Jueves, 04 Junio 2020 02:27

A pesar del coronavirus, el boom de la yerba mate cruzó las fronteras

La yerba mate es una tradición argentina que se ha instalado en todos los rincones del país. Más que una infusión, es un elemento cultural que conecta a todos los argentinos, convirtiéndose en un nexo para sociabilizar en reuniones con amigos, familiares e incluso, de trabajo. Y ahora, el consumo de esta infusión "tan criolla" se está trasladando a otras culturas del mundo.

Según las cifras las del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), las exportaciones de yerba mate en el primer cuatrimestre subieron un 20%, totalizando 11.9 millones de Kilos versus las 9,9 millones de toneladas que se habían exportado a la misma altura del año pasado. En estos datos se incluye yerba mate, canchada, molida a granel y envasadas (soluble y saquitos).

Si bien no trascendieron los valores del monto de las exportaciones, según cálculos de Clarín, en el primer cuatrimestre alcanzaron los 27 millones de dólares, con un precio promedio de 2,5 dólares por kilo de yerba.

“Es un gran logro haber mantenido los volúmenes en este contexto”, destacó a Clarín el presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate, Juan José Szychowski, haciendo referencia sobre las complicaciones que sufren tanto al mercado externo como interno por el coronavirus.

El principal destino de la yerba mate local es Siria, en la cual se exportó aproximadamente el 75% de las casi 40 millones de toneladas exportadas en 2019. En este país hay una cultura del mate donde hay fábricas que envasan la producción que importan.

Le siguen Chile, con 4,5 millones, Líbano, con 2 millones, Europa (Francia, España e Alemania) que importan 1,4 millones y Estados Unidos, con 500.000 kilos.

"El mercado más importante es de los países árabes, que más allá de las últimas guerras, se mantuvieron. Pero hay nichos en todo el mundo de consumidores de yerba mate en distintas formas, como en mate o en té", sostuvo Orlando Stvass, vicepresidente de la Cooperativa Agrícola de la Colonia Liebig, a Clarín.

Sin embargo, el foco está puesto en China, el gran mercado a conquistar por la gran cantidad de consumidores. Desde la misma cooperativa ya comenzaron a incursionar en el gigante asiático vendiendo uno o dos contenedores por mes.

"Entrar en China es un logro después de un trabajo que llevó de 15 años del Inym, con diferentes misiones comerciales. Es el mercado deseado por todo el mundo y va a llevar mucho tiempo poder consolidarlo", destacó.

Como en el mercado externo, las ventas en el mercado interno también sobresalieron. Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate, en abril los molinos y fraccionadores de yerba mate despacharon 24,3 millones de kilos al mercado interno, constituyéndose en el mejor abril de la última década, y comparado con abril del año pasado, el aumento fue del 4%.

Según explicó Szychowski, el aumento del consumo en este mes es principalmente por la cuarentena obligatoria dispuesta por el Gobierno ya que la gente, al estar en su casa, consumió más yerba y además, se suma que se aconseja que cada individuo tome individualmente, por lo tanto no se comporte el volumen de yerba.

“Se cayó el mito de que al no compartir el mate, las personas no lo iban a tomar. Ahora, se extendió la ronda con las plataformas virtuales tomando mate con gente que antes no se tomaba”, agregó Carlos Coppoli, director de Marketing del instituto.

De todas maneras, el consumo tuvo un leve retroceso si se tiene en cuenta el primer cuatrimestre. Entre enero y abril, las salidas con destino al mercado interno totalizaron 87 millones de kilos, dos millones menos que el mismo ciclo de 2019.

Proyectando lo que se puede esperar de las cifras de mayo (aún en pleno relevamiento) Szychowski destacó que el mercado es muy inestable por las complicaciones que trajo el coronavirus a la hora de de cargar los camiones y despacharlos, y sumó que al flexibilizarse la cuarentena en varias provincias del país, esta decisión puede afectar al mercado.

Por su parte, Stvass destacó que el sector yerbatero está pasando por una situación atípica de la producción. "En estos momentos, la oferta es menor que la demanda. La producción se quedó por problemas climáticos y la demanda por suerte creció en el mercado interno y las exportaciones se mantienen con una tendencia a crecer". indicó.​

Los precios, explicó, se han fijado en 20 pesos por kilo y el mercado ahora está pagando por encima de este valor, llegando a los 28 pesos. "La demanda creciente hace que la materia prima valga cuando en muchos años ha sobrado", dijo.

Clarín – Esteban Fuentes