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Lunes, 08 Junio 2020 02:28

“De aquí hasta fines de año debemos esperar que continúe en niveles bajos el río Paraná y que posiblemente la situación se agrave”

“De aquí hasta fines de año debemos esperar que continúe en niveles bajos el río Paraná y que posiblemente la situación se agrave”. Así lo indicó José Luis Macor, director del Centro de Informaciones Meteorológicas (CIM) de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), durante una charla virtual organizada esta semana por esa institución y la Cátedra Unesco Agua y Educación para el Desarrollo Sostenible.

 

Los modelos climatológicos prevén que el principal forzante global del déficit de lluvias registrado en las cuencas

aportantes del río Paraná recién se modicará hacia fines del presente año.

“Los modelos de circulación global de la atmósfera están mostrando que el actual escenario neutral vaya disminuyendo para dar paso probablemente a una Niña débil recién hacia fines del presente año”, explicó Macor.

Bajantes extraordinarias del caudal del río Paraná fueron registradas en los primeros setenta años del siglo pasado, mientras que a partir de la década del ’70 los niveles comenzaron a registrar un incremento considerable.

 

Evolución histórica de los niveles mínimos del río Paraná

“Eso se ha debido a la presencia de un período húmedo generado por una variabilidad climática natural y el cambio climático; aún falta investigar qué parte es atribuible a uno u otro factor”, apuntó Carlos Paoli, investigador asociado del Instituto Nacional del Agua (INA).

 

Las lluvias ocurridas en la última semana permitieron recuperar parte de la profundidad perdida luego del nivel crítico registrado a mediados de mayo pasado.

Gráfico: Instituto Nacional del Agua

El investigador resaltó que la bajante se origina fundamentalmente por la reducción de las precipitaciones en las áreas de aporte de la cuenca superior del Paraná y la cuenca del río Paraguay. “Un fenómeno como el actual no se da por un solo mes de bajas precipitaciones sino por una acumulación de bajos registros”, advirtió.

El investigador señaló que no puede descartarse que, luego del período húmedo ocurrido entre la década del ’70 y la segunda década del presente siglo, estemos ingresando en una fase seca con regímenes de precipitaciones más acotados.

Héctor Prendres. Investigador de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la UNL, recordó que, en situaciones normales, por la Hidrovía del Paraná se transporta en promedio una carga diaria equivalente a una cola de camiones de 368 kilómetros de largo.

“En la ruta de barcazas se está perdiendo de transportar un 35% de la carga por la bajante, mientras que en la ruta profunda se pierde en promedio un 15% de la carga, lo que implica que los buques salen de las terminales portuarias con capacidad ociosa. La bajante obliga además a que la navegación sea más riesgosa y lenta por los cuidados que es necesario tener”, explicó Prendes.

Las charlas pueden verse aquí.

El próximo 10 de junio a las 16:00 horas se realizará una nueva charla sobre la bajante del Paraná que contará con la participación de Gustavo Villa Uría, subsecretario de Obras Hidráulicas de la Nación.

Valor Soja