Miércoles, 24 Junio 2020 02:40

La mitad de las acreencias de Vicentin corresponden a una firma del mismo grupo

La mitad de los créditos por cobrar que Vicentin informó a la Justicia corresponden a una firma perteneciente al mismo grupo: Nacadie Comercial SA, radicada en Uruguay y sobre la que se están investigando posibles maniobras de evasión. La información, que surge del propio expediente de la convocatoria, suma un interrogante más al complejo entramado societario de la empresa santafesina, un aspecto sobre el que también puso la lupa el gobierno provincial. Como requisito previo a ingresar en concurso preventivo, la agroexportadora debió revelar cierta información interna. Entre esa documentación ingresada se encontraba el estado del activo y pasivo al 10 de febrero, que fue refrendada por el contador Mario Sandrigo -perteneciente al estudio W. H. Correa y Asociados con fecha 18 de febrero-.   

Así, pudo conocerse que dentro del campo “Créditos por Ventas” (que totaliza $ 4.292.413.623) hay un listado de más de 1.800 deudores. De ese monto, la firma Nacadie Comercial SA explica poco más de la mitad: $ 2.164.681.943,52, un 50,4%. No se detallan mayores precisiones sobre esa operación, pero la simple aparición del dato echa luz sobre el complejo entramado societario de la compañía santafesina, que comunicó en diciembre pasado una situación de “estrés financiero” que le impidió hacer frente a sus compromisos.  

Revelaciones 

¿Qué se sabe de la principal deudora de la agroexportadora? El estudio jurídico porteño Moyano & Asociados -especializado en casos de insolvencia transnacional con perfil de rastreo y recupero de activos- reveló días atrás que Nacadie Comercial SA es una firma radicada en Uruguay que otorgaba las garantías para los préstamos que Vicentin solicitaba al fondo TriLinc Global Impact Fund.   

Por tratarse de operaciones que operan bajo el régimen de oferta pública en Estados Unidos, estos trámites quedan reflejados en documentos públicos de la Comisión de Bolsa y Valores. Allí se indica que la compañía pertenece al grupo Vicentin.  

Esta relación también figura en otra presentación que hace el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), sobre una maniobra de dumping en biodiesel.  

Desde la Provincia  

Cuando la agroexportadora solicitó la apertura del concurso preventivo en febrero, nada dijo respecto a esa relación. El viernes pasado, en ocasión de presentarse ante el juez de la convocatoria, la Inspección General de Personas Jurídicas (IGPJ) de Santa Fe advirtió sobre estas maniobras: “(Vicentin) parece controlar muchas más sociedades en las que en apariencia aparece como socia minoritaria”, dice María Victoria Stratta, abogada del organismo.

“Vicentin SAIC es un grupo conformado por más de 20 empresas que controla directa o indirectamente a través de sociedades uruguayas, que ni siquiera menciona en el expediente de su concurso”, plantea Stratta, que ayer presentó un nuevo escrito donde critica en términos muy duros el fallo que repuso al directorio al frente de la compañía.

Nacadie Comercial  

Según la información que hizo pública la comisión de seguimiento de la causa Vicentin de la Cámara de Diputados, Nacadie Comercial SA tiene domicilio en Montevideo. Si bien no está disponible la nómina de accionistas y directores, sí pudo conocerse el nombre de su apoderado: Patricio María Coghlan. Esta persona es, a su vez, director, junto a Máximo Padoan, Gustavo Nardelli y Pablo Estrada -entre otros-, de Enav SA, radicada en Mendoza e identificada como integrante del grupo Vicentin por sus propios miembros.  

Coghlan, en representación de Nacadie Comercial SA constituyó el 9 de septiembre de 2019 una sociedad en Santa Fe, denominada Nacadie Comercial SA, fijando domicilio en Hipólito Yrigoyen 298 de la ciudad de Reconquista. Allí funciona el frigorífico Friar.  

“Según registros oficiales de Uruguay, Nacadie Comercial realizó en los últimos 5 años millonarios envíos de fondos a Nacadie en Panamá (NdR: una sociedad constituida en ese país en 2005); y por eso sospechamos que este conglomerado de empresas off shore fue un vehículo financiero de Vicentin para fugar dinero y ocultar activos”, dijo oportunamente el titular del estudio jurídico Mariano Moyano.  

Este complejo entramado de sociedades, con operaciones que surgen de la economía real pero terminan operando en paraísos fiscales, será seguramente uno de los temas que se verán en las próximas semanas, cuando la novela sobre Vicentin siga escribiendo sus futuros capítulos.

El Litoral (Santa Fe) - Juan Chiummiento