Crecimiento
En el caso de la Argentina, el maíz tendría uno de los mayores crecimientos. Para 2035/36, la producción aumentaría 30%, mientras que en Brasil lo haría 24%, aunque el país vecino mantendría un mayor volumen de producción como lo viene haciendo hasta ahora.
En todo el Mercosur, la producción de maíz pasaría de 192,5 millones de toneladas a 244,4 millones, con casi 52 millones de toneladas adicionales. De ese crecimiento, Brasil explicaría el 64% y la Argentina, el 31%.
Las exportaciones también aumentarían. El Mercosur sumaría 22,2 millones de toneladas de maíz exportadas, hasta llegar a unos 98,9 millones. La Argentina aportaría 10,8 millones de toneladas adicionales y Brasil, 5,3 millones.
En exportaciones, así, la Argentina tendría un crecimiento mayor que Brasil. Costa señaló que una parte importante de la producción adicional brasileña sería absorbida por su mercado interno, entre otros destinos, por la producción de etanol. “Eso habla de la capacidad de consumo que tiene Brasil, que proyecta un crecimiento del consumo más alto”, señaló.
En trigo, la Argentina tendría un peso todavía mayor. La producción nacional aumentaría 21% hacia 2035/36 y el país explicaría el 74% de todo el incremento previsto para el cereal en la región. Brasil aportaría el 22%.
El Mercosur produciría 5,3 millones de toneladas adicionales de trigo. Las exportaciones netas sumarían 2,8 millones de toneladas, de las cuales 1,5 millones corresponderían a la Argentina.
“La Argentina sigue liderando las tasas de crecimiento de este producto”, señaló Costa. En trigo, una mayor parte del aumento de la producción vendría por el crecimiento del área.
En soja, en cambio, Brasil tendría un mayor peso en el crecimiento regional. La producción del Mercosur sumaría alrededor de 34 millones de toneladas y llegaría a 270,9 millones. Brasil explicaría el 75% de ese aumento y la Argentina, el 17%. Costa señaló que todavía hay margen para aumentar la producción a partir de mejores rindes. “Tenemos posibilidades de crecer utilizando la misma área sembrada que ya tenemos”, afirmó. Según explicó, todavía existe una diferencia entre los rindes actuales y los que podrían alcanzarse con mayor incorporación de tecnología.
El Mercosur podría sumar unos US$20.700 millones en exportaciones de cereales, oleaginosas y carnes hacia 2035/36, medidos a precios de 2025. De ese monto, US$6532 millones corresponderían a la Argentina: US$3172 millones de cereales, US$2731 millones de oleaginosas y US$629 millones de carnes. Brasil sumaría US$12.305 millones.
Las proyecciones se dan en un escenario en el que la demanda mundial de alimentos seguiría aumentando, pero más lentamente que en las últimas décadas. “Es menor crecimiento, no es caída, pero es menor crecimiento. Es decir, lo mejor ya pasó”, explicó Costa. Aun así, señaló que América Latina tendría mejores perspectivas que otras regiones. “Hay una oportunidad a pesar de un escenario menos optimista”, afirmó.
Costa aclaró que las cifras parten de las condiciones y políticas actuales, por lo que pueden cambiar si se modifican algunas reglas, como las vinculadas con los biocombustibles. Si la Argentina aumenta el uso de maíz para etanol o de soja para biodiésel, habría una mayor demanda interna y las proyecciones serían distintas.
“Recordemos que está basado en las reglas que teníamos hoy”, señaló Costa. Según explicó, el Outlook sirve como una referencia para analizar cómo podría evolucionar el agro del Mercosur durante los próximos diez años y cómo podrían cambiar esos números ante nuevas políticas o condiciones de mercado.
La Nación – Pilar Vazquez