Martes, 09 Junio 2020 02:27

Trigo: Desde la molinería afirman que se puede triplicar la producción de harina, pero debe crecer la exportación

El presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Diego Cifarelli, afirmó que el sector está en condiciones de triplicar la producción y recalcó la necesidad de que el país defina "un plan estratégico de cara a la exportación" con el objetivo de poder salir a buscar nuevos mercados. Lo hizo en un reportaje con la agencia Télam, en el que estimó que la exportación de harina se ubicará dentro de un rango de entre 500.000 y 800.000 toneladas.

"La molinería argentina puede abastecer tres argentinas y hoy está abasteciendo solo a una, con un poquito de exportación. Nuestra necesidad es poder tener libre vuelo en las exportaciones porque tenemos el trigo a partir de lo que hoy nos está entregando el productor y lo que nos va a entregar, porque tenemos los mercados y porque tenemos los fierros. Entonces, es una decisión estratégica del país hacer visible a un sector de la agroindustria tan importante como el molinero", remarcó Cifarelli.

Luego dijo que la industria tuvo un crecimiento de capacidad productiva "desmedido" en función de la capacidad de absorción que tiene el país, "porque por momentos nuestro país se proyecta al mundo con una velocidad que uno como empresario cree que la inversión en equipamiento de producción es lo más atinado para generar más puestos de trabajo, y después uno se da cuenta que difícilmente estemos más de cuatro años o de ocho con un mismo plan estratégico de país".

"Evidentemente, seguimos fallando en lo mismo. No tenemos un plan en el cual estemos todos incluidos de cara al futuro en el aspecto productivo y de exportación. Cuando podamos definir un plan estratégico de cara a la exportación podremos definir el volumen que necesita de producción cada sector industrial. Por los altibajos que vamos teniendo se hace difícil y muchos sectores productivos se dotan de una capacidad tecnológica que después darle de comer se hace bastante difícil y se sufre las consecuencias", explicó.

Respecto a las proyecciones para el 2020, Cifarelli dijo que con pandemia y habiendo experimentado una gran caída de ventas a panaderías, estima que el año culminará con números muy similares a los del año pasado, con 6,3 millones de toneladas de trigo procesadas, incluido exportación. "Si desagregamos estaríamos en 5,5 millones de toneladas para el mercado interno y entre 500.000 y 800.000 toneladas para exportación", detalló.

En el primer cuatrimestre del año, las exportaciones del complejo triguero estuvieron compuestas en un 3 por ciento por harina mientras que el 97 por ciento restante fueron granos sin procesar. En ese sentido, el representante de la industria dijo que "la Argentina es un país que todavía primariza sus exportaciones". Y aclaró: "Cuando uno habla de primarización a uno inmediatamente lo rotulan como alguien que no quiere que se exporten granos. Lo que quiero es que se exporte granos y valor agregado. No es una frase hecha, sino que lo que realmente queremos es agregarle valor a la materia prima, más allá de la que ya tiene. No vamos a discutir lo que significa exportar harina, pan congelado o fideos. Yo creo que se necesita descubrir nuevos mercados y no ponerle mochilas a los eslabones de la cadena. La gestión del gobierno de turno deberá entender que estratégicamente para salir adelante se debe exportar. De ningún otro lado provendrán los ingresos y las divisas para fortalecer el mercado interno. Teniendo el caudal de capacidad de producción que existe en materia de alimentos y tecnología en el país, a partir de las exportaciones vamos a dar vuelta la matriz estratégica nuestra. La harina no puede ser una excepción".

Entre las causas que impiden que eso suceda, Cifarelli remarcó que hay una excesiva cantidad de costos que gravan la mercadería para exportar como si fuera un castigo. "Nosotros necesitamos mercados, consumidores, mundo. No podemos darle de comer a toda la industria nacional con 44 millones de argentinos, no estoy hablando solo de los alimentos, estoy hablando de toda la industria, por eso tenemos que alentar las exportaciones", dijo.

Luego explicó que para la industria, a veces conseguir trigo se puede llegar a dificultar porque la molinería no tiene la capacidad financiera y económica que tienen los exportadores multinacionales a la hora de poder hacerse de granos.

"Nosotros compramos y vendemos diariamente, nuestra capacidad de financiamiento es muy acotada. Nos financiamos con los bancos que están en Argentina y tomamos créditos a las tasas que son conocidas, vendemos cheques para pagar lo que tenemos que pagar a las tasas conocidas y a partir de eso nos financiamos. Los productores ya están vendiendo el trigo de diciembre que todavía no sembró. Se vendieron 1,6 millones de toneladas de trigo por cosechar y la molinería compró 20.000 toneladas. ¿Por qué? Porque no tiene opciones. ¿Y por qué no utiliza los mercados de cobertura? Porque las coberturas son en dólares y nosotros vendemos harina en Argentina en pesos y con el precio congelado desde el 6 de marzo.

Clarín