es reducido debido a su bajo consumo de energía y su capacidad de trabajo.

Todas ellas, la limpieza de las cosechadoras, los cultivos de servicios, los aplicaciones dirigidas y el control mecánico superficial son herramientas que combinadas logran un mejor, menos costoso y más sostenible manejo de los barbechos.

Clarín – Juan B. Raggio