Miércoles, 01 Julio 2020 02:27

Busso: “Pareciera que existe una colisión entre los intereses de la industria petrolera con la de biocombustibles”

“De las treinta millones de toneladas de maíz que produce la región Centro de la Argentina, apenas se procesan internamente siete; es muy poco”. Así lo indicó hoy el ministro de Agricultura y Ganadería de Córdoba, Sergio Busso, durante una charla ofrecida en el evento virtual de Maizar. El ministro cordobés recordó que la región Centro –integrada por las provincias argentinas de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos– es la mayor productora de etanol, carne aviar y porcina del país, tres productos clave que son elaborados en base a maíz. “Me gustaría que los tres gobiernos de la región se propusieran como objetivo transformar al menos un volumen de 15 millones de toneladas anuales; es un desafío en un momento en el cual el país necesita generar empleo y desarrollo”, solicitó.

Busso dijo que el maíz debe pasar a formar parte de una “política de Estado” en un marco de sostenibilidad, para lo cual las administraciones de las tres provincias de la región implementaron sistemas de incentivos para promover las buenas prácticas agrícolas.

“El cuidado de los recursos naturales es una decisión que hemos tomado las tres provincias porque no se puede producir de cualquier manera; el maíz (en la rotación agrícola), en ese sentido, tiene un papel fundamental”, aseguró.

“Cuando uno escucha cosas como que el campo no genera mano de obra, tiene que ir a experiencias concretas”, definió Busso para luego explicar que en el norte de su provincia existe una empresa –Las Chilcas de la familia Aguilar Benítez– que da trabajo a 86 personas de la comunidad al integrar la producción de maíz con un feedlot, una granja porcina, una minifábrica de etanol y un biodigestor que genera biogás por medio del consumo de los residuos de las otras actividades. “Esa empresa es un ejemplo de cómo se puede implementar una economía circular con impacto social”, apuntó.

El ministro cordobés recordó que la Ley Nº 26.093, que establece el Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y Uso Sustentables de Biocombustibles, tiene fecha de finalización en 2021.

“Esa ley podrá prorrogarse, pero si eso sucede también se van a prorrogar todos los problemas existentes actualmente”, apuntó en referencia a las dificultades que está experimentando la industria elaboradora de etanol maicera a partir del congelamiento del precio de venta de ese biocombustible dispuesto por el gobierno nacional.

“Me parece muy sano que el país pueda dar un gran debate sobre la necesidad del aumento de corte de biocombustibles, lo que va a promover muchas inversiones que puedan generar empleo”, remarcó. El corte obligatorio a nivel de etanol –tanto maicero como de caña de azúcar– es del 12%, pero en los hechos no se está cumpliendo por muchas industrias dejaron de operar o bien comenzaron a producir alcohol sanitarios en lugar de biocombustible.

Aunque el funcionario dijo que “no se visualiza la importancia del etanol” en las políticas públicas, porque “pareciera que existe una colisión entre los intereses de la industria petrolera con la de biocombustibles, cuando debería ser algo que se potencien juntos”.

“Las retenciones (por los derechos de exportación) son un mal impuesto porque penalizan la producción; es cierto que estamos en un país con serias dificultades y tenemos que hacer un esfuerzo, pero a mí me gustaría que el esfuerzo se haga entre todas las provincias por igual”, concluyó Busso.

Valor Soja